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Las mejores vistas de Barcelona (VI)

 

Siguiendo con los lugares de esta ciudad en los que se puede disfrutar de las mejores vistas, hoy visitamos el Palacio Baró de Quadres (sede de Casa Asia).

En su día ya nos acercamos a los detalles modernistas de este edificio, y ya os avisé que volvería a visitarlo. Hoy subimos a la biblioteca y hasta la terraza para disfrutar de las vistas de la avenida Diagonal.

Desde Casa Asia podemos ver la Casa de les Punxes o Casa Terrades (el edificio con los tejados acabados en punta de la primera foto). Fue diseñado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch en 1905 y posiblemente sea su obra modernista más destacada. A mi siempre se me ha antojado uno de esos castillos en los que se urden maquiavélicos planes. Pero vamos, eso me pasa con la mitad de edificios que tienen algún elemento gótico, y éste, aunque modernista, es innegable que tiene influencia gótica.

El amasijo de torres y grúas detrás de la Casa de les Punxes es la omnipresente y archiconocida Sagrada Familia de Gaudí.

 

El ventanal de esta foto muestra las vistas desde la biblioteca. Os aseguro que leer con esta panorámica es verdaderamente inspirador. Así que si venís a Barcelona no olvidéis pasar por Casa Asia. Las vistas merecen la pena ¿no creéis?

Por cierto, a los que vivís en la ciudad condal ¿conocéis algunas otras vistas que merezcan la pena?


Las Mejores vistas de Barcelona (V)

Nuestros encuentros habían empezado por casualidad. No hacía mucho que había descubierto el placer de escribir, y como en casa era imposible concentrarse pues mis vecinos llevaban tres años de obras, contacté con una inmobiliaria. Había decidido ponerme a escribir y no iba a ser el taladro percutor del quinto cuarta quien me convenciera de lo contrario.

La chica de la agencia me paseó durante semanas por toda la ciudad. Estuvimos en los lugares más insospechados. Desde una antigua carnicería con el olor aún impregnado en las paredes hasta una casa repleta de ángeles de porcelana. No pude evitar imaginarme a la señora que comenzó semejante colección. Quitando minuciosamente el polvo de cada figurita, con su rebeca azul y el cabello amarillento de peinarse con colonia. Hasta la fecha nunca me habría planteado que en realidad ese fuera el tipo de personas que habitan esta ciudad tan chic.

Las semanas pasaron y nuestros encuentros en busca de un estudio en el que escribir se convirtieron en rutina. Ella caminaba delante, yo seguía su impoluto traje de chaqueta por un infinito laberinto de pisos. Llegué a plantearme si aquella peregrinación no era más que un tour por el infierno, visitando los lugares en los que se torturan los pecadores antes de llegar al purgatorio.

Al fin, un dia llegamos a una pequeña habitación. Muy oscura. Ella encendió la luz, ladeó ligeramente la cabeza y levantó los brazos para mostrarme el espacio. Una única bombilla en medio de la sala y una ventana cerrada. Sonrió. Y su sonrisa llenó el espacio de una vida que ya creía inexistente en el mundo. No abrió la ventana ni se me ocurrió pedírselo. No quería que su sonrisa se escapara de esas cuatro paredes. “Si lo desea mañana mismo tendrá instalado un escritorio y una silla”.

Hoy por fin me he despegado de las últimas palabras que necesitaba escribir. Las que me llevaron a buscar esta pequeña habitación en la que recluirme. Y me sorprendo volviendo a recordar su sonrisa. La misma que me ha acompañado sin quererlo durante toda esta travesía, y que ha muerto asfixiada mientras yo escribía. ¿Cuanto tiempo llevo en esta  habitación?

He llamado a la inmobiliaria para verificar si, por una casualidad, ella seguía allí y podía donarme una nueva ración de alegría. Por supuesto, nadie la recordaba. Tampoco yo recuerdo su rostro.

Hoy, por primera vez desde que llegué, he abierto la ventana. El aire ha entrado fresco robando cuanto pudiera quedar de ella, iluminando los rincones más oscuros. Frente a mi ha aparecido un enorme rascacielos que no había visto nunca. Tal vez sólo exista desde esta ventana.

Estuve un tiempo observando las vistas, algo me resultaba familiar. El edificio parecían ser unas oficinas. Dentro hombres y mujeres muy bien vestidos trabajaban frente a sus ordenadores. De vez en cuando paraban de aporrear el teclado y entablaban una breve conversación. Y entonces supe qué era. Hasta hace no demasiado tiempo yo también era uno de ellos. Aprisionado tras los cristales de un enorme rascacielos de vistas preciosas y sin tiempo para observarlas. ¿En qué me había transformado la reclusión? Giré la cabeza y observé la ciudad velada al atardecer con su aire irreal de gran ciudad. Levanté los brazos y se me escapó una sonrisa.

Vistas de la ciudad desde la EOI de Drassanes, y su situación exacta.


Día lluvioso


Las mejores vistas de Barcelona (IV)

(clic en la imagen para agrandar)

No estaría mal ver este paisaje cada mañana por nuestra ventana. Personalmente prefiero unos cuantos arbolitos, pero no menospreciaría un piso con estas vistas. Pero como eso queda fuera de mi mano (más que nada porque en esta zona no hay pisos), de momento sólo me queda pasear por la carretera de Miramar.

Estoy seguro que los barceloneses os estaréis preguntando: ¿porqué me suenan tanto estas vistas? Os doy una pista:

Sí, no son pocos los programas de televisión que vienen aquí a rodar con este bonito croma natural de fondo. Y no es de extrañar, por algo el lujoso hotel Miramar y las piscinas Picornell (donde se hicieron las competiciones de salto en las olimpiadas del 92) están en esta zona.

Pero no os preocupeis que disfrutar de las vistas y de los jardines de cáctus es gratis. Aquí encontraréis la situación exacta.


Las Mejores vistas de Barcelona (III)

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Haz clic en la imagen para agrandarla

En mi búsqueda de las mejores vistas de Barcelona, y gracias a Edu, he podido descubrir la panorámica de la ciudad que hasta el momento más me ha impactado. Supongo que el ser la primera vez que veo la ciudad desde tan cerca y a tanta altura, tiene mucho que ver. Y es que os puedo asegurar que no hay muchos lugares desde los que tener una visión más bonita de ésta ciudad. Aunque yo la seguiré buscando, claro está. Eso sí, ésta no es apta para quienes tengáis vértigo.

¿Que desde dónde está tomada la imagen? Pues aquellos que admiréis a Gaudí ya os habréis dado cuenta por la escultura de la izquierda. Y para aquellos que no conozcáis a este genio modernista os diré que la he capturado desde el templo expiatorio de la Sagrada Familia. El monumento más visitado de la ciudad (aún en construcción) y posiblemente una de las últimas grandes construcciones de la cristiandad. Mucho hay que decir sobre ésta obra, pero eso lo dejo para otro post, aquí sólo quiero que disfrutéis de las vistas desde esta casa no tan en las afueras.


Las mejores vistas de Barcelona (II)

Plaza Catalunya

Barcelona tiene muchos rincones que ofrecen vistas “de pájaro” de la ciudad pero como dije en su día, no todos son recomendables. Siguiendo pues con “las mejores vistas de Barcelona”, hoy os enseño cómo se ve Plaza Catalunya desde el restaurante del Corte Inglés. Cuando los cristales están limpios realmente merece la pena. Así que no dudéis en subir aunque sea una vez a tomar un refresco.

En la foto podéis ver a senseidani diseñando a uno de sus personajes en una de nuestras salidas en busca de ideas por la ciudad.


Las mejores vistas de Barcelona

Barcelona me produce una sensación contradictoria como pocas ciudades lo consiguen. Hay días que el ruido, el olor e incluso el color de sus calles no dejan de preguntarme que qué hago aún aquí. En esos días Barcelona es extranjera en mi paisaje interior y tengo ganas de salir corriendo a cualquier rincón del mundo. Pero otras veces, las menos pero las más sorprendentes, giro la esquina y la descubro vestida de gala para recordarme porqué es quien es. Vamos, que se viste para hacer honor a aquel “Barcelona tiene poder” de Peret. Poco a poco os iré presentando alguno de esos lugares que aún me atan a esta ciudad (otros me los guardaré sólo para mí, lo siento).

Hoy os presento uno de esos “rincones” de Barcelona que siempre me poden de buen humor llueva, nieve o haga sol. Desde aquí las vistas de la ciudad son preciosas. Hay pocos puntos como éste en los que se pueda abarcar toda la ciudad con una mirada… Por supuesto estoy hablado de las vistas desde la MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña) en Montjuïc. Las estatuas, el Palacio Nacional (que vereis en próximos posts), las fuentes con coreografías sincronizadas, el señor siempre presente tocando la guitarra, las gafas estridentes, las columnas venecianas a lo lejos… En fin, detalles, detalles y más detalles que hacen de éste un lugar a ver si se visita Barcelona o si, por suerte o por desgracia, se vive en ella.

plaza-españa2Aquí podéis ver desde dónde está tomada la fotografía. Detrás, la Mnac,  que, como he dicho, reservo para otro post.

Más vistas de Barcelona aquí.


Sunshine city, las mejores vistas de Tokyo

Desde la planta 60 del Sunshine city (Ikekuburu, Tokyo), se puede ver a la ciudad perderse en el infinito. Las luces están por todos lados. Desde aquí uno constata que la ciudad no duerme nunca, que está demasiado ocupada en expandirse como para dormir.  Eso sí, en Ikebukuro, a parte de las vistas de la ciudad no hay mucho más que ver. Bastante paradójico.

Tokyo night

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