Fotografía con el móvil (parte 2)
Como dijimos en la primera parte de éste post el boom de la fotografía en el móvil se debe sin duda a la facilidad para compartir imágenes. Podemos enviar cualquier imagen a nuestras cuentas de Facebook o Twitter y compartirla con nuestros contactos con una inmediatez que ya quisiera la prensa escrita para ella. Pero no han sido sólo Facebook y Twitter quienes han contribuido a esta “socialización de la fotografía”. Aplicaciones como Instagram para iphone y android, la potente Mytubo para android, o Hipstamatic, Everyday, 3d Camera y HDR Pro tienen gran parte de culpa de la normalización del uso del móvil como cámara de fotos.
Lo que no me deja de sorprender es que la iphonography o fotografía con un iphone (u otro móvil, que no es cuestión de ser elitistas) se esté extendiendo a fotógrafos profesionales. Pues no son pocos los que se suman a esta moda e incluso exponen sus “ifotos”. Y no precisamente con malos resultados. Para muestra echadle un vistazo a los portafolios de Sion Fullana, Case Jarvis y a los rompedores reportajes sobre Afganistán y Libia realizados por Benjamin Lowy.
Personalmente creo que el uso del móvil como cámara tiene sus puntos positivos y puntos negativos.
PUNTOS POSITIVOS:
1. Cualquiera con un teléfono puede documentar un suceso. Allí donde se produzca.
2. Las imágenes llegan rápidamente a su destino.
PUNTOS NEGATIVOS:
1. Cada vez hay más saturación de imágenes.
2. Las fotos no suelen documentar una realidad sinó que sólo responden a un “estuve allí”.
Lo que sí tengo claro es que estas aplicaciones enganchan. Hace poco que, por probar, he comenzado con instagram (mi nombre de usuario es @saliendodemi) y a veces me sorprendo a mi mismo sacando el móvil para subir una foto en instagram en lugar de sacar la cámara.
Y vosotros ¿Qué puntos positivos y negativos encontráis a los móviles con cámara?
Fotografía con el móvil (parte 1)
Como aquí hablamos de fotografía, no podíamos pasar por alto que los móviles de hoy en día, entre muchos otros cachibaches, también incluyen una cámara. Ni que las compañías, en su lucha por crear el “gadget perfecto”, intentan mejorar cada nuevo modelo con cámaras más potentes. Sinó que se lo pregunten a los chicos de Nokia y al sensor de 41Mb (sí, 41) que han instalado en el nuevo nokia 808.
Pero, ¿puede un teléfono sustituir nuestra cámara? Para mi la respuesta es clara y rotunda: a día de hoy no.
Por mucho que se empeñen los señores de Apple en mejorar la cámara de su terminal, o que los de Polaroid inventen híbridos de cámaras con android; aún les queda mucho para llegar a las prestaciones de una réflex y de algunas compactas. Y sí, estoy de acuerdo con Annie Leibovitz con lo de que los teléfonos son las nuevas cámaras instantáneas. Pero nada más allá de eso. Porque aunque sus cámaras són prácticas (siempre están a mano), no ofrecen ni la calidad ni el control suficiente. No por el momento.
Sin embargo, los nuevos teléfonos con cámara han conseguido algo impensable: convertir la fotografía en un acto social diario. Antes, como mucho, enseñábamos las fotos de nuestros viajes a los amigos que venían a casa. Ahora lo fotografiamos absolutamente todo. La comida, nuestras mascotas, dónde estamos, la ropa que hemos comprado, las uñas que nos hemos cortado… y ¡alehop!, lo subimos a nuestras redes sociales. Y aquí es donde el gran mercado de los móviles con cámara ha visto nacer su cielo. Compartir con los contactos de facebook y twitter nuestras vivencias es algo a lo que no llegan las reflex ni las compactas. Ni lo buscan, pues su nicho de mercado es muy diferente.
Aunque, desde mi punto de vista, es precisamente esta inmediatez la que provoca que muchas de las imagenes tomadas con un móvil no tengan el más mínimo valor estético. No me malinterpretéis, seguro que también se puede obtener una buena foto con un teléfono. Una buena fotógrafa como Annie sin duda lo conseguirá. Eso sí, con mucho más esfuerzo que con una réflex, pues sus opciones y calidad óptica son infinitamente mejores. Por decirlo llanamente: por algo las reflex tienen tantos botones. Hacer un bonito bokeh o un “filé” son impensables con un teléfono.
No os creáis con esto que no utilizo la cámara de mi móvil. Al contrario, complementa mi réflex. Con el móvil cubro mi actividad en los “social media”, y con la reflex disfruto de la fotografía y me tomo mi tiempo para componer las imágenes que quiero capturar. Dos aspectos muy diferentes que hacen impensable sustituir mi cámara por la del teléfono, y viceversa.
Y vosotros ¿cómo utilizais la cámara de vuestro teléfono?








