Paneles sin dirección

De repente levantas la vista para saber hacia donde debes dirigirte y las indicaciones te dejan perplejo: las flechas de dirección apuntan sin indicar ningún destino. El camino está en el aire, piensas. Sí, el camino te esconde esta vez su destino para que disfrutes del trayecto. Y sigues andando esperando que la providencia te lleve hacia donde quieres llegar. Con la esperanza, claro está, de que si no es así, seguro que los paneles de la próxima esquina iluminaran la dirección de tus pasos.
Nota: Por si alguien lo piensa, simplemente comentar que la fotografía no es ningún montaje ni está retocada. Tan solo es la parte de detrás de los paneles de dirección. Porque sí, los paneles de dirección tienen una parte trasera muy fotogénica.
Jazz en el Montseny
Sucede en ocasiones que te encuentras lo más inesperado a la vuelta de la esquina.
Un día dices: “voy a ver a esos amigos que hace tanto que no veo”. Y de repente estás paseando por un pueblecito muy mono a 1 hora de casa con un frío que pela. Y tomas un café en un bar con calefacción. Y comes paella en un restaurante perdido en la montaña. Y acabas paseando por el Montseny. Y como si todo eso fueran pocas “ies” para “un día en el que has decidido ver a tus amigos”, en medio de la montaña aparece una furgoneta rosa. En un paisaje bucólico, claro está. Y de la furgoneta salen las notas (más que afinadas) de un saxofón bien templado. Jazz en las montañas. Nunca te hubieras planteado ponerle esa banda sonora a un día frío de montaña, pero es perfecto.
Y te das cuenta que lo mejor de lo inesperado (para bien) es que suele estar a la vuelta de la esquina y que te topas de bruces con ello sin siquiera planearlo.

Fotografiar Gestos

Hay gestos difíciles de entender, gestos que nos abren un mundo nuevo, gestos cotidianos y otros incluso extraordinarios. Pero a pesar de la infinidad de gestos existente y de que cada uno de ellos es un mundo, todos ellos tienen algo en común: su corto tiempo de vida.
Los gestos nacen y mueren con un suspiro. Simplemente (se) expresan y perecen. ¿Existirá algún coleccionista de gestos que haya conseguido envasarlos al vacío?
Hoy simplemente dejo constancia de un detalle efímero, de un gesto de uñas y labios rojos robado al tiempo.
Ante todo, y sobre todo, grácias a su autora por regalarme este gesto suyo.
Contaminación acústica
La madre que grita: “¡Quieres estarte quieto ya!”. Los vendedores anunciando alguna oferta: “¡Seis euros tres! ¡Seis tres!”. Los semáforos piando. El tráfico, lleno de autobuses. La música estridente que sale del coche de algún adolescente que acaba de sacarse el carné. El grupo de extranjeros de rigor celebrando una despedida de soltero. Músicos callejeros que se ganan el jornal a cambio de una ración de ruido.
Ruido. Si algo hay en una gran ciudad es ruido. Ensordecedor ruido. Y a pesar de lo molesto que resulta la mayor parte de los días, no siempre nos damos cuenta de la suerte que tenemos de poder padecerlo.

Aunque demasiado ruido sea un día la causa de nuestra sordera. ¿Sería así como este señor llegó a quedarse sordo? ¿Escuchó demasiado hasta desgastar su sentido auditivo?
Reflejos
Los reflejos son mi debilidad. Me encantan esas imágenes que se generan cuando una superficie lisa y brillante devuelve la imagen de otro objeto. Los reflejos nos confunden, mezclan lo que hay dentro y fuera, lo que está o no tras el cristal. Me gustan los reflejos porque modifican el mundo a su medida y construyen otro más allá del espejo.
Aunque tomar fotografías de reflejos no siempre es fácil. Muchos de ellos los podemos descubrir en la noche de cualquier ciudad. Y claro, siempre iremos sin trípode cuando veamos uno interesante, por supuesto. ¡Menos mal que existen los puntos de apoyo para salvar estas situaciones!
A los que viven
Dice la sabiduría popular que “El tiempo te cambia la vida”, pero yo no estoy de acuerdo con eso. En mi opinión lo que hace que nuestras vidas cambien son las decisiones que tomamos, no el paso del tiempo. Sí, avanzamos por las decisiones que tomamos y aunque tomar una decisión no sea fácil. Porque porqué nos vamos a engañar, nunca lo fue.
Decidir. Nuestras decisiones deberían llevarnos a hacer todo aquello de lo que vayamos a estar orgullosos. Y poder decir así un día: “Sí, yo lo hice”. Y no estoy hablando de hacer puenting, mucho turismo o de una fiesta en un castillo. No, nada de esos entretenimientos. Estoy hablando de esas decisiones, de esas acciones que te convierten en quien realmente eres. Hablo de iniciar una vida en Canada, de irte a vivir con tu pareja, de acabar un doctorado en Milán, de trabajar integrando a minorías. En fin, lo que es, al fin y al cabo, implicarse en esta tiovivo incierto y raro al que llaman vida.

VIVIR, con mayúsculas, para estar orgulloso de haber vivido, de haber aportado algo a la vida en este mundo, de hacer que el mundo nos reconozca, a todos y cada uno de nosotros, por nosotros mismos, como parte de un todo y como entes individuales.
Os preguntaréis el porqué de todo esto. Sí, parece ser que todo tiene que tener un porque hoy en día. Pues bien, hoy, “todo esto” es simplemente porque es hoy. Y hoy, como siempre, estoy orgulloso de aquellos que VIVEN con mayúsculas para crear su propia historia, orgulloso de todos los que se implican en la vida para avanzar donde les lleven sus decisiones.
Hoy, este post es para todos mis amigos, para todas las sillas de mi vida.
Cómo hacer un blog interesante
Pues por mucho que he reflexionado al respecto (vamos hasta donde he conseguido llegar yo), no he dado con una respuesta a cómo hacer de un blog algo interesante. Es más, lejos de llegar a una conclusión, me han surgido más preguntas: ¿Porqué escribir un blog? ¿Porqué no una simple página con fotografías? Así quien decidiera entrar en la página o lo hiciera por error (que esto suele pasar, al menos a mi) vería las fotografías y ya está. Claro que haciendo esto último perdería la posibilidad de explicar el porqué de una imagen o simplemente no podría explicar qué admiro o me ha sorprendido de nuestro tiempo. Vamos, que la imagen de nuestra sociedad que crearía sería mucho menos rica. ¡Ojo! , no quiero decir que con un blog vaya a serlo más o que dar una imagen fiel de nuestros días sea mi objetivo único. Simplemente, con un blog es más fácil recrear algo de vida, algo más allá de un ser impersonal, de una máquina. Esta última reflexión me devuelve al punto de partida: ¿Cómo hacer un blog interesante? Mi conclusión: ni idea. Así que partiendo de este punto, se me han roto todos los prejuicios y me he puesto a escribir esta entrada.
En fin, que si alguien tiene la fórmula mágica para hacer un blog interesante… definitivamente… que no me la cuente (a quienes las escriben por la red ya les digo que siempre que me he encontrado ante ellas, las he obviado como se obvia una tableta de chocolate blanco en un estante de tabletas de chocolate con leche). ¿Porqué? Pues porque si tuviera que seguir una reglas para todas y cada una de las entradas del blog, el sentir que debo cumplir con todas y cada una de esas normas para hacer algo interesante seguramente me impediría actualizar a menudo y mataría la “frescura” de una reflexión repentina (como les pasa a muchos blogs de la net). En cuanto a el porqué de escribir un blog lo dejo para otra entrada, así como el problema del Gran Hermano que supone escribir un blog, la teoría de la publicidad y atracción, las formas de expresión artística en la net, y cómo un blog (siendo anónimo o no) puede romper la incomunicación de nuestra época y crear una cultura de cooperación y multiplicidad de expresiones.

Y que conste, con esta entrada no pretendo crear ninguna regla. Como cuenta Natalie Goldberg: “Cuando es vuestro momento de escribir, escribid y punto” (del libro “Writing down the bones”, que fue traducido con el desafortunado título de “El gozo de escribir” [ISBN 13: 978-84-87403-09-5]).
Escribir, eso es lo que hago.
Bienvenid@s
Tras un largo periplo por la senda de microchips, hoy por fin ve la luz la versión 2.0 de www.saliendodemi.com. Como podréis comprobar, la web se ha transformado en un blog. Así será más dinámica y hará más fácil la llamada retroalimentación (vamos, que todos aprendamos de todos). Así pues, esta página seguirá siendo un escaparate fotográfico de la época que nos ha tocado vivir, pero ahora todos podremos dejar nuestras reflexiones.
Poco a poco irá creciendo la sección “Galería de fotos” e iré retocando el diseño para que sea lo más agradable posible.
De momento sólo me queda decir a todo el mundo: ¡Bienvenidos a la casa en las afueras de Saliendodemi! ¡Irashaimasen! ¡Welcome! ¡Bienvenus! ¡Benvinguts!


