Literatura, fotografía y otros viajes

Blanco y Negro

Memento Mori

memento


Los viernes en blanco y negro: La tarde

 

La tarde. Barcelona, 2009

 


Los viernes en blanco y negro: Señales

Guiness Storehouse, Dublin, abril de 2010

 

Las señales son esas marcas o dibujos que nos guían en una tarea. Algunas, burdas indicaciones contenidas en un prospecto o en un manual para montar muebles, nos acompañan durante escasos segundos. Otras, las que medio mundo busca en el fondo de una taza de café, nos llevan por caminos insospechados. Se adueñan de nuestras decisiones y dan pistas sin revelar el destino que nos ofrecen. Como si su única razón de existir fuera plantearnos una pregunta cuya respuesta inventarán con el tiempo.


Los viernes en blanco y negro: sweet sixteen

Este viernes mi homenaje en blanco y negro es para esos “dulces dieciséis”. Esa edad violenta en la que las manos y la cabeza no se ponen de acuerdo con el resto del cuerpo y crecen a destiempo, y dónde, según Ken Loach, tomamos las decisiones para convertirnos en las personas que queremos llegar a ser.

¡Buen y dulce fin de semana a todos!


Los viernes en blanco y negro: panorámica

Montcada, 2012

Con una imagen panorámica es fácil recrear un espacio, la inmensidad de una construcción y las proporciones de los elementos que construyen la imagen.

Sin embargo, y aunque la mayor parte de las nuevas cámaras digitales incluyen la posibilidad de crear fotografías panorámicas, pocos son los que utilizan esta función. Ya sea porque requieren de tamaños muy grandes para poder percibir sus detalles o porque “no caben en nuestros monitores”. Sin duda, una verdadera lástima. Porque, no me diréis que no es una técnica ideal para streetphoto. Y sino que se lo pregunten a Jens Olof Lasthein que realiza casi todos sus espectaculares reportajes de calle con una cámara panorámica.

Si os ha picado el gusanillo de la panorámica recordad que también puede podéis crearlas con programas como Hugin o Autopano. Aplicaciones sencillas pero que cumplen su cometido mejor que bien.

Sin más: ¡feliz viernes en blanco y negro a todos!


Los Viernes en Blanco y Negro: Cinema

La foto en blanco y negro de este viernes es mi particular homenaje al mundo del cine y en especial al ambiente que se crea en la sala cuando se apagan las luces y empieza la película.

Aunque quizás los más observadores os habréis fijado que la imagen tiene algo de color. No, no es que haya bajado los colores a la imagen, está tal y como se tomó. Lo que pasa es que como los colores no son más que una longitud de honda (un espectro de luz) desaparecen cuando no hay luz. Por eso las cabezas más cerca de la pantalla tienen algo de color y el resto están en blanco y negro.

Curiosidad: La película es Cléo de 5 à 7, una pequeña joya en blanco y negro que los chicos de la filmoteca de Cataluña repusieron hace poco.


Los Viernes en Blanco y Negro: Frente a la catedral

Hoy inauguro una nueva mini sección: Los Viernes en Blanco y Negro.

El Blanco y Negro fue lo que me capturó del mundo de la fotografía y aún hoy mi mirada se siente más cómoda en blanco y negro que en color. Quizás porque la falta de color apoya mi visión de la vida: milenaria y llena de sentimientos contrapuestos. O porque eliminar el color despoja al mensaje y lo hace más irreal y fácil de entender al mismo tiempo.

Pero sobre todo esto volveré el viernes que viene. Hoy, os dejo disfrutando, poco a poco, de la que seguramente era la única galleta de esta señora que miraba a la gente pasar frente a la catedral.


El Artista

 

Cuando me dispuse a abandonar la exposición de The Japan Photo Project, más de la mitad de los visitantes ya se habían marchado. Pero, justo antes de salir, me encontré a este pequeño artista concentrado en crear su propio arte, tirado en medio de la sala y ajeno a quienes pululaban por la exposición. No pude evitarlo: tenía que capturar la instantánea. ¿Estaría decidiendo qué quería ser de mayor?

 


Mirando la vida pasar (II)

 

…los goces simples son los mejores, como sabe cualquier egoísta inteligente… Uno de los secretos de una vida feliz es la continuidad de los pequeños placeres, y si algunos pueden ser baratos y conseguidos sin demora, tanto mejor…

El mar, el mar de Iris Murdoch


Dos pompas de jabón

Domingo en el parque de la ciudadela de Barcelona


El pasado domingo, mientras reflexionaba sobre cómo mejorar mi equipo fotográfico (cuestión a la que llevo ya tres meses dando vueltas), topé por casualidad con una jauría de niños que jugaban a explotar pompas de jabón. Y mientras ellos corrían de un lado al otro, saltando y riendo como si nada importara más que aniquilarlas antes de que tocaran al suelo o se desvanecieran en el aire, tomé una decisión. Una semana después, soy consciente de ella. ¡Qué se le va a hacer! Algunas decisiones son de revelado lento.

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