Accesorios fotográficos: Buena música

Ante todo felicitaros el año nuevo a todos los que leéis el Blog y desearos que los reyes os traigan eso que tanto queréis.
Dicho esto saltamos al tema de hoy: la fotografía y la música. Porque a pesar de los escépticos, la música puede resultar un buen complemento para nuestras salidas fotográficas, llegando a inspirarnos y a hacernos descubrir nuevos enfoques desconocidos hasta el momento. Yo soy de los que hacen recopilaciones propias como las de la imagen que ilustra este post, y de los que siempre llevan el ipod encima con una selección de las canciones que más me inspiran. Y es que debo reconocer que no todas las canciones me sirven para todos los momentos o lugares. Quizás por eso siempre esté en pos y busca de nuevas melodías y rarezas.
Ha sido precisamente en una de estas agotadoras búsquedas de melodías cuando he descubierto un programa que me está ayudando a localizar en tiempo record nuevos ritmos con los que trabajar: Spotify, una sencilla aplicación que permite escuchar música sin descargarla, compartir listas de nuestras canciones favoritas y (en la versión de pago) incluso descargarlas al ipod para escucharlas offline! Una verdadera delicia que como podréis imaginar me está ahorrando mucho tiempo.
Para aquellos que queráis probarlo, comentaros que la versión gratuita requiere una invitación de un amigo que, por supuesto, aquí tenéis.
También aprovecho para dejaros el enlace a la primera lista de reproducción que he hecho con Spotify: Polaroid Music, dedicada a las incursiones fotográficas en la ciudad, que es de código abierto y en la que podréis añadir las canciones que a vosotros os inspiren para que las podamos disfrutar todos los que tengamos la lista de reproducción en el programa. La verdad es que no estaría mal ver qué imágenes obtenemos todos con una misma banda sonora. Las mías, en el próximo post.
Barcelona World Press Photo 09

El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) acoge hasta el próximo 13 de diciembre la muestra anual más importante de fotoperiodismo: el World Press Photo 09.
No ha sido fácil traer este año a Barcelona El World Press Photo 09. Y es que aunque ya ha sido expuesto en varios países y eventos, incluido el Visa pour l’image de este año, con una más que buena acogida popular, los chicos de Photographic social vision no han conseguido patrocinadores. Así que este año se ha decidido cobrar una entrada simbólica para sufragar los gastos de organización. Al módico precio de 4 Euros (2,50 si compráis la entrada en éste enlace de atrápalo.com) podréis disfrutar de fotos como las que se muestran en el siguiente vídeo:
Por mi parte no puedo más que animar a todo aquél que guste de la buena fotografía a que se pase por esta exposición. La calidad de las imágenes es indiscutible. Aunque tengo que reconocer que el acabado de la gran mayoría es excesivamente similar. Photoshop se ha convertido en un standard de retoque fotográfica, y las técnicas, colorimetrías y texturas idénticas hacen que sólo en los encuadres podamos diferenciar a un autor de otro. Lo cual no digo que sea malo, sino heterogeneo. Y esto sin contar que a veces el dramatismo de la gran mayoría de fotos parece creado a posteriori. Aunque eso de que el periodismo es objetivo lo tengo superado hace tiempo, me impacta cómo puede reinterpretarse la realidad en una sóla imagen.
Por otro lado, sí, las imágenes son espectaculares, pero el 80% de ellas muestran violencia explícita. Lo cual hace que me pregunte si el fotoperiodismo sólo es interesante cuando muestra violencia o situaciones extremas. ¿Porqué no hay ningún reportaje de gente feliz? Supongo que no vendería tanto.
Yo por mi parte os dejo la instantánea que encabeza este post y que muestra algo del ambiente del espacio del CCCB donde podréis disfrutar de esta exposición. Y si necesitáis una excusa para ver esta buena exposición os dejo una consigna: encontrar la imagen de la chicha que no llega al escenario. Para mi es la mejor. Supongo que por lo diferente que es del resto de imágenes.
Postales de Una casa en las Afueras
¡Por fin llegan!
Enviar un email es práctico pero también muy frío e impersonal. En cambio una postal escrita a mano demuestra, a quien la recibe, que realmente nos hemos tomado el tiempo de pensar en ellos. Hemos elegido no sólo las palabras (porque el espacio es limitado), sino también una imagen para ellos. Y claro, todo se tiene que decir, encontrar postales que expresen y transmitan es bastante difícil.
Quizás sea un poco pretencioso, pero entre las novedades que prometí iba a introducir en “Una casa en las Afueras”, he decidido incluir la posibilidad de comprar postales de las mejores imágenes que se publican en el blog.
Así que si queréis decirles a vuestros amigos y familiares que son importantes para vosotros, no lo penséis más y entrad en la sección postales para haceros con una de las imágenes de “Una casa en las Afueras”. El acabado os aseguro que es muy bueno y la galería de postales, aún un poco escueta, irá creciendo poco a poco.
¡Ah! y si hay alguna imagen de la web os gusta especialmente no dudéis en enviarme un email para ponerla en la sección postales.
Retocar con tableta gráfica: Wacom Intuos4
Componer una buena fotografía en la toma es lo más importante para conseguir capturar las imágenes que queremos, pero no es lo único. Tras la toma, toca hacer las mejoras de rigor con nuestros programas de retoque, para que la imagen no sólo se parezca, sino que muestre lo que nosotros vimos al apretar el obturador (disparador de la cámara). De lo contrario lo único que tendremos será un negativo, digital sí, pero no más que un negativo.
Aquellos como yo que hagan sus pinitos con Photoshop, Gimp o incluso Lightroom o Picasa, se habrán dado cuenta que cuando la imagen requiere retoques muy precisos el ratón se queda corto y no nos permite una fluidez de trabajo adecuada. A todos vosotros os recomiendo que os hagáis con una tableta gráfica, una especie de papel y bolígrafo electrónico que permite retocar las imágenes (incluso sustituir al ratón en todas las funciones comunes) como si dibujáramos sobre ellas.

Hasta hace poco en casa tenía una tableta gráfica barata Trust con la que no había conseguido los resultados que esperaba obtener cuando compré este periférico. Sin embargo, la reciente actualización del sistema operativo de Apple a Snow Leopard me había dejado sin driver de control de mi chusqui-tableta. Así que, sin dejar que la experiencia previa me desanimara, me hice con una Wacom Intuos4. Y el cambio ha sido muy gratificante.
Ahora puedo decir que en el mundo de las tabletas gráficas está Wacom y el resto. El comportamiento ante la presión y la precisión de esta tableta es considerablemente superior a la anterior. De algo debían servir sus 2048 niveles de presión. Pero lo que más me ha sorprendido han sido los botones que incorpora este modelo. Todos ellos configurables para agilizar el flujo de trabajo con las teclas y tareas más utilizadas. Control, Altura, Mover, ampliación y reducción de imagen, retoque de precisión, cambio de capa y hasta rotar lienzo en Photoshop CS4. Sin contar con las puntas con diferentes texturas para aquellos que quieran dibujar con ella. Un ahorro de tiempo considerable.
Sin duda aún me queda mucho para explotarla bien, pero ya os digo desde ahora que la compra ha merecido la pena. Aunque eso sí, su precio es un poco elevado y para el retoque fotográfico amateur con modelos inferiores como la Bamboo hay más que suficiente (eso sí, y aunque ahora el modelo además es táctil, no trae estos magníficos botones de atajo).
En cuanto al tamaño necesario de la tableta para retoque fotográfico, teniendo en cuenta que la superficie de trabajo abarca toda la pantalla, en mi opinión un A5 cubre de manera suficiente las necesidades para retoque fotográfico. A no ser que te dediques a la ilustración, adquirir una tableta de tamaño superior, en mi opinión, sólo es cuestión de gusto y presupuesto, no de necesidad real.
Conclusión, si os gusta la fotografía valorad una inversión en una tableta gráfica. Quizás os cueste haceros al principio con su funcionamiento pero a la larga merece la pena.
Temas a Fotografiar (II): fachadas
Siguiendo con los posts sobre temas a fotografiar, hoy le toca el turno a las fachadas.
La fotografía de arquitectura suele dar mucho juego, y aunque hay quienes creen que no se trata más que de tomar simples imágenes de construcciones, resulta bastante compleja a pesar que los edificios, al contrario de las personas, no se mueven.
Al fotografiar fachadas es importante encontrar un equilibrio de formas y controlar bien el ángulo en el que la luz incide en ella, ya que una buena combinación de estos elementos nos permitirá obtener imágenes muy diversas de una misma fachada. Sé que no os descubro nada diciendo que controlar la luz es muy importante. De hecho la fotografía no existiría sin luz. Pero el caso es que al fotografiar edificios, y aunque podemos movernos entorno a él, el único modo de cambiar su textura (a no ser que seamos Christo y Jeanne Claude) es crear textura en su fisonomía mediante la iluminación.
Otra opción a la hora de fotografiar fachadas es incluir elementos del entorno que nos permitan componer una lectura diferente del edificio objeto de retrato.
Yo por mi parte os dejo algunas de las fachadas que he capturado en el paseo de hoy:



Animales de ciudad: Palomas
No son pocos los animales que pueblan las ciudades hoy en día. Y aunque unos son más agradables que otros (y no entraré en detalles de cuáles lo son más y cuáles menos), en Barcelona las palomas son de los que más abundan. Son la delicia de los niños en los parques públicos, de no pocos gatos, y además constituyen la sal de muchas fotografías y de no pocas novelas (sino que se lo digan a Merçé Rodoreda y a su “Plaça del Diamant”). Y todo ello a pesar de ser consideradas ya por muchos una plaga.
Hoy dejo una imagen ahora ya poco usual de algunas de las más de 180.000 palomas que viven en Barcelona. Y es que actualmente es difícil ver a alguien alimentar a estos “animalitos”. ¿Será que su aumento, junto con el de cotorras, empieza a asustar a los Barceloneses? ¿Tendrá Hitchcock algo que ver con esto? Habrá que investigar al respecto…
Ha informado Saliendodemi, Barcelona, Una casa en las afueras.
Nuevo “look” de la web
Supongo que quienes leáis esta web en un navegador y no a través de facebook o de un lector de rss, ya os habréis dado cuenta que he actualizado el fondo de la web. Para los que no lo hagáis y para quienes se pregunten cómo es la imagen completa, os la subo a continuación:
He decidido que por el momento esta sea la imagen de fondo porque me parece fresca, urbana, somnolienta y melancólica. Si tenéis otras opiniones al respecto soys libres de decir cuanto queráis.
En cualquier caso éste es el siguiente paso hacia una reestructuración de la página. Lo próximo será crear un menú de secciones para mejorar el acceso a los contenidos y un par de sorpresas más que estoy preparando.
Sueño de una noche del pasado

Miraba a todos lados sin ver absolutamente nada. La iglesia era preciosa. Como todas las iglesias italianas, pensó. Estaba a punto de marchar de gótico saturado cuando, de repente, suddenly et tout d’un coup, una señora desconocida, de pelo demasiado negro para su edad y delgada como una manzana tras varias semanas en la cocina, le cogió del brazo y señaló esa puerta en ningún sitio. La puerta que colgaba del techo. La puerta que hubiera marchado sin ver si ella no la hubiera señalado. Ella tiró de su brazo para ponerlo a su altura, acercándole mucho a su cara. Y mirando fíjamente a sus ojos, en un italiano más que cerrado, dijo varias frases de las que sólo llegó a comprender algo así como que “esa puerta es muy importante”. La señora le soltó el brazo. Él miró la puerta un momento y cuando se giró para analizar un poco más el aspecto de aquella señora, no encontró más que un par de turistas cuchicheando en la otra punta de la iglesia.
100 Fotógrafos Españoles
“100 Fotógrafos Españoles (100 Spanish Photographers)” editado por Exit Publicaciones es el mejor (por no decir el único) catálogo de fotógrafos ibéricos. En él se reunen desde mi muy estimado José Mª Mellado (que merece un premio a la divulgación de la didáctica de la fotografía) a la España tradicional de Cristobal Hara. Vamos, que este libro nos pasea por una España ficticia e interpretada por el ojo de quienes nacieron en ella. Pero “100 fotógrafos…” no sólo habla de España, porque aunque sí es cierto que los autores que ilustran sus páginas son españoles, podemos encontrar en él imágenes de todo el mundo (físico y psicológico) en el que éstos se mueven.
Sensualidad, abstracción, foto-periodismo, fotocomposición, soledad, analógico, digital,… En sus páginas se mezclan técnicas y conceptos muy diversos. Y, voy a ser sincero, algunas de las imágenes no son espectaculares (por no llamarlas banales), pero otras muestran una sensibilidad y un buen saber hacer excepcionales. Se puede decir que uno aprende viendo lo que se hace en casa.

En definitiva, éste libro es un homenaje a los que se esconden tras esas imágenes que ilustran nuestro tiempo, y un recorrido por una profesión que en España parece que únicamente está formada por obras anónimos, y que deja de lado a sus autores.
Piel de Foto: ¿el Fotoperiodismo ha muerto?
Resulta que un día, paseando por Barcelona, se encuentra uno con una nueva publicación gratuita. Una de tantas, tal vez. Pero la imagen de la portada llama mi atención y decido rescatarla del expositor donde descansa junto a unos cuantos flyers que promocionan no quiero saber qué. Piel de Foto. <<Es un bonito nombre>>, pienso mientras la guardo en la bolsa para hojearla más tarde. Sin saber aún, por supuesto, qué contienen sus páginas.
Así, y en el camino de vuelta a casa después de un extenuante paseo, abro la revista en el metro y ¿qué me encuentro? Pues que Piel de foto resulta ser una revista de fotografía documental. ¡Sorpresa! <<¿Cuánto tiempo lleva esto en la calle y yo sin saberlo?>>. <<¡Ah!, es el primer número>>. Ojeo su contenido. Veintiséis escasas páginas donde se mezcla desde un reportaje sobre discapacitados practicando deportes de riesgo hasta uno sobre el alzheimer. Todo ello con una calidad de impresión más que aceptable y una maquetación que parece una mezcla de un libro de la Taschen y de un suplemento del Periódico.
Miro y remiro las páginas, y me doy cuenta que al margen de la calidad de las imágenes (alguna de ellas nada desdeñable), su interior esconde una promesa muy clara: demostrar que el fotoperiodismo seguirá vivo mientras queden cosas que contar y que, además, en él trabajan verdaderas promesas de la fotografía. Interesante.
Puede que este proyecto sólo haya visto la luz coincidiendo con la tercera edición del festival de fotografía de Barcelona Traffic y con el VISA pour l’image francés, pero sinceramente espero que viva tras él y que podamos verlo crecer. Eso sí, también espero que los reportajes vayan más allá de la prostitución o el Alzheimer. Porqué sí, aunque los de Callejeros en España no lo crean, hay un mundo de historias más allá de esos temas.
En conclusión, si estáis hartos de revistas gratuitas que no son más que una guía publicitaria, os gusta la fotografía y comprender mejor el mundo que nos rodea; puede resultar interesante hacerse con un ejemplar impreso de esta revista que encontraréis por Barcelona o con uno digital en su página web (lástima que el poco texto de la página sólo esté de momento en catalán… aunque la revista esté en inglés y castellano).
Lugar Indefinido

Foto tomada en ese lugar en el que la vida se ríe de la muerte y la muerte se come la vida.
Crear el mapa sentimental

Uno de los primeros pasos para poder crear los personajes de una historia es definir bien su mapa sentimental. Éste, ya os puedo adelantar que no tiene buen final.
Tutorial: Cómo crear fotos Lomo con Photoshop
Con el tutorial de hoy podréis convertir vuestras fotos tomadas con cualquier cámara en una fotografía capturada con una de las populares cámaras Lomo con óptica de plástico. El efecto os puede ayudar a destacar partes de una fotografía o a darle un aire diferente a esa imágen que tantos quebraderos de cabeza os da.
Primero os muestro el original y el resultado de mi imagen tras pasar por los pasos expuestos en este tutorial. Así podréis comparar mejor el efecto final. Por cierto, los valores que utilizo en el tutorial son orientativos. Os recomiendo que pongáis estos valores y después experimentéis con ellos hasta obtener el resultado que buscáis.


Ahora pongámonos manos a la obra:
1. Ajustar Brillo – contraste de la imagen
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Brillo contraste

2. Ajustamos el tono y la saturación
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Tono y saturación

3. Hacemos una selección rectangular con la “Herramienta marco rectangular” en el centro de la imagen, calando las esquinas a 150 px. Acto seguido invertimos la selección para que quede seleccionado la parte externa de la forma que hemos creado y no el interior (Menú: Selección -> Invertir)

4. Ahora vamos a ajustar los niveles de la imagen con una nueva capa de Ajuste.
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Niveles

5. Y ahora la curva de color
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Curvas

6. Creamos una nueva capa que rellenaremos de negro. Como lo que queremos hacer con este paso es homogeneizar el color de la imagen. Ponemos la capa en modo de fusión “tono” y reducimos la opacidad hasta el punto que más nos guste. Normalmente las imágenes te piden que se haga por debajo del 50%.

Estos serían los retoques digamos standard. Yo, por ejemplo, en la imagen que ilustra esta entrada, le he añadido, además de la capa 1 (negra) con opacidad 33, una capa de amarillo pastel con opacidad 3 para cambiar ligeramente la tonalidad de la imagen; y le he cambiado la forma de la capa de niveles rectangular.

La fotografía de “Cleo de 5 à 7″
“Cleo de 5 à 7” es una de las películas con la fotografía más bonita que jamás he visto en cine. Realizada por la directora francesa Agnés Vardà en 1961 y en blanco y negro (a excepción de la secuencia inicial) debiera ser uno de los clásicos del cine.
Vardà siempre destacó por su mirada femenina (sin excesivo feminismo) capaz de explicar historias simples pero llenas de vida, y por la ruptura con las estructuras narrativas prefijadas en el cine. Vamos, que desde su primera película se la encuadró en la Nouvelle Vague del cine francés.
Pero dejando de lado la biografía de la siempre sorprendente Sra. Vardà, me voy a centrar en la soberbia fotografía de Jean Rabier. En “Cleo de 5 à 7″ Rabier elige planos arriesgados, juega con los reflejos y resalta los detalles acompañando a la historia de forma casual pero omnipresente. Diría incluso que aunque el tiempo de la película es lineal sin elipses y en todo momento se acompaña a la protagonista durante la duración del metraje, Rabier consigue acortar y estirar el tiempo a su antojo. La fotografía es tan importante y omnipresente en esta película que a veces parece que más que una película “Cleo de 5 à 7″ sea fotografía en movimiento. En definitiva: sin Rabier esta película no existiría. Supongo que por algo fue director de fotografía de muchas de las películas de Claude Chabrol.
Así pues recomiendo este film a aquellos que gusten de la fotografía de los pioneros de MAGNUM y a los que estén cansados del cine de acción. El argumento no es soberbio pero no por ello deja de ser interesante (tiempo, belleza burguesa, muerte y mucha Francia). Como dije, lo extraordinario es la fotografía, el resto, en este caso, es attrezzo.
Para que os hagáis una idea de la fotografía y del tono general en la película, os dejo (por gentileza de youtube) el trailer y un pedazo de la película especialmente ligero. La escena en la sombrerería os dejo descubrirla a vosotros.
El tiempo entre los dedos

Cuando tomé esta imagen pensé que había sido demasiado lento y no había conseguido captar lo que quería. Un segundo antes el señor me miraba directamente y ella hablaba con quien seguramente sería su hijo mayor. Mientras yo me agachaba y preparaba la cámara rápidamente la imagen cambió por completo y la plácida escena familiar se convirtió en la imagen que encabeza este post. Un segundo después la cortina tapaba a la señora en el interior de la casa. Pensé que el tiempo se me había escurrido entre los dedos, como tantas otras veces me ha pasado al tomar una fotografía, pero en este caso cuando llegué a casa me di cuenta que lo había hecho para jugar a mi favor.
No me suele pasar, pero no acabo de entender la mirada de los dos protagonistas. Creo ver una barrera de reproches y desidia construida minuciosamente entre los dos, una barrera hecha sólo para separarse y que al mismo tiempo les une con ternura ¿Es posible mezclar todos esos conceptos en una mirada? ¿Qué veis vosotros? ¿Alguna ves se os ha escurrido entre los dedos la imagen que querías captar?
VISA POUR L’IMAGE 2009: International Festival of Photojournalism
Del 29 de Agosto al 13 de Septiembre, y como cada año, el Festival Internacional de Fotoperiodismo más importante del mundo abre sus puertas en la ciudad francesa de Perpignan. ¿Quién iba a decir que cuando se empezó con este festival llegaría a su vigésimo primera edición con tan buena salud? Veintiún años son muchos y a pesar que año tras año los hay quienes se empeñan en decir que el fotoperiodismo ha muerto, VISA POUR L’IMAGE sigue demostrando que en el mundo pasan infinidad de cosas que merecen ser contadas y que, por suerte, existen buenos fotógrafos para hacerlo.
Abbas, Françoise Demulder, Care, Dominic Nahr y Jérôme Sessini son sólo algunos de los fotógrafos que exponen. Y por si eso no fuera suficiente, las exposiciones y eventos se reparten por toda la ciudad. Podréis acceder al mercado, al claustro de una iglesia o hasta al camposanto para disfrutar de una buena sesión de fotografía. Realmente inmejorable.
En resumidas cuentas, recomiendo a aquellos que gusten de la buena fotografía que se acerquen aunque sea únicamente un día a Perpignan para ver las exposiciones y proyecciones que VISA ofrece. Todo normalmente gratuito o a un precio ínfimo, y en lugares de lo más insólito.
Si queréis saber más sobre las exposiciones, horarios y cómo llegar podéis visitar la web oficial del festival VISA POUR L’IMAGE.
Temas a Fotografiar (I): los detalles
Con este post voy a iniciar una serie de entradas en las que voy a exponer algunos temas que son susceptibles de ser fotografiados. Porque cuando uno tiene una cámara y ya ha agotado el tiempo de fotografiar absolutamente todo, debe encontrar un motivo o tema para continuar haciendo fotos. De lo contrario nuestra cámara fotográfica acabará en el cajón junto con los libros de inglés, las pesas, los parches de nicotica y todo aquello que nos hemos propuesto hacer alguna vez, pero que nunca conseguimos acabar.
Elegir el que será el objeto de nuestras fotografías no es tarea fácil, pues implica tener que elegir una parcela concreta de la realidad y descartar el resto. Con esto no es que diga que cuando salgamos a hacer, por ejemplo, fotos de insectos, no podamos fotografiar a unos niños jugando (y no, los niños no se consideran insectos ¬_¬U). Lo que sucede es que si salimos a hacer fotos de insectos veremos más insectos que niños porque estaremos concentrados en encontrar insectos y no niños. Pero no os engañéis, lejos de ser esto un problema, focalizar de este modo enriquece las capturas permitiéndonos obtener más y mejores imágenes de lo que buscamos, porque todos nuestros sentidos estarán puestos en encontrar esa imagen.
Una vez dicho esto, y para inaugurar esta serie de posts, he elegido como primer tema fotográfico, “los detalles”. Por algunas de mis imágenes ya os habréis dado cuenta lo mucho que me gusta este tema. Los detalles son una escusa perfecta para poder pasear por el mismo sitio mil veces, porque hay detalles pequeños (una palabra en una pared, un pendiente roto en el suelo, unos zapatos olvidados), otros enormes (una escultura, un banco, una fachada…) y muchos efímeros (el viento, el agua, un movimiento rápido…) que nos pasan inadvertidos a pesar de estar muy cerca nuestro. Los detalles son, en definitiva, lo que la gente ordinaria pasa por alto pero que esconden una belleza al alcance de cualquiera.
Os sugiero que paseéis por alguna calle por la que paséis a diario y que le prestéis la suficiente atención durante un rato como para descubrir estos detalles. Estoy seguro que os sorprenderá lo que vais a encontrar.
Yo os dejo un par de los detalles que he recogido en algunos de mis tours:


Foto-libro iphoto 日本 Japan
Impolutamente embalado, sin manchas, arrugas o error de impresión alguno, por fin, ya me llegó desde los Países Bajos el fotolibro de Apple.
Como dije en la anterior entrada, éste es el primer fotolibro que he hecho y, por supuesto, el primero con Iphoto. Lo cierto es que dudaba del tiempo que iba a tardar en llegar y del estado en el que lo haría, pero no ha tardado ni quince días desde que lo envié y ha llegado perfecto.
La calidad de la impresión es más que buena y los colores difieren tan sólo levemente en intensidad a los del monitor (son un poco más oscuros). A pesar de eso la saturación es perfecta y el encuadernado muy profesional. Vamos, que estoy realmente satisfecho con el resultado. Para que veáis cómo es el fotolibro exactamente podéis echarle un ojo al vídeo. Esta vez bajo el título de “日本 Japan” he recopilado algunas de las imagenes del viaje a Japón, pero el próximo será bien diferente…

Pros:
- Acabado final profesional del encuadernado e impresión.
- Recibir un fotolibro diseñado enteramente a tu gusto.
- Rapidez en la impresión y envío del fotolibro.
- Relación calidad/precio.
Contras:
- Si diseñas tú la portada y la subes como imagen pierdes la posibilidad de poner el nombre del libro en el lomo.
- El programa no avisa del sangrado que tiene cada página y que se debe tener en cuenta para no perder información de la imagen en el corte y montaje del libro.
- Si quieres poner muchas hojas el precio se dispara.
Crear un Foto-libro con iPhoto

El tema del post de hoy es claro: crear un Foto-libro con iPhoto’09. Nunca antes había utilizado este programa y como neófito voy a dar mi valoración al respecto. Es cierto que iPhoto ofrece varias posibilidades de clasificación de fotografías (caras, lugares donde fueron tomadas, fecha de la captura…) pero no voy a entrar en estos aspectos ya que no superan a Lightroom (del cual hablaré en otra entrada). ¿Qué me ha llevado a utilizar iPhoto entonces? Simple y llanamente, que me permitía generar un libro de fotos rápidamente y costumizable.
Los libros de foto de los laboratorios fotográficos convencionales no me convencen (tipo Fotoprix, Fnac, 24×30 …). Las posibilidades que te permiten son muy limitadas, el resultado final me parece bastante amateur, y lo último que quiero cuando hago algo es tener que supeditar el diseño a la disposición que exigen las paginas del programa de creación del libro. iPhoto en este sentido ha resultado ser muy flexible. Si bien es cierto que te hace elegir entre varios temas para crear tu libro, la variedad de posibilidades y rapidez de flujo de trabajo que te ofrece es increible. Desde introducir mapas con las ciudades que visitas (flechas de viaje entre ciudades incluida), hasta un sistema de mejora automática (y manual) de fotografías, resulta de lo más práctico.
En cuanto al proceso de maquetación, unas miniaturas te muestran qué pinta tiene tu libro mientras lo vas creando y te permiten moverte por las diversas páginas con rapidez. No obstante debo reconocer que en el proceso he editado fotografías con Photoshop para incluir texto en ellas ya que iPhoto no te permite poner texto más que en las zonas marcadas a tal efecto por las plantillas. Éste es un gran contra para iPhoto. Sin embargo, y en el lado de los Pro’s, el propio programa te permite hacer el pedido y pagar el libro para que te lo envíen a casa (calcula portes y precio según las páginas del libro).
En cuanto lo reciba crearé una entrada para comentar el resultado. Habrá que ver la calidad de impresión y encuadernado final. Sólo espero que sea tan buena como el propio iPhoto.
Tutorial: Fotografías en Blue-ray

Pues sí, gracias a Photoshop podemos mejorar la definición de nuestras fotografías dándoles un acabado verdaderamente profesional y en muy pocos pasos. Vamos a ver cómo hacerlo:
1. Abrimos la imagen en Photoshop.

2. Duplicamos la capa de la imagen.
3. La ponemos en modo “Superponer” (Overlay en inglés)

4. Vamos al menú Filtro — Otro — Paso Alto (Filter — Other — High Pass)

5. Seleccionamos qué grado de detalle queremos para nuestra imagen y click en OK.

Llegados a este punto 5 debo advertir que aumentar demasiado el grado de detalle puede hacer que nuestra fotografía parezca totalmente irreal. Recordad que nunca hay que perder de vista que las técnicas de retoque deben jugar a favor de nuestras imágenes y que abusar de ellas puede acabar hasta con la mejor toma del mundo.
Como cierre de esta entrada os dejo un detalle de la imagen a la que he aumentado el detalle para que observéis el antes y el después.
ANTES DESPUÉS

NOTA: He exagerado el efecto para que lo veáis en el monitor aunque en la foto que encabeza esta entrada es mucho más suave.
Adaptador Fisheye (ojo de pez) de Lomo
Tomar una fotografía está limitado, entre otros muchos factores, por el ángulo de visión de nuestro objetivo. ¿Cuántas veces has hecho un par de fotos de una situación para después unirlas en Photoshop? ¿Y cuántas, en el mejor de los casos, te has dado cuenta que pierdes la frescura o que las imágenes ni si quiera encajan entre ellas? Una solución, tal vez extrema: Un ojo de pez (fisheye). Ya sea un objetivo o un adaptador.
Harto de no poder meter todo lo que quería en las imágenes, me hice con un adaptador fisheye para reflex de Lomo. No he tenido mucho tiempo para experimentar con él, pero puedo decir que este aparato abre un mundo nuevo de posibilidades fotográficas.
La ventaja del adaptador fisheye de lomo es que puede ponerse en el objetivo de cualquier reflex con uno de los aros adaptadores con los que viene. Enroscar y listo: imágenes de 120 mm de diámetro. Sí, se pueden encontrar adaptadores de más diámetro pero no con la luminosidad del de Lomo y a su precio.Inconvenientes: que debe estar completamente limpio y que el parasol en el que podemos enroscar un filtro polarizante para evitar ralladuras tiene un pequeño juego que hace que el filtro no quede totalmente fijo.
Conforme lo vaya utilizando ya os indicaré cuánto merece o no la pena. De momento os dejo un par de imágenes para que juzguéis vosotros mismos:


¿Laboratorio analógico o Photoshop?
La experiencia en un laboratorio analógico es pura magia. Desde revelar el negativo a la positivación todo es fascinante (si no eres químico claro, porque para mi hermano esto no son más que reacciones).
En mi opinión todo amante de la fotografía debe pasar al menos una temporada trabajando en un laboratorio fotográfico en blanco y negro. ¿Que porqué? Pues porque es un modo de poder comprobar físicamente cómo se retoca una fotografía, y porque se adquieren nuevas nociones sobre el uso de diafragmas y filtros. Y sobre todo, porque ver aparecer la fotografía en la cubeta no tiene precio.
Pero ¿qué es mejor: el retoque analógico o el digital? Sin lugar a dudas: el digital. Porque aunque es cierto que se pierde esa magia de hacer los retoques con tus propias manos (virados y reservas no son los mismo en Photoshop…), y no ves cómo se revelan tus imágenes; pero la calidad final de la imagen está más controlada en Photoshop y éste te permite trabajar más rápido. Con Photoshop puedes tratar una imagen hasta la saciedad sin miedo a degradarla ni a gastar cantidades considerables de dinero en papel y líquidos de revelado hasta obtener la copia que quieres. Vamos, que el mayor invento de Photoshop (y de cualquier otro programa de retoque) es poder deshacer los pasos andados. Porque no nos equivoquemos, para un fotógrafo una imagen no es más que una imagen y la tratará con aquella herramienta con la que obtenga los resultados que más se parezcan a lo que quiere mostrar al mundo. Y sí, Photoshop nos hace la vida más fácil en este sentido, pero todos sabemos que no es tan sencillo de manejar como los legos puedan pensar. Porque eso de: “Bah! eso está hecho con Photoshop!” que algunas perdonas exclaman, suele esconder horas y horas de trabajo detrás.
Yo fui en su día un defensor a ultranza del artesano que se esconde tras el fotógrafo que revela en analógico, pero lo cierto es que con Photoshop puedo llevarme el laboratorio donde quiera, me cuesta mucho menos dinero y puedo incluso continuar con el trabajo justo en el punto donde lo dejé el día anterior. Y eso no lo supera ningún laboratorio tradicional.
Y vosotros ¿Qué preferís: laboratorio analógico o Photoshop? ¿Qué os ha enseñado un laboratorio analógico y no Photoshop? ¿Y Photoshop?
Nota: imagen completa en esta entrada
MAGNUM MAGNUM, el libro

Hace ya unos días Senseidani me obsequió por mi cumpleaños con este pedazo de regalo. El libro de MAGNUM MAGNUM es una de esas joyas que no pueden faltar en la colección de ningún aficionado a la fotografía. En sus página encontramos una selección de las “mejores” 400 fotografías de los 69 miembros de la agencia MAGNUM (elegidas por sus propios miembros). Del blanco y negro al color, de Robert Capa a Patrick Zachmann, de la fotografía humanista a la más conceptual… Un manantial de inspiración editado por Lunwerg de forma exquisita para conmemorar los 60 años de existencia de dicha agencia.
Para quienes no conozcan la agencia MAGNUM simplemente cuatro notas:
- Fue una de las primeras (por no decir la primera) cooperativa de fotografía fundada en el mundo.
- Fue fundada en 1947 por fotógrafos de la talla de Robert Capa, David Seymour “Chim”, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y Bill Vandivert.
- Por primera vez, y mediante esta agencia, los fotógrafos guardaban los derechos de sus fotos, que eran cedidas para su publicación en diarios, revistas y demás medios de comunicación.
- Sus miembros han sido testigos de los cambios que el tiempo ha traído al mundo y han divulgado la historia de la humanidad con sus fotografías.
No estaría mal pertenecer un día a este gran colectivo de profesionales.
De momento sólo queda aprender de ellos y soñar.




