Accesorios fotográficos: Buena música

Ante todo felicitaros el año nuevo a todos los que leéis el Blog y desearos que los reyes os traigan eso que tanto queréis.
Dicho esto saltamos al tema de hoy: la fotografía y la música. Porque a pesar de los escépticos, la música puede resultar un buen complemento para nuestras salidas fotográficas, llegando a inspirarnos y a hacernos descubrir nuevos enfoques desconocidos hasta el momento. Yo soy de los que hacen recopilaciones propias como las de la imagen que ilustra este post, y de los que siempre llevan el ipod encima con una selección de las canciones que más me inspiran. Y es que debo reconocer que no todas las canciones me sirven para todos los momentos o lugares. Quizás por eso siempre esté en pos y busca de nuevas melodías y rarezas.
Ha sido precisamente en una de estas agotadoras búsquedas de melodías cuando he descubierto un programa que me está ayudando a localizar en tiempo record nuevos ritmos con los que trabajar: Spotify, una sencilla aplicación que permite escuchar música sin descargarla, compartir listas de nuestras canciones favoritas y (en la versión de pago) incluso descargarlas al ipod para escucharlas offline! Una verdadera delicia que como podréis imaginar me está ahorrando mucho tiempo.
Para aquellos que queráis probarlo, comentaros que la versión gratuita requiere una invitación de un amigo que, por supuesto, aquí tenéis.
También aprovecho para dejaros el enlace a la primera lista de reproducción que he hecho con Spotify: Polaroid Music, dedicada a las incursiones fotográficas en la ciudad, que es de código abierto y en la que podréis añadir las canciones que a vosotros os inspiren para que las podamos disfrutar todos los que tengamos la lista de reproducción en el programa. La verdad es que no estaría mal ver qué imágenes obtenemos todos con una misma banda sonora. Las mías, en el próximo post.
Retocar con tableta gráfica: Wacom Intuos4
Componer una buena fotografía en la toma es lo más importante para conseguir capturar las imágenes que queremos, pero no es lo único. Tras la toma, toca hacer las mejoras de rigor con nuestros programas de retoque, para que la imagen no sólo se parezca, sino que muestre lo que nosotros vimos al apretar el obturador (disparador de la cámara). De lo contrario lo único que tendremos será un negativo, digital sí, pero no más que un negativo.
Aquellos como yo que hagan sus pinitos con Photoshop, Gimp o incluso Lightroom o Picasa, se habrán dado cuenta que cuando la imagen requiere retoques muy precisos el ratón se queda corto y no nos permite una fluidez de trabajo adecuada. A todos vosotros os recomiendo que os hagáis con una tableta gráfica, una especie de papel y bolígrafo electrónico que permite retocar las imágenes (incluso sustituir al ratón en todas las funciones comunes) como si dibujáramos sobre ellas.

Hasta hace poco en casa tenía una tableta gráfica barata Trust con la que no había conseguido los resultados que esperaba obtener cuando compré este periférico. Sin embargo, la reciente actualización del sistema operativo de Apple a Snow Leopard me había dejado sin driver de control de mi chusqui-tableta. Así que, sin dejar que la experiencia previa me desanimara, me hice con una Wacom Intuos4. Y el cambio ha sido muy gratificante.
Ahora puedo decir que en el mundo de las tabletas gráficas está Wacom y el resto. El comportamiento ante la presión y la precisión de esta tableta es considerablemente superior a la anterior. De algo debían servir sus 2048 niveles de presión. Pero lo que más me ha sorprendido han sido los botones que incorpora este modelo. Todos ellos configurables para agilizar el flujo de trabajo con las teclas y tareas más utilizadas. Control, Altura, Mover, ampliación y reducción de imagen, retoque de precisión, cambio de capa y hasta rotar lienzo en Photoshop CS4. Sin contar con las puntas con diferentes texturas para aquellos que quieran dibujar con ella. Un ahorro de tiempo considerable.
Sin duda aún me queda mucho para explotarla bien, pero ya os digo desde ahora que la compra ha merecido la pena. Aunque eso sí, su precio es un poco elevado y para el retoque fotográfico amateur con modelos inferiores como la Bamboo hay más que suficiente (eso sí, y aunque ahora el modelo además es táctil, no trae estos magníficos botones de atajo).
En cuanto al tamaño necesario de la tableta para retoque fotográfico, teniendo en cuenta que la superficie de trabajo abarca toda la pantalla, en mi opinión un A5 cubre de manera suficiente las necesidades para retoque fotográfico. A no ser que te dediques a la ilustración, adquirir una tableta de tamaño superior, en mi opinión, sólo es cuestión de gusto y presupuesto, no de necesidad real.
Conclusión, si os gusta la fotografía valorad una inversión en una tableta gráfica. Quizás os cueste haceros al principio con su funcionamiento pero a la larga merece la pena.
Adaptador Fisheye (ojo de pez) de Lomo
Tomar una fotografía está limitado, entre otros muchos factores, por el ángulo de visión de nuestro objetivo. ¿Cuántas veces has hecho un par de fotos de una situación para después unirlas en Photoshop? ¿Y cuántas, en el mejor de los casos, te has dado cuenta que pierdes la frescura o que las imágenes ni si quiera encajan entre ellas? Una solución, tal vez extrema: Un ojo de pez (fisheye). Ya sea un objetivo o un adaptador.
Harto de no poder meter todo lo que quería en las imágenes, me hice con un adaptador fisheye para reflex de Lomo. No he tenido mucho tiempo para experimentar con él, pero puedo decir que este aparato abre un mundo nuevo de posibilidades fotográficas.
La ventaja del adaptador fisheye de lomo es que puede ponerse en el objetivo de cualquier reflex con uno de los aros adaptadores con los que viene. Enroscar y listo: imágenes de 120 mm de diámetro. Sí, se pueden encontrar adaptadores de más diámetro pero no con la luminosidad del de Lomo y a su precio.Inconvenientes: que debe estar completamente limpio y que el parasol en el que podemos enroscar un filtro polarizante para evitar ralladuras tiene un pequeño juego que hace que el filtro no quede totalmente fijo.
Conforme lo vaya utilizando ya os indicaré cuánto merece o no la pena. De momento os dejo un par de imágenes para que juzguéis vosotros mismos:




