Postales de Una casa en las Afueras
¡Por fin llegan!
Enviar un email es práctico pero también muy frío e impersonal. En cambio una postal escrita a mano demuestra, a quien la recibe, que realmente nos hemos tomado el tiempo de pensar en ellos. Hemos elegido no sólo las palabras (porque el espacio es limitado), sino también una imagen para ellos. Y claro, todo se tiene que decir, encontrar postales que expresen y transmitan es bastante difícil.
Quizás sea un poco pretencioso, pero entre las novedades que prometí iba a introducir en “Una casa en las Afueras”, he decidido incluir la posibilidad de comprar postales de las mejores imágenes que se publican en el blog.
Así que si queréis decirles a vuestros amigos y familiares que son importantes para vosotros, no lo penséis más y entrad en la sección postales para haceros con una de las imágenes de “Una casa en las Afueras”. El acabado os aseguro que es muy bueno y la galería de postales, aún un poco escueta, irá creciendo poco a poco.
¡Ah! y si hay alguna imagen de la web os gusta especialmente no dudéis en enviarme un email para ponerla en la sección postales.
Retocar con tableta gráfica: Wacom Intuos4
Componer una buena fotografía en la toma es lo más importante para conseguir capturar las imágenes que queremos, pero no es lo único. Tras la toma, toca hacer las mejoras de rigor con nuestros programas de retoque, para que la imagen no sólo se parezca, sino que muestre lo que nosotros vimos al apretar el obturador (disparador de la cámara). De lo contrario lo único que tendremos será un negativo, digital sí, pero no más que un negativo.
Aquellos como yo que hagan sus pinitos con Photoshop, Gimp o incluso Lightroom o Picasa, se habrán dado cuenta que cuando la imagen requiere retoques muy precisos el ratón se queda corto y no nos permite una fluidez de trabajo adecuada. A todos vosotros os recomiendo que os hagáis con una tableta gráfica, una especie de papel y bolígrafo electrónico que permite retocar las imágenes (incluso sustituir al ratón en todas las funciones comunes) como si dibujáramos sobre ellas.

Hasta hace poco en casa tenía una tableta gráfica barata Trust con la que no había conseguido los resultados que esperaba obtener cuando compré este periférico. Sin embargo, la reciente actualización del sistema operativo de Apple a Snow Leopard me había dejado sin driver de control de mi chusqui-tableta. Así que, sin dejar que la experiencia previa me desanimara, me hice con una Wacom Intuos4. Y el cambio ha sido muy gratificante.
Ahora puedo decir que en el mundo de las tabletas gráficas está Wacom y el resto. El comportamiento ante la presión y la precisión de esta tableta es considerablemente superior a la anterior. De algo debían servir sus 2048 niveles de presión. Pero lo que más me ha sorprendido han sido los botones que incorpora este modelo. Todos ellos configurables para agilizar el flujo de trabajo con las teclas y tareas más utilizadas. Control, Altura, Mover, ampliación y reducción de imagen, retoque de precisión, cambio de capa y hasta rotar lienzo en Photoshop CS4. Sin contar con las puntas con diferentes texturas para aquellos que quieran dibujar con ella. Un ahorro de tiempo considerable.
Sin duda aún me queda mucho para explotarla bien, pero ya os digo desde ahora que la compra ha merecido la pena. Aunque eso sí, su precio es un poco elevado y para el retoque fotográfico amateur con modelos inferiores como la Bamboo hay más que suficiente (eso sí, y aunque ahora el modelo además es táctil, no trae estos magníficos botones de atajo).
En cuanto al tamaño necesario de la tableta para retoque fotográfico, teniendo en cuenta que la superficie de trabajo abarca toda la pantalla, en mi opinión un A5 cubre de manera suficiente las necesidades para retoque fotográfico. A no ser que te dediques a la ilustración, adquirir una tableta de tamaño superior, en mi opinión, sólo es cuestión de gusto y presupuesto, no de necesidad real.
Conclusión, si os gusta la fotografía valorad una inversión en una tableta gráfica. Quizás os cueste haceros al principio con su funcionamiento pero a la larga merece la pena.
Temas a Fotografiar (II): fachadas
Siguiendo con los posts sobre temas a fotografiar, hoy le toca el turno a las fachadas.
La fotografía de arquitectura suele dar mucho juego, y aunque hay quienes creen que no se trata más que de tomar simples imágenes de construcciones, resulta bastante compleja a pesar que los edificios, al contrario de las personas, no se mueven.
Al fotografiar fachadas es importante encontrar un equilibrio de formas y controlar bien el ángulo en el que la luz incide en ella, ya que una buena combinación de estos elementos nos permitirá obtener imágenes muy diversas de una misma fachada. Sé que no os descubro nada diciendo que controlar la luz es muy importante. De hecho la fotografía no existiría sin luz. Pero el caso es que al fotografiar edificios, y aunque podemos movernos entorno a él, el único modo de cambiar su textura (a no ser que seamos Christo y Jeanne Claude) es crear textura en su fisonomía mediante la iluminación.
Otra opción a la hora de fotografiar fachadas es incluir elementos del entorno que nos permitan componer una lectura diferente del edificio objeto de retrato.
Yo por mi parte os dejo algunas de las fachadas que he capturado en el paseo de hoy:



Nuevo “look” de la web
Supongo que quienes leáis esta web en un navegador y no a través de facebook o de un lector de rss, ya os habréis dado cuenta que he actualizado el fondo de la web. Para los que no lo hagáis y para quienes se pregunten cómo es la imagen completa, os la subo a continuación:
He decidido que por el momento esta sea la imagen de fondo porque me parece fresca, urbana, somnolienta y melancólica. Si tenéis otras opiniones al respecto soys libres de decir cuanto queráis.
En cualquier caso éste es el siguiente paso hacia una reestructuración de la página. Lo próximo será crear un menú de secciones para mejorar el acceso a los contenidos y un par de sorpresas más que estoy preparando.
Fiestas de barrio a lo Wim Wenders
Las fiestas de barrio son diferentes según el país en el que nos encontremos. Aquí y aquí ya os enseñé las particularidades de las fiestas del barrio de Gracia de Barcelona. Pero por supuesto no todas las fiestas españolas son tan espectaculares. Es más, el resto suelen ser muy parecidas: grupos de música desconocidos, atracciones (o “cunitas” como dicen por Andalucía), puestos de patatas fritas y algodón de azúcar, y tómbolas y puestecitos de venta de collares y demás enseres. Eso sí, todas ellas destilan una decadencia luminosa que no creo que tarde en morir o en reconvertirse en algún tipo de puestos con pantallas de videojuegos. ¿Acaso no habéis tenido la sensación de viajar al pasado cuando habéis ido a una fiesta de pueblo?
El caso es que el ambiente de éstas fiestas siempre me ha recordado a las películas de Wim Wenders, con esa textura lenta y verdosa que destilan sus historias. Os dejo unas cuantas instantáneas de las fiestas del barrio de Horta-Guinardó de Barcelona para ilustrar lo que os digo:

100 Fotógrafos Españoles
“100 Fotógrafos Españoles (100 Spanish Photographers)” editado por Exit Publicaciones es el mejor (por no decir el único) catálogo de fotógrafos ibéricos. En él se reunen desde mi muy estimado José Mª Mellado (que merece un premio a la divulgación de la didáctica de la fotografía) a la España tradicional de Cristobal Hara. Vamos, que este libro nos pasea por una España ficticia e interpretada por el ojo de quienes nacieron en ella. Pero “100 fotógrafos…” no sólo habla de España, porque aunque sí es cierto que los autores que ilustran sus páginas son españoles, podemos encontrar en él imágenes de todo el mundo (físico y psicológico) en el que éstos se mueven.
Sensualidad, abstracción, foto-periodismo, fotocomposición, soledad, analógico, digital,… En sus páginas se mezclan técnicas y conceptos muy diversos. Y, voy a ser sincero, algunas de las imágenes no son espectaculares (por no llamarlas banales), pero otras muestran una sensibilidad y un buen saber hacer excepcionales. Se puede decir que uno aprende viendo lo que se hace en casa.

En definitiva, éste libro es un homenaje a los que se esconden tras esas imágenes que ilustran nuestro tiempo, y un recorrido por una profesión que en España parece que únicamente está formada por obras anónimos, y que deja de lado a sus autores.
Piel de Foto: ¿el Fotoperiodismo ha muerto?
Resulta que un día, paseando por Barcelona, se encuentra uno con una nueva publicación gratuita. Una de tantas, tal vez. Pero la imagen de la portada llama mi atención y decido rescatarla del expositor donde descansa junto a unos cuantos flyers que promocionan no quiero saber qué. Piel de Foto. <<Es un bonito nombre>>, pienso mientras la guardo en la bolsa para hojearla más tarde. Sin saber aún, por supuesto, qué contienen sus páginas.
Así, y en el camino de vuelta a casa después de un extenuante paseo, abro la revista en el metro y ¿qué me encuentro? Pues que Piel de foto resulta ser una revista de fotografía documental. ¡Sorpresa! <<¿Cuánto tiempo lleva esto en la calle y yo sin saberlo?>>. <<¡Ah!, es el primer número>>. Ojeo su contenido. Veintiséis escasas páginas donde se mezcla desde un reportaje sobre discapacitados practicando deportes de riesgo hasta uno sobre el alzheimer. Todo ello con una calidad de impresión más que aceptable y una maquetación que parece una mezcla de un libro de la Taschen y de un suplemento del Periódico.
Miro y remiro las páginas, y me doy cuenta que al margen de la calidad de las imágenes (alguna de ellas nada desdeñable), su interior esconde una promesa muy clara: demostrar que el fotoperiodismo seguirá vivo mientras queden cosas que contar y que, además, en él trabajan verdaderas promesas de la fotografía. Interesante.
Puede que este proyecto sólo haya visto la luz coincidiendo con la tercera edición del festival de fotografía de Barcelona Traffic y con el VISA pour l’image francés, pero sinceramente espero que viva tras él y que podamos verlo crecer. Eso sí, también espero que los reportajes vayan más allá de la prostitución o el Alzheimer. Porqué sí, aunque los de Callejeros en España no lo crean, hay un mundo de historias más allá de esos temas.
En conclusión, si estáis hartos de revistas gratuitas que no son más que una guía publicitaria, os gusta la fotografía y comprender mejor el mundo que nos rodea; puede resultar interesante hacerse con un ejemplar impreso de esta revista que encontraréis por Barcelona o con uno digital en su página web (lástima que el poco texto de la página sólo esté de momento en catalán… aunque la revista esté en inglés y castellano).
Lugar Indefinido

Foto tomada en ese lugar en el que la vida se ríe de la muerte y la muerte se come la vida.
Tutorial: Cómo crear fotos Lomo con Photoshop
Con el tutorial de hoy podréis convertir vuestras fotos tomadas con cualquier cámara en una fotografía capturada con una de las populares cámaras Lomo con óptica de plástico. El efecto os puede ayudar a destacar partes de una fotografía o a darle un aire diferente a esa imágen que tantos quebraderos de cabeza os da.
Primero os muestro el original y el resultado de mi imagen tras pasar por los pasos expuestos en este tutorial. Así podréis comparar mejor el efecto final. Por cierto, los valores que utilizo en el tutorial son orientativos. Os recomiendo que pongáis estos valores y después experimentéis con ellos hasta obtener el resultado que buscáis.


Ahora pongámonos manos a la obra:
1. Ajustar Brillo – contraste de la imagen
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Brillo contraste

2. Ajustamos el tono y la saturación
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Tono y saturación

3. Hacemos una selección rectangular con la “Herramienta marco rectangular” en el centro de la imagen, calando las esquinas a 150 px. Acto seguido invertimos la selección para que quede seleccionado la parte externa de la forma que hemos creado y no el interior (Menú: Selección -> Invertir)

4. Ahora vamos a ajustar los niveles de la imagen con una nueva capa de Ajuste.
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Niveles

5. Y ahora la curva de color
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Curvas

6. Creamos una nueva capa que rellenaremos de negro. Como lo que queremos hacer con este paso es homogeneizar el color de la imagen. Ponemos la capa en modo de fusión “tono” y reducimos la opacidad hasta el punto que más nos guste. Normalmente las imágenes te piden que se haga por debajo del 50%.

Estos serían los retoques digamos standard. Yo, por ejemplo, en la imagen que ilustra esta entrada, le he añadido, además de la capa 1 (negra) con opacidad 33, una capa de amarillo pastel con opacidad 3 para cambiar ligeramente la tonalidad de la imagen; y le he cambiado la forma de la capa de niveles rectangular.

VISA POUR L’IMAGE 2009: International Festival of Photojournalism
Del 29 de Agosto al 13 de Septiembre, y como cada año, el Festival Internacional de Fotoperiodismo más importante del mundo abre sus puertas en la ciudad francesa de Perpignan. ¿Quién iba a decir que cuando se empezó con este festival llegaría a su vigésimo primera edición con tan buena salud? Veintiún años son muchos y a pesar que año tras año los hay quienes se empeñan en decir que el fotoperiodismo ha muerto, VISA POUR L’IMAGE sigue demostrando que en el mundo pasan infinidad de cosas que merecen ser contadas y que, por suerte, existen buenos fotógrafos para hacerlo.
Abbas, Françoise Demulder, Care, Dominic Nahr y Jérôme Sessini son sólo algunos de los fotógrafos que exponen. Y por si eso no fuera suficiente, las exposiciones y eventos se reparten por toda la ciudad. Podréis acceder al mercado, al claustro de una iglesia o hasta al camposanto para disfrutar de una buena sesión de fotografía. Realmente inmejorable.
En resumidas cuentas, recomiendo a aquellos que gusten de la buena fotografía que se acerquen aunque sea únicamente un día a Perpignan para ver las exposiciones y proyecciones que VISA ofrece. Todo normalmente gratuito o a un precio ínfimo, y en lugares de lo más insólito.
Si queréis saber más sobre las exposiciones, horarios y cómo llegar podéis visitar la web oficial del festival VISA POUR L’IMAGE.
Temas a Fotografiar (I): los detalles
Con este post voy a iniciar una serie de entradas en las que voy a exponer algunos temas que son susceptibles de ser fotografiados. Porque cuando uno tiene una cámara y ya ha agotado el tiempo de fotografiar absolutamente todo, debe encontrar un motivo o tema para continuar haciendo fotos. De lo contrario nuestra cámara fotográfica acabará en el cajón junto con los libros de inglés, las pesas, los parches de nicotica y todo aquello que nos hemos propuesto hacer alguna vez, pero que nunca conseguimos acabar.
Elegir el que será el objeto de nuestras fotografías no es tarea fácil, pues implica tener que elegir una parcela concreta de la realidad y descartar el resto. Con esto no es que diga que cuando salgamos a hacer, por ejemplo, fotos de insectos, no podamos fotografiar a unos niños jugando (y no, los niños no se consideran insectos ¬_¬U). Lo que sucede es que si salimos a hacer fotos de insectos veremos más insectos que niños porque estaremos concentrados en encontrar insectos y no niños. Pero no os engañéis, lejos de ser esto un problema, focalizar de este modo enriquece las capturas permitiéndonos obtener más y mejores imágenes de lo que buscamos, porque todos nuestros sentidos estarán puestos en encontrar esa imagen.
Una vez dicho esto, y para inaugurar esta serie de posts, he elegido como primer tema fotográfico, “los detalles”. Por algunas de mis imágenes ya os habréis dado cuenta lo mucho que me gusta este tema. Los detalles son una escusa perfecta para poder pasear por el mismo sitio mil veces, porque hay detalles pequeños (una palabra en una pared, un pendiente roto en el suelo, unos zapatos olvidados), otros enormes (una escultura, un banco, una fachada…) y muchos efímeros (el viento, el agua, un movimiento rápido…) que nos pasan inadvertidos a pesar de estar muy cerca nuestro. Los detalles son, en definitiva, lo que la gente ordinaria pasa por alto pero que esconden una belleza al alcance de cualquiera.
Os sugiero que paseéis por alguna calle por la que paséis a diario y que le prestéis la suficiente atención durante un rato como para descubrir estos detalles. Estoy seguro que os sorprenderá lo que vais a encontrar.
Yo os dejo un par de los detalles que he recogido en algunos de mis tours:


Tutorial: Fotografías en Blue-ray

Pues sí, gracias a Photoshop podemos mejorar la definición de nuestras fotografías dándoles un acabado verdaderamente profesional y en muy pocos pasos. Vamos a ver cómo hacerlo:
1. Abrimos la imagen en Photoshop.

2. Duplicamos la capa de la imagen.
3. La ponemos en modo “Superponer” (Overlay en inglés)

4. Vamos al menú Filtro — Otro — Paso Alto (Filter — Other — High Pass)

5. Seleccionamos qué grado de detalle queremos para nuestra imagen y click en OK.

Llegados a este punto 5 debo advertir que aumentar demasiado el grado de detalle puede hacer que nuestra fotografía parezca totalmente irreal. Recordad que nunca hay que perder de vista que las técnicas de retoque deben jugar a favor de nuestras imágenes y que abusar de ellas puede acabar hasta con la mejor toma del mundo.
Como cierre de esta entrada os dejo un detalle de la imagen a la que he aumentado el detalle para que observéis el antes y el después.
ANTES DESPUÉS

NOTA: He exagerado el efecto para que lo veáis en el monitor aunque en la foto que encabeza esta entrada es mucho más suave.
Adaptador Fisheye (ojo de pez) de Lomo
Tomar una fotografía está limitado, entre otros muchos factores, por el ángulo de visión de nuestro objetivo. ¿Cuántas veces has hecho un par de fotos de una situación para después unirlas en Photoshop? ¿Y cuántas, en el mejor de los casos, te has dado cuenta que pierdes la frescura o que las imágenes ni si quiera encajan entre ellas? Una solución, tal vez extrema: Un ojo de pez (fisheye). Ya sea un objetivo o un adaptador.
Harto de no poder meter todo lo que quería en las imágenes, me hice con un adaptador fisheye para reflex de Lomo. No he tenido mucho tiempo para experimentar con él, pero puedo decir que este aparato abre un mundo nuevo de posibilidades fotográficas.
La ventaja del adaptador fisheye de lomo es que puede ponerse en el objetivo de cualquier reflex con uno de los aros adaptadores con los que viene. Enroscar y listo: imágenes de 120 mm de diámetro. Sí, se pueden encontrar adaptadores de más diámetro pero no con la luminosidad del de Lomo y a su precio.Inconvenientes: que debe estar completamente limpio y que el parasol en el que podemos enroscar un filtro polarizante para evitar ralladuras tiene un pequeño juego que hace que el filtro no quede totalmente fijo.
Conforme lo vaya utilizando ya os indicaré cuánto merece o no la pena. De momento os dejo un par de imágenes para que juzguéis vosotros mismos:


MAGNUM MAGNUM, el libro

Hace ya unos días Senseidani me obsequió por mi cumpleaños con este pedazo de regalo. El libro de MAGNUM MAGNUM es una de esas joyas que no pueden faltar en la colección de ningún aficionado a la fotografía. En sus página encontramos una selección de las “mejores” 400 fotografías de los 69 miembros de la agencia MAGNUM (elegidas por sus propios miembros). Del blanco y negro al color, de Robert Capa a Patrick Zachmann, de la fotografía humanista a la más conceptual… Un manantial de inspiración editado por Lunwerg de forma exquisita para conmemorar los 60 años de existencia de dicha agencia.
Para quienes no conozcan la agencia MAGNUM simplemente cuatro notas:
- Fue una de las primeras (por no decir la primera) cooperativa de fotografía fundada en el mundo.
- Fue fundada en 1947 por fotógrafos de la talla de Robert Capa, David Seymour “Chim”, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y Bill Vandivert.
- Por primera vez, y mediante esta agencia, los fotógrafos guardaban los derechos de sus fotos, que eran cedidas para su publicación en diarios, revistas y demás medios de comunicación.
- Sus miembros han sido testigos de los cambios que el tiempo ha traído al mundo y han divulgado la historia de la humanidad con sus fotografías.
No estaría mal pertenecer un día a este gran colectivo de profesionales.
De momento sólo queda aprender de ellos y soñar.
Componer una fotografía

Además de saber manejar la cámara fotográfica, aprender a componer una imagen es de lo más importante para obtener buenas instantáneas. Así, cuestiones como la perspectiva, el encuadre (¿horizontal o vertical?), la profundidad (¿defino o no el fondo?) y la luz se convierten en puntos claves para conseguir la imagen que vimos y nos llevó a tomar la fotografía.
Todo esto se puede conseguir con éxito principalmente por dos vías:
- Esperar en un lugar a que la imágen se forme frente a nuestro objetivo espontáneamente.
- Montar la imágen que queremos obtener.
Supongo que estaréis pensando que esto es lo que diferencia a un “artista” de un reportero o de un fotógrafo de estudio. Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que en ambas vías encontramos fantásticos “artistas”: Cartier Bresson y Willy Ronis, amantes de lo espontáneo; y Robert Doisneau, que no dudaba en pagar a los modelos para que interpretaran la escena que él quería visualizar, por ejemplo.
Yo por mi parte respeto ambas formas de tomar una fotografía pero tengo que reconocer que cuando consigues algo por la vía de Cartier Bresson te sientes realmente satisfecho . Eso sí, esta vía te obliga a tener los ojos muy abiertos para no perder una foto digna de ser tomada.
¿Merece la pena esperar para conseguir “esa” fotografía? A vosotros os toca decidirlo.
Salvar las Polaroids
Era de esperar. La era digital está cambiando poco a poco el mundo de la fotografía y sólo era cuestión de tiempo que le tocara el tiempo a las Polaroid (sistema creado para algunas cámaras que te permiten tener la foto impresa en el mismo momento en el que la tomas).
Sí, en febrero de 2008 Polaroid anunció que dejaría de fabricar el papel con el que se alimentan las cámaras instantáneas Polaroid cuando hubiera creado suficiente stock para el 2009. Polaroid Corporation, tras varios años de pérdidas, había decido volcar todo su esfuerzo comercial en el mercado digital. Pero el caso es que acabamos de empezar el 2009 y ya hay muchas tiendas que no disponen de este papel en stock. Aunque en la tienda on-line de Polaroid aún puede encontrarse.
Es una lástima que este sistema vaya a desaparecer y que no tengan previsto al menos continuar produciendo un tipo de papel, porque las posibilidades creativas de éstas pequeñas máquinas son increíbles! ¿Os podéis imaginar lo que significa poder disponer de la foto en el momento mismo de haberla tomado? Andy Warhol, David Hockney, William Wegman, Chuck Close, Lucas Samaras y Marie Cosindas son algunos de los creadores que experimentaron con Polaroids. ¡Ahí es nada! La Polaroid es genial para disfrutar del momento y regalar un recuerdo a esa persona que se cruza en tu vida y que nunca más vas a volver a hablar. O para regalar al modelo desisteresado que te ha posado en la otra punta del mundo para obtener esa imagen que llevabas tanto tiempo buscando. Y eso sin dejar de lado la posibilidad de editar/custumizar la fotografía mientras se revela en tu mano. Hay verdadera obras de arte con este sistema. En fin, que más que Mayoral, Polaroid hace amigos.
Tanta pasión despierta este sistema, que incluso existe una pagina web para salvar las Polaroids, donde aquellos de entre vosotros que estéis tan indignados como yo podréis aportar vuestro granito de arena para intentar concienciar a Polaroid sobre la necesidad de que se fabrique al menos un tipo de papel; o incluso visitar las galerías fotográficas hechas con Polaroid.

Para mi lo mejor de una Polaroid está claro: la pérdida de color con los años (sobre todo en papeles antiguos), ese sabor a recuerdo genuino que tiene y el poder disfrutar de la imagen física al momento. No, no es lo más tecnológico del mundo ni son fotografías con una calidad impresionante, pero son un medio de Instant Art (creación de arte instantáneo) que ni la mejor cámara digital puede permitirse si no es con un pc y una impresora, y llevar encima un pc, una impresora y encontrar una toma de corriente, no es del todo práctico ¿verdad?.




