Literatura, fotografía y otros viajes

Fotografía

Transporta tu equipo fotográfico con seguridad y estilo

La bolsa en la que transportamos nuestro equipo fotográfico es, desde mi punto de vista, uno de los accesorios más importantes para un fotógrafo. Puede parecer una tontería, pero transportar de manera segura y cómoda nuestro equipo es muy importante. ¿Os imagináis ir cargando con las cámaras en un saco de patatas? Seguro que la afición a la foto se evaporaría en un par de semanas. Vaaaale, he exagerado mucho. Nadie lleva su preciada cámara en un saco de lona (al menos eso espero). Pero ya os podéis hacer una idea de lo importante que resulta este accesorio. Sin embargo, encontrar una buena bolsa en la que transportar el equipo resulta una árdua tarea.

Dispongo de una mochila Samsonite muy cómoda para viajes poco convencionales, pero en esta ocasión quería una bandolera para pasear cómodamente por la ciudad en busca de imágenes interesantes y transportar el equipo de forma segura en un avión.

Era imprescindible que cupiesen:

- Dos cámaras,

- Tres objetivos,

- Un ordenador portátil

- Una libreta de notas

- Cables, cargadores, bolígrafos, y la documentación de los viajes

Además tenía que ser liviana, pequeña y, lo más importante, que no pareciera una bolsa con una cámara de fotos. Por aquello de no llamar la atención de los ladrones.

Os puedo asegurar que sudé sangre hasta dar con la bolsa que cumpliera mis expectativas. Unas eran enormes y otras excesivamente caras para lo que ofrecían. Y cuando se adaptaban al presupuesto, era porque estaban fabricadas con materiales baratos; no permitían llevar ordenador, eran muy feas; o las tres cosas a la vez. Al final, para variar, fue internet quien me salvó. La ganadora, como una luz al final del camino, ha sido la Unica III Messenger de Manfrotto.

Una bolsa compacta, con materiales de calidad, una cremallera en la parte superior para acceder mejor a la cámara y con posibilidad de llevar un ordenador de 13″ (yo meto uno de 15″ algo apretado), un ipad y un ereader! Y más importante aún: tremendamente cómoda y con un diseño a mi entender muy atractivo. Sobre todo teniendo en cuenta cómo suelen ser este tipo de bolsas.

Pero si vuestro equipo es más abultado que el mío, Manfrotto ofrece otros tamaños de esta misma bolsa. Yo por mi parte estoy muy contento con la Unica III. Ya os contaré si supera la prueba de fuego en el viaje que se avecina.


Butoh, la danza de la oscuridad

Una vez acabado el curso de fotoperiodismo en el CFD con Edu Ponces, del colectivo Ruido Foto, os presento mi proyecto final: La Danza de la oscuridad. Un breve reportaje sobre Butoh, una danza contemporanea nacida en Japón tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki e inspirada en los supervivientes que vagaban por las calles con los ojos colgando sobre sus mejillas. Una danza de movimientos a veces dulces y muchas otras desgarradores.

Doy aquí las gracias a Rosana Barra, organizadora del festival Barcelona en Butoh, por permitirme tan amablemente el acceso a este mundo onírico que sólo sus bailarines son capaces de crear.

Podéis ver el resto del reportaje haciendo click aquí o acudiendo el 19 de febrero al CFD, donde se proyectarán todos los reportajes del curso.


Fotografía de la crisis

Buenas a todos de nuevo. Tras unas intensas semanas de japonés y fotografía, hoy os traigo una imagen diferente a las que os tengo acostumbrados.

Ya hace un mes que empecé el curso de fotoperiodismo del Centro de Fotografía Documental (CFD Barcelona para los amigos) con el gran Edu Ponces como profesor (en el enlace podéis ver algunos de sus trabajos en América Central); y puedo decir que ya sólo pienso en fotografía. Sin duda os recomiendo la experiencia.

El caso es que para nuestro primer ejercicio nos encargaron una Foto editorial (ir a buscar una imagen cuando no existe un hecho concreto y aún así hay que documentarlo). El tema era: la crisis. Sí, esa palabra que estamos hartos de escuchar de labios de cualquiera de nuestros conocidos y con la que  los medios de comunicación nos bombarcean incesantemente.

Bien, pues algo que debía ser sencillo de captar ya que se supone está por todos lados, fue un calvario. Pensé en el recurso fácil de un indigente, de personas rebuscando entre los restos de comida de un mercado o en un container de basura, en el interior de la Bolsa de Barcelona con las gráficas en rojo, en gente con carros de la compra llenos de hierro o cartones y en otras tantas imágenes que no pude materializar como quería. Finalmente me paré a reflexionar un momento en qué suponía la crisis para mi. Sin duda: una barrera física aparentemente infranqueable que acaba con un camino e impide comenzar uno nuevo. El concepto estaba claro: tenía que fotografiar una casa tapiada. Esa imagen era potente, resumía mi concepción de la crisis y, además, remitía al expectador a la crisis inmobiliaria que lo inició todo.De ahí la foto que ilustra el post de hoy. ¿Qué os parece?


¿Por qué Canon?, ¿por qué la 5D Mark III?

Ya hace un par de semanas que jubilé a mi querida Canon 450D por la que es mi primera cámara full frame: la 5D Mark III. ¡A su lado la 450D parece de juguete! Aún no he tenido la oportunidad de salir a probarla como se merece, pero ya he caído rendido a sus encantos (22,3Mb, ISO 100-25600, 61 puntos de autoenfoque, disparo continuo de 6fps, video a 1080p…). Eso sí, ¡pesa casi 1 kilo!

Seguro que algunos os preguntéis ¿por qué Canon? Pues simple y llanamente porque mi anterior cámara era Canon e invertí en objetivos full frame pensando en cuando saliera la 5D Mark III pero pudiéndolos aprovechar mientrastanto en la 450D. No negaré que también sopesé la D800 de Nikon. Algo más barata que la de Canon y técnicamente muy buena. Pero el tamaño de los ficheros de la Nikon en Raw (40Mb) y en tiff (100Mb) me echó para atrás. Teniendo en cuenta la cantidad de fotos que hago: ¿¡Cuántos discos duros y tarjetas de memoria iba a necesitar!? Sin dejar de lado tampoco que al final conseguí la cámara por el mismo precio que una D800 y que los resultados a ISO’s altas de la Mark III son sorprendentes.

Ahora sólo queda comprobar el partido que le puedo sacar con el 24-70 2.8 DG HSM de Sigma y el 85mm 1.8 de Canon. ¡Qué ganas!


Cómo organizar fotos digitales (II)

En la primera parte de este artículo os expliqué cómo organizar todas nuestras fotos digitales. Y estoy seguro que ordenándolas habéis encontrado algunas joyas que destacan por encima de las demás. Pero ¿cómo organizamos nuestras mejores fotos para que, cuando las necesitemos, no tengamos que nadar entre todas las imágenes para encontrarlas?

Tener las mejores imágenes bien organizadas y siempre a mano es una parte muy importante del flujo de trabajo de un fotógrafo. Pues son ellas las que conforman nuestro portafolio y la mejor muestra de nuestro trabajo. Nunca se sabe cuándo tendremos que enviarlas a clientes, concursos o publicarlas en web.

Mi método para organizarlas es un refrito del de gran Zack Arias y varios fotógrafos más, unido a un proceso de prueba-error para encontrar el que me fuese más útil. Espero que os sea de utilidad tanto como a mi:

1. Mantener siempre una carpeta en el escritorio llamada “Master Portfolio”:

El motivo de que esta carpeta esté en el escritorio es tenerla siempre a mano y poder acceder rápidamente a nuestro trabajo sin necesidad de bucear por el ordenador. Y sí, esto implica que el escritorio debe estar lo más limpio posible. Nada de llenarlo con películas, música, o miles de carpetas y programas. En él deben haber el mínimo de cosas posibles para que nuestro flujo de trabajo sea eficaz.

2. Crear subcarpetas dentro de “Master Portfolio” según nuestras necesidades:

Las mías son básicamente:

- Ediciones finales: aquí pongo las fotos que ya tienen el acabado final que quiero.

Las guardo en formato psd. Nunca se sabe, tal vez algún día querré cambiar alguno de los retoques.

- Editadas para imprimir: son las fotos que tienen el retoque necesario para enviarlas a imprimir.

Para los que no lo sepáis los parámetros de color, tamaño y resolución son diferentes dependiendo de si las fotos se van a imprimir o a ver en una pantalla.

- Redimensionadas para web: aquí pongo las fotos retocadas y redimensionadas para subirlas a internet.

- Posibles: fotos que me gustan pero que aún no he editado.

Las llamo “posibles” porque puede que las utilice o puede que no. Se trata de la carpeta de cuarentena. Gracias a ella hago una primera selección de imágenes y unos días después vuelvo a visionarlas para verificar si me gustan y tienen fuerza.

Como podéis comprobar mi método de archivado es muy sencillo y me ha resultado muy práctico.

Si aún no tenéis un método propio de selección y archivado de imágenes, espero haberos ayudado. Pero si por el contrario vuestro modo de organizar el portafolio es diferente, no dudéis en compartirlo con nosotros.


Proyecto “Cámara Viajera”

A los que vistáis el blog os sonará la “Familia Fotera“, un grupo de adictos a la fotografía que cada mes plantean un tema y ponen su imaginación a trabajar para conseguir las mejores imágenes. Yo mismo he participado en varias ocasiones en estos retos. Bien, pues de esta gran familia nació un proyecto paralelo. El llamado: Cámara Viajera.

La mecánica del proyecto era sencilla. Una cámara analógica, de las de usar y tirar, viajaría por España de mano en mano para que cada uno de los participantes tomara dos imágenes. El objetivo era conocernos mejor los miembros del grupo y regresar al momento que nos enganchamos al mundo de la fotografía. ¡Qué recuerdos de aquellas cámaras de plástico que regalaban con las bolsas de congelados en el super!

El caso es que tras varios meses y no pocos problemas logísticos y organizativos que derivaron en la necesidad de dos cámaras en lugar de una; el proyecto ha llegado a su fin, y todas esas imágenes que sólo su autor conocía, han visto la luz.

La experiencia no ha estado nada mal. Eso de volver a disparar y no obtener el resultado al momento, sin duda descoloca. Pero al mismo tiempo te deja un mensaje muy claro: hacer fotos no depende de la cámara que tengas. En realidad una cámara de plástico de pocos euros es suficiente para capturar esos momentos que querríamos guardar para siempre. Pues lo que hace las fotos ha sido, y siempre será, el ojo de quien sea que mire a través del visor. Aunque a través de un objetivo de plástico todo tenga un velo de desenfoque.

Mis dos fotos con ese aspecto “vintage” que ahora nos empeñamos en conseguir con mil filtros de lightroom y photoshop, son las dos siguientes:

Y mis favoritas de todas las que se han tomado son sin duda las siguientes (los autores y propietarios de las imágenes son: taza: ???, muelle: Miguel Angel Pelegrí, playa y tamarindos de Alderdi Eder: Jaione Garcia):

¡Gracias chic@s de la familia fotera por esta experiencia! ¡Sois grandes!


Cómo organizar fotos digitales

Las cámara digitales tienen muchas ventajas. La más interesante, sin duda, es que podemos tomar todas las fotografías que queramos sin tener que preocuparnos por quedarnos sin carrete o por lo que nos van a cobrar por revelarlas. Claro que esta ventaja es el origen de un gran problema: ¿cómo encontramos nuestras fotos ahora que hemos triplicado la producción de imágenes?

Eso de revelar las fotos y guardarlas en una caja de metal como las abuelas ya no es una buena solución. Con la cantidad de fotos que tenemos seguro que llenaríamos una caja casi cada mes. Lo de guardar los negativos en un carpesano y las fotos montadas en álbumes tampoco es muy práctico. ¿Os imaginais imprimir las 20 fotos casi iguales que tomasteis en la piscina ?

Es hora pues de buscar nuevos métodos de archivo. Para ello empezaremos dividiendo este proceso de organización en varias partes:

1. Importar las fotos al ordenador:

Guardar las imágenes en la cámara no es una opción. Las tarjetas de memoria se llenan rápido y no es raro que den errores. Siempre que regresemos a casa después de hacer fotos, hay que volcarlas al ordenador.

Incluso cuando se sale de viaje no es mala idea llevarse algún dispositivo en el que podamos ir vaciando la tarjeta de memoria. Ya sea un ipad, un ordenador o un disco duro con lector de tarjetas de memoria, estos dispositivos garantizan que volveremos a casa sin perder las fotos por el camino.

 

2. Organizarlas por años, meses y días:

Pero importar las fotos de cualquier manera no es práctico. Resulta imprescindible disponer de un sistema claro que nos permita localizar cronológicamente las imágenes que hemos tomado. Así que si aún no disponéis de un programa que os organice la galería fotográfica, ya estáis tardando en buscar uno.

Encontraréis muchos programas que cumplen este propósito: iphoto, Aperture, AcdSee, … Para mi sin duda el mejor programa existente de catalogado fotográfico es Lightroom. Esta aplicación detecta cuando insertas la tarjeta de memoria en el ordenador e importa las fotografías clasificándolas por años, meses y días. ¡Qué más se puede pedir!

 

3. Etiquetar las imágenes:

Ya tengo las imágenes a salvo en el disco duro. ¿Y ahora qué hago?

Todos los programas mencionados permiten poner etiquetas a las fotos de un modo muy sencillo. Las etiquetas funcionan como los hashtags en twitter, instagram y tantas otras aplicaciones; y su misión es acelerar la búsqueda de contenidos. Por ejemplo, imaginad que habéis hecho una varias sesiones de fotos en ferias de pueblo, importáis las fotos al ordenador y etiquetáis las fotos con los hashtags “feria”, “Barcelona”, “noche”. Si después buscáis la palabra “feria” os saldrán todas las fotos etiquetadas bajo esta palabra. Pero si buscáis “feria” y “Barcelona”, el programa sólo mostrarás las fotos de ferias en Barcelona.

Etiquetar imágenes puede parecer un proceso lento, pero es más que efectivo y os aseguro que cuando tengáis prisa por localizar una foto en concreto, un buen etiquetaje os va a salvar la vida.

 

4. Hacer una copia de seguridad:

Quizás os parezca algo exagerado hacer una cópia de seguridad de todas vuestras fotos, pero recordad que como son digitales es más fácil perderlas. Si se os cae el disco duro o hay una subida de tensión eléctrica: adiós fotos. Y ya que ahora no tenemos los negativos para hacer un duplicado, hacer copias de seguridad resulta imprescindible.

Para mi la mejor opción es disponer de un segundo disco duro que copie automáticamente el contenido del disco principal. De este modo os aseguráis que tenéis una copia exacta del disco. Pero existen otras opciones válidas (aunque no tan prácticas) como hacer copias de las fotos en DVD o Bluray.

Bien, por hoy es suficiente. En el próximo post veremos cómo crear una selección de nuestras mejores imágenes y mantenerla en orden para localizarlas después. Vamos, lo que se podría llamar “Crear nuestro portafolio”.

Y como siempre, si tenéis cualquier duda sólo tenéis que preguntar.


¿Art or Erotica?

Después de unas semanas de intenso trabajo y  tras haber actualizado con imágenes como ésta la sección portfolio, vuelvo por estos lares lleno de nuevas preguntas.


¿Qué es la “streetphoto”?

No han sido pocas las ocasiones en este blog en las que he utilizado la palabra “Streetphoto”. Y ahora caigo en la cuenta que nunca me he parado a explicar en qué consiste exactamente. Así que llegó el momento de solucionarlo.

Muchos os dirán que la streetphoto simplemente consiste en hacer fotos en la calle. Y si bien “fotografía callejera” tal vez sea la traducción más fiel a la palabra inglesa, ésta no acaba de expresar qué conlleva exactamente.

“Si sabes esperar, la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz”
Steve McCurry

Sin duda, hay muchas formas de tomar fotos en la calle. Está el fotógrafo que con su pequeña cámara y un 35 mm se pasea entre la gente de forma discreta a veces, y otras acercándose peligrosamente a los sujetos a fotografiar (Robert Doisneau, Cartier-Bresson, Capa…). También está el que lleva un teleobjetivo tamaño bazooka que le permite tomar fotos desde muy lejos, evitando así los peligros de acercarse a la gente. O el que va con su cámara y su flash en mano y no duda en dejar ciego a quien sea con un breve fogonazo para conseguir la imagen que busca (Bruce Gilden). Todas son técnicas válidas cuyo uso depende de nuestro propio carácter, pero todas ellas tienen un mismo objetivo: conseguir captar la esencia del momento. Una sonrisa furtiva, una mirada de desidia, una composición de elementos que normalmente no están juntos. En definitiva, lo que podríamos decir que es robarle sensaciones al tiempo. Eso es la steetphoto: capturar un momento de vida fugaz. ¡Os podéis imaginar la dificultad de conseguir buenas imágenes! Es mi género fotográfico favorito y no os creeríais cuántos paseos doy en busca de una única foto.

“Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje.”
Henry Cartier-Bresson

Para que nos entendamos, que una imagen esté tomada en la calle no la convierte en streetphoto. Eso es lo más complicado de este tipo de fotografía que, sin equipo de iluminación preciso, ni modelos y muchas veces ni planificación previa de lo que se fotografiará; debe conseguirse magia. Todo el peso de las imágenes queda, pues, en el fotógrafo. Porque la streetphoto, más que ningún otro tipo de fotografía, trata de la mirada del fotógrafo.

Ya os había hablado aquí de lo importante que es para un fotógrafo saber mirar, y sobre todo, saber ver; pero en la streetphoto es más importante que en ningún otro género fotográfico. En fotografía de moda, por ejemplo, aunque el fotógrafo no tenga una buena mirada, al final del día siempre acabará con imágenes de una modelo luciendo la ropa que le hayan encargado fotografiar. Sin embargo, en la streetphoto, sin mirada, simplemente no hay obra fotográfica, sólo una mera fotografía sin contenido.

“La fotografía es una herramienta para tratar con cosas que todos conocen pero sobre las que nadie presta atención”

Emmet Gowin

Esa “vida” contenida en las imágenes es lo que convierte a las fotografías callejeras en “Obras fotográficas” y no en “Meras fotografías”. Diferenciación que incluso queda recogida en la ley de propiedad intelectual española. Y os aseguro que la protección de estos dos tipos de obras es más que diferente. Pero de ese tema, me permitireis que hablemos otro día.

Y vosotros, ¿qué opináis de la streetphoto?


Fotografía con el móvil (parte 2)

Como dijimos en la primera parte de éste post el boom de la fotografía en el móvil se debe sin duda a la facilidad para compartir imágenes. Podemos enviar cualquier imagen a nuestras cuentas de Facebook o Twitter y compartirla con nuestros contactos con una inmediatez que ya quisiera la prensa escrita para ella. Pero no han sido sólo Facebook y Twitter quienes han contribuido a esta “socialización de la fotografía”. Aplicaciones como Instagram para iphone y android, la potente Mytubo para android, o Hipstamatic, Everyday, 3d Camera y HDR Pro tienen gran parte de culpa de la normalización del uso del móvil como cámara de fotos.

Lo que no me deja de sorprender es que la iphonography o fotografía con un iphone (u otro móvil, que no es cuestión de ser elitistas) se esté extendiendo  a fotógrafos profesionales. Pues no son pocos los que se suman a esta moda e incluso exponen sus “ifotos”. Y no precisamente con malos resultados. Para muestra echadle un vistazo a los portafolios de Sion Fullana, Case Jarvis y a los rompedores reportajes sobre Afganistán y Libia realizados por Benjamin Lowy.

Personalmente creo que el uso del móvil como cámara tiene sus puntos positivos y puntos negativos.

PUNTOS POSITIVOS:

1. Cualquiera con un teléfono puede documentar un suceso. Allí donde se produzca.

2. Las imágenes llegan rápidamente a su destino.

PUNTOS NEGATIVOS:

1. Cada vez hay más saturación de imágenes.

2. Las fotos no suelen documentar una realidad sinó que sólo responden a un “estuve allí”.

 

Lo que sí tengo claro es que estas aplicaciones enganchan. Hace poco que, por probar, he comenzado con instagram (mi nombre de usuario es @saliendodemi) y a veces me sorprendo a mi mismo sacando el móvil para subir una foto en instagram en lugar de sacar la cámara.

Y vosotros ¿Qué puntos positivos y negativos encontráis a los móviles con cámara?


Portafolio renovado

Hace tiempo que tenía pensado renovar la sección Portfolio. Pues no me acababa de gustar el modo de presentación de las galerías. Faltaba un eje temático que unificara las imágenes. Bien, pues no sin esfuerzo, hoy doy por inaugurada la nueva sección “Portfolio”. Podéis acceder a ella a través del botón del menú lateral del blog o en este enlace.

Observaréis que ahora la sección se ha transformado en una página independiente (www.fideldetovar.net) con una navegación horizontal mucho más clara y fluida. En ella, por supuesto, podreis encontrar fotografías inéditas en el blog.

Las imágenes están clasificadas en dos bloques:

Travel Photography (fotografía de viajes)

  • Donde muestro mi visión del paisaje, las costumbres y algunos rasgos antropológicos de varias culturas.

Looking inside (Mirando en el interior)

  • Aquí podréis encontrar proyectos más personales y conceptuales.

Por el momento disponéis de tres galerías: “Japan – Nihon”, “The Back’s World” y “Rocieros Catalanes” en las que aún estoy subiendo imágenes. Cada una de ellas se identifica con un diseño propio de libreta. Pues el concepto del portafolio es el de ser una libreta de apuntes. En breve, además, espero incluir dos libretas más en las que estoy trabajando.

¡Espero que os guste! y si creies que puede mejorar de algún modo, no dudéis en comentarlo.


Retos de la familia fotera: Bokeh

Un mes más llegan los Retos de la familia fotera. Y esta vez el reto es: Bokeh. Pero ¿Qué es eso exactamente?

Bokeh es el desenfoque que produce un objetivo en las zonas de nuestras fotografías que no hemos enfocado. Y según la apertura del diafragma y tiempo de exposición, éste es mayor o menor. Pero es la calidad de nuestra óptica la que crea un bokeh más o menos bonito. Por eso hay que invertir en buenos objetivos.

Que el fondo esté desenfocado es una buena manera de captar la atención sobre lo que sea que fotografiemos, pero no hay que caer en la tentación de que el bonito bokeh del fondo (que puede llegar a parecer una lluvia de copos de luz) distraiga la atención del sujeto principal. Es algo a tener muy en cuenta porque resulta muy fácil volverse adicto a este efecto. Mi recomendación: introducirlo en nuestras imágenes de modo que no sea excesivamente intenso, y sólo exagerarlo cuando no quite protagonismo al resto de elementos o sea el elemento principal de la fotografía.

Como veréis el bokeh con el que participo en este reto es muy sútil y nada exagerado. La idea era potenciar los ojos de la niña. Lamentablemente al haber disparado a 1.8 (máxima apertura de diafragma de mi 85mm) y a una velocidad de 1/40 para que el fondo y la madre quedaran desenfocados, la imagen ha quedado ligeramente movida. Sólo espero poder solucionarlo con la próxima versión de Photoshop CS6. Aunque me pregunto si eso eliminará la atmósfera.. ^_^

Como siempre, podéis ver al resto de participantes aquí.


Secretos

 

secreto.

(Del lat. secrētum).

1. m. Cosa que cuidadosamente se tiene reservada y oculta.

2. m. Reserva, sigilo.

3. m. Conocimiento que exclusivamente alguien posee de una cosa o de un procedimiento en una ciencia, arte u oficio.

4. m. misterio (cosa que no se puede comprender).

5. m. Escondrijo que suelen tener algunos muebles para guardar papeles, dinero u otras cosas.


Retos de la familia fotera: Película

 

Esta es  ya mi octava participación en los retos de la familia fotera y aunque al final no he podido preparar la foto de mi película preferida, he optado por una que en su momento también me cautivó. La encontré de improviso, en uno de esos largos paseos que tanto disfruto. Callejeando cámara en mano. Sé que tal vez no sea mi mejor foto, pero le tengo especial cariño a la composición en tres planos con soga incluida. Definen bastante bien el ambiente luminoso y a la vez oscuro de la película.

Supongo que sabréis de qué film se trata, pero por si acaso, y como para mi el cine no puede separarse de la música, os dejo también uno de los mejores temas del metraje.

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Creo que lo he puesto muy fácil ¿Sabéis ya de qué película se trata? Y lo que es más ¿conocéis la canción que se esconde tras todos esos números?

Ah! No olvidéis pasar por aquí para ver las propuestas del resto de componentes de la familia fotera.


No aparcar. Propiedad privada

 

Hoy una mini ración de textura: esa gran aliada de la fotografía.

Hoy: propiedad privada, ese gran invento de la humanidad que internet y todo lo virtual se empeñan en redefinir.


Contactos: Los mejores fotógrafos revelan sus secretos

 

Una hoja de contactos es una copia en positivo de todas las imágenes contenidas en un carrete fotográfico. Vamos, una especie de resumen en una hoja de las imágenes de un carrete. Os podéis imaginar que éste es sin duda el modo más fácil de poder estudiar en una pasada todas las fotos que hayamos tomado. Que sí… que ya sé que en los tiempos que corren no se usan muchos carretes. Y, sí, para los que preguntáis, está opción está disponible en Lightroom.

Aunque en este caso “Contactos” es el nombre con el que el canal Arte y la distribuidora )intermedio( han bautizado la pequeña joya que me han traído los reyes. Ni más ni menos que tres DVD’s con 33 docu-entrevistas donde algunos de los mejores fotógrafos narran cómo entienden ellos su oficio y porqué fotografían lo que fotografían.

El proyecto, basado en una idea de William Klein, nos muestra el itinerario artístico de fotógrafos de la talla de Doisneau, Cartier-Bresson, Araki, Hiroshi Sugimoto, Martin Parr y Rousse. Y pos supuesto, desde la mejor perspectiva: a través de imágenes seleccionadas y comentadas por los propios autores.

LUCES Y SOMBRAS:

Lo mejor:

- Que son los propios autores quienes narran los documentales.

- Que utilizan una selección de sus mejores imágenes para explicarnos su historia.

- Que consiguen que penetremos en el universo secreto del trabajo de creación, en el corazón mismo del proceso de elaboración de una obra fotográfica.

Lo peor:

- Que la calidad de imagen de algunos documentales (los más antiguos) no está a la altura de los tiempos que corren.

- Es un poco engorroso cambiar de DVD si vamos seleccionando los fotógrafos que más nos interesan. Una edición de un único Bluray hubiera solucionado esto.

- Las fotos que documentan las entrevistas son tan buenas que se echa de menos un pequeño libro que poder toquetear.

CONCLUSIÓN:

De momento sólo he visionado unos 10 documentales, pero no he podido dejar de tomar notas. Es muy enriquecedor descubrir cómo dejan al descubierto el proceso de elaboración de sus fotografías y cómo ha transformado este arte sus vidas. Sin duda, una gran fuente de inspiración y un modo de obtener nuevas técnicas y temas con las que mejorar nuestro proceso de trabajo y nuestra imaginería.

Mi gran descubrimiento: La mirada saturada, fresca y libre de peso con la que Martin Parr captura a la clase media inglesa. Os dejo con una pequeña entrevista que la Tate Modern Gallery de Londres preparó para presentar una de sus exposiciones. Aunque está en inglés nos muestran una muy buena selección de su trabajo.


Sigue caminando

Cuando empecé con esto de la fotografía tomaba muchas imágenes a gente de espaldas. Al principio pensé que se trataba de vergüenza a acercarme a las personas. Pero conforme han ido pasando los años he descubierto que no se trataba en absoluto de eso. Y la gente de espaldas se ha convertido en uno de mis leitmotiv o temas recurrentes.

Tomo muchos retratos. Y ahora que accedo a un estudio fotográfico, más aún. Sin embargo, las personas de espaldas me siguen llamando mucho la atención. En esta perspectiva uno se acerca a  sujetos anónimos y puede observar cómo pisan el mundo, cómo se mueven, llenan el espacio con su presencia y de qué modo siguen su camino.

Por ello he empezado a desarrollar más extensamente una serie denominada “Sigue caminando” y que pronto veréis crecer en la nueva sección Portafolio que estoy preparando.

ACTUALIZACIÓN: Ya podéis ver esta serie de fotografías en el nuevo portfolio.


Encuadrando

 

Si algo es vital en la toma de una imagen, eso es sin duda el encuadre.  Es decir, la organización tanto de los elementos que forman parte de una fotografía, como de los que se decide dejar fuera de ella.

Para mi, el encuadre es una de los puntos básicos que definen la visión del mundo de cada fotógrafo. Es lo que nos hace decir delante de una foto: ¡ah! ¡esto es de “tal” fotógrafo! Sin duda es lo que marca el estilo de cada autor y, por supuesto, lo más complicado de encontrar.

Y a vosotros, ¿qué os parece más complicado del proceso fotográfico?


Porqué y cómo calibrar el monitor

Últimamente me preocupaba bastante que los colores de mis fotografías se vieran bien en cualquier pantalla. Que los colores que quiero mostrar para generar una determinada sensación, sean los que tienen que ser y no otros. ¿Os imagináis retocar una imagen para que muestre un amarillo concreto en un monitor que tiene los verdes subidos? Nuestra imagen se vería fatal en cualquier monitor que no estuviera tan mal calibrado como el nuestro. Sí, lo sé, teniendo en cuenta que cada uno tiene un monitor distinto eso debe ser lo habitual. Sin embargo, existe una manera de configurar nuestra pantalla para que el blanco sea realmente blanco y, consecuentemente, que todos los ajustes que hagamos a nuestras fotografías sean el máximo correcto posible. Así, al margen de que cada navegante tenga bien o mal calibrado su monitor, la imagen de partida será lo más correcta posible.

La solución para eliminar de nuestro monitor cualquier matiz de color que impida representar correctamente los tonos neutros (grises); y conseguir que muestre lo mejor posible tanto los detalles de las imágenes en las sombras como en las zonas más claras, se llama colorímetro.

 

El colorímetro es un periférico que permite configurar nuestra pantalla para visualizar correctamente la información de luminosidad y color de cada píxel existente en nuestro monitor. De este modo obtenemos el mejor resultado en nuestras fotografías. Para que veáis la importancia de calibrar el monitor os pongo la misma imagen en mi monitor sin calibrar y cómo se ve después de calibrar:

Mi monitor antes empastaba los negros y al parecer tenía el rojo bastante subido. Es decir, que no estaba viendo la imagen tal y como la había tomado. ¡¡¡Ya podía estar preocupado!!! Ni os imagináis mi cara al descubrir esto.

Lo mejor de todo es que solucionarlo ha sido bastante sencillo:

1. Mantener la pantalla encendida entre 20 y 40 minutos para que se caliente y muestre los colores que realmente tiene (Los monitores digamos que hasta que no pasa un rato del encendido no muestran los colores tal y como son).

2. Poner la oficina en las condiciones de luz con las que normalmente trabajamos. En mi caso una luz que sale detrás de la pantalla y que no llega al monitor. Así el color de la luz no contamina la pantalla.

3. Iniciamos el programa de calibración. Yo he utilizado el i1 Display Pro pero hay otros en el mercado.

4. Configuramos los elementos básicos:

Debemos tener en cuenta que para fotografía los parámetros recomendados son un punto blanco de D65 y una luminancia de 120. Una vez introducidos estos datos ya sólo se deben seguir los pasos del programa.


4. Poner el colorímetro sobre la pantalla cuando el programa lo requiera.

5. Guardamos el perfil de color y voilà, nuestro monitor calibrado y nuestro perfil de color (fichero que contiene la información para decirle a nuestra pantalla cómo debe mostrar los colores).

Cabe destacar que este aparato permite incluso cambiar el perfil automáticamente según vaya cambiando la luz en nuestro espacio de trabajo. Sin embargo, es recomendable trabajar siempre con el perfil fijo, no con uno cambiante puesto que parámetros como por ejemplo, el color de nuestra ropa haría rebotar la luz en la camiseta contaminando nuestra pantalla. Alterando así nuestro perfil, lo cual nis llevaría de nuevo a retocar las imágenes con colores equivocados.

Por último, os recomiendo recalibrar vuestros monitores al menos una vez al mes, pues la luz en nuestro espacio de trabajo irá cambiando poco a poco (desgaste de la pantalla, de las bombillas…). Y recordad: si calibráis la pantalla con un brillo concreto, no lo cambies después pues también estarías alterando los colores. Lo mismo pasa si trabajáis con un portátil y cambias la inclinación de la pantalla después de la calibración, pues si cambias el ángulo en el que observas la pantalla también cambian los colores.

Hasta aquí la calibración de la pantalla. Pero, ¿y vosotros?, ¿tenéis vuestro monitor calibrado? ¿conocéis otros modos tan fiables como éste para calibrar pantallas?


Historias amontonadas

 

Lo que fascina de la Fotografía es su poder para recordarnos lo que alguna vez vivimos.

Es mediante imágenes robadas al tiempo que reconstruimos nuestro pasado. Como si miráramos a través de una ventana. Sin tan siquiera plantearnos cuánto de verdad o cuánto de añoranza contienen. Eso en realidad no importa, porque ¿cómo negar su veracidad perceptible a simple vista? Si vivimos ese momento o sólo lo recordamos por quienes nos lo explicaron, es irrelevante. Son parte de nosotros, y despegarlos del recuerdo sería mutilar nuestra identidad y negar el oda a la vida innato a la Fotografía.

En un mundo lleno de información, la Fotografía es memoria y como tal, vital para nuestra supervivencia como individuos. Por eso cada vez es más habitual ver cómo el ser humano, cámara en mano, disecciona su entorno en momentos fotográficos y/o fotogénicos para no olvidar su propia historia. Aunque, a veces, la velocidad, no nos permita más que amontonar historias en un marco de 10×15.

Una vez más: ¡Viva la Fotografía!


Fotografía en plató (II): unos pasos más

 

En su día os narré mi primera experiencia en un plató fotográfico. Hoy vuelvo para explicaros como me siento ahora en plató después de varias sesiones.

Poco a poco me he ido acostumbrando a manejar los difusores y los focos. ¡Ya no son extraterrestres venidos de otro mundo! Y aunque aún me queda mucho para dominar el arte de la iluminación, me siento cómodo entre todos estos aparatejos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por el momento mi conclusión es que lo difícil no es iluminar. Lo realmente complicado es hacer posar al/la modelo. Me resulta inimaginable llenar dos horas y media de sesión sin una idea previa de posturas, ropa, complementos y una historia que contar. Eso sí, que l@s modelos interpreten las ideas es agotador. Lo más divertido, pero extenuante a más no poder. Y es que hasta la fecha he tenido mucha suerte con l@s modelos. Pero siempre acabo sudando la gota gorda.

Ahora ya sé que las primeras fotos siempre son para relajar a l@s modelos. Pero para conseguir que estén naturales, es precisamente en esta primera toma de contacto cuando hay que analizar bien sus poses, gestos y rasgos para sacarles el mejor partido más adelante.

 

Algo que se me está volviendo imprescindible es disponer de un repertorio de posturas. Os confieso que he empezado a hacer mi libreta con una colección de poses preferidas sacadas de libros y revistas (sí, a lo psicópata de peli mala americana). Así dispongo de un repertorio básico de indicaciones a dar a l@s modelos.

Para finalizar la entrada de hoy, simplemente comentar que las imágenes de este post son algunas de las tomadas en la última sesión de estudio que he hecho. Eso sí, también aprovecho aquí para enviar un agradecimiento enorme a Andrea y a su “tía” por hacer esta tarde tan amena.

Y para vosotros ¿qué es lo más complicado en una sesión en plató fotográfico? ¿Algún consejo?


Retos de la familia fotera: Autoretrato

Este es mi séptima participación en los retos de la família fotera, y sin duda el más complicado de todos. Y no por la dificultad técnica precisamente, sino más bien porque esta vez el tema era el autorretrato. Os podéis imaginar que soy de los que siempre están detrás de la cámara y este reto me obligaba a ponerme en la piel del fotografiado. He hecho bastantes tomas, y al final he optado por la composición vintage de cuatro fotografías que véis. Al fin y al cabo este reto trataba sobre dar la cara.

No os podéis perder las propuestas del resto de participantes aquí.


Casanovas Foto Week

Del 21 al 26 de noviembre de 2011 Casanova Foto, la tienda de fotografía por excelencia de Barcelona, ha organizado la 1ª Foto Week en la C/ Ronda Universitat, 35 de Barcelona. Una semana entera repleta de conferencias y cursos de fotografía. Una oportunidad para conocer las últimas novedades del sector, el trabajo de algunos compañeros y, de paso, aprender nuevas técnicas de captura, mejorar el procesado o la impresión. Una buena oportunidad, y una práctica que debiera llevarse a cabo más a menudo.

SI ESTÁIS EN BARCELONA

Os dejo la agenda por si andáis por Barcelona y os apetece acercaros a alguno de los actos.

 

 

Para inscribiros a los talleres y conferencias podéis acceder a:

- Zona Aula

- Zona Demo

SI ESTÁIS FUERA DE BARCELONA

Pero como no todos podréis acercaros a la ciudad condal y las plazas son limitadas, los chicos de Casanova también han habilitado la posibilidad de ver los cursos de la zona Aula en esta página de internet. ¡Así no hay excusa para no mejorar nuestros conocimientos fotográficos!


Tras la infancia perdida

Fotografía tomada en la Tate Modern Gallery de Londres a la obra fotográfica de Taryn Simon.

En su obra A Living Man Declared Dead and Other Chapters, Simon habla de 18 estirpes familiares que han sufrido algún tipo de arresto individual.

Sin embargo, cuando visité la exposición descubrí a este chico que se pasó media hora mirando un panel lleno de niños. Me dio la sensación que trataba de encontrar en qué momento perderían esos niños su infancia. Que se preguntaba, al fin y al cabo, cuándo la había perdido él.

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