Fotografía de la crisis
Buenas a todos de nuevo. Tras unas intensas semanas de japonés y fotografía, hoy os traigo una imagen diferente a las que os tengo acostumbrados.
Ya hace un mes que empecé el curso de fotoperiodismo del Centro de Fotografía Documental (CFD Barcelona para los amigos) con el gran Edu Ponces como profesor (en el enlace podéis ver algunos de sus trabajos en América Central); y puedo decir que ya sólo pienso en fotografía. Sin duda os recomiendo la experiencia.
El caso es que para nuestro primer ejercicio nos encargaron una Foto editorial (ir a buscar una imagen cuando no existe un hecho concreto y aún así hay que documentarlo). El tema era: la crisis. Sí, esa palabra que estamos hartos de escuchar de labios de cualquiera de nuestros conocidos y con la que los medios de comunicación nos bombarcean incesantemente.
Bien, pues algo que debía ser sencillo de captar ya que se supone está por todos lados, fue un calvario. Pensé en el recurso fácil de un indigente, de personas rebuscando entre los restos de comida de un mercado o en un container de basura, en el interior de la Bolsa de Barcelona con las gráficas en rojo, en gente con carros de la compra llenos de hierro o cartones y en otras tantas imágenes que no pude materializar como quería. Finalmente me paré a reflexionar un momento en qué suponía la crisis para mi. Sin duda: una barrera física aparentemente infranqueable que acaba con un camino e impide comenzar uno nuevo. El concepto estaba claro: tenía que fotografiar una casa tapiada. Esa imagen era potente, resumía mi concepción de la crisis y, además, remitía al expectador a la crisis inmobiliaria que lo inició todo.De ahí la foto que ilustra el post de hoy. ¿Qué os parece?
Iphone 5: objeto de deseo
Si algo hace bien Apple es generar expectativa. La semana pasada el lanzamiento del iPhone 5 coincidió con mis vacaciones en París y no pude evitar hacer un mini-reportaje de las enormes colas para comprar el nuevo gadget de la compañía de la manzana.
Las fotos corresponden a la tienda del Louvre. Sí, en uno de los museos más importantes del mundo también hay una Apple store. Allí, como en la tienda de la Opera, a primera hora de la mañana las colas salían del edificio y quienes quisieran hacerse con el nuevo teléfono tenían por delante no menos de cuatro horas de espera. Lo curioso es que todos esperaban sonrientes su turno para entregar su dinero a la compañía de Steve Jobs.
Para los clientes habituales y turistas del centro comercial de Le Carrousel du Louvre las enormes colas eran un espectáculo. En las cafeterías la gente tomaba su café observando las caras sonrientes de los que esperaban su turno.
En España el lanzamiento del iPhone 5 es mañana y se espera que las colas sean iguales o mayores que éstas. Personalmente no deja de parecerme curioso como han ido cambiando a lo largo de los años los objetos de deseo del mundo. Hace un par de siglos lo mejor era tener un lienzo con tu retrato colgado en el comedor, o una lavadora y un televisor hace unos años. Ahora es un teléfono. Algo tan efímero que en un par o tres de años se tendrá que cambiar por otro terminal más potente. Quizas sea el momento de hacer caso omiso de las modas y buscar una buena pintura para el salón. Claro que ésta no nos permitirá conectarnos a la red: ese mundo virtual que cada día se integra un poco más en el real.
Convertir una microSIM en NanoSIM
Una de las novedades que introduce el nuevo iPhone 5 en el mercado son las denominadas tarjetas NanoSIM. Actualmente son las SIM más pequeñas del mercado y compañías como Orange o Vodafone no las comercializan aún. Es probable que poco a poco todos los teléfonos acaben utilizando este tipo de tarjetas puesto que, al ser más pequeñas, liberan espacio para los componentes de los teléfonos y eso permite hacerlos más finos y ligeros.
Para solucionar la falta de previsión de las operadoras telefónicas que no disponen aún de dichas tarjetas SIM, a continuación os dejo con un sencillo tutorial que permite convertir las tarjetas microSIM y miniSIM en NanoSIM. Por supuesto, si decidís ponerlo en práctica tened en cuenta que lo haréis por vuestra propia cuenta y riesgo. Saliendodemi.com no se hace responsable de las consecuencias que eso pueda conllevar.
Sé que éste no es el contenido habitual del blog pero dado que el iPhone fue considerado por la reputada fotógrafa Annie Leibovitz como la mejor cámara portatil para llevar siempre encima, no podía dejar de hablar del amado y odiado terminal de Apple. Espero que os sea de utilidad.
Créditos: Director: saliendodemi, camera man: senseidani
¿Por qué Canon?, ¿por qué la 5D Mark III?
Ya hace un par de semanas que jubilé a mi querida Canon 450D por la que es mi primera cámara full frame: la 5D Mark III. ¡A su lado la 450D parece de juguete! Aún no he tenido la oportunidad de salir a probarla como se merece, pero ya he caído rendido a sus encantos (22,3Mb, ISO 100-25600, 61 puntos de autoenfoque, disparo continuo de 6fps, video a 1080p…). Eso sí, ¡pesa casi 1 kilo!
Seguro que algunos os preguntéis ¿por qué Canon? Pues simple y llanamente porque mi anterior cámara era Canon e invertí en objetivos full frame pensando en cuando saliera la 5D Mark III pero pudiéndolos aprovechar mientrastanto en la 450D. No negaré que también sopesé la D800 de Nikon. Algo más barata que la de Canon y técnicamente muy buena. Pero el tamaño de los ficheros de la Nikon en Raw (40Mb) y en tiff (100Mb) me echó para atrás. Teniendo en cuenta la cantidad de fotos que hago: ¿¡Cuántos discos duros y tarjetas de memoria iba a necesitar!? Sin dejar de lado tampoco que al final conseguí la cámara por el mismo precio que una D800 y que los resultados a ISO’s altas de la Mark III son sorprendentes.
Ahora sólo queda comprobar el partido que le puedo sacar con el 24-70 2.8 DG HSM de Sigma y el 85mm 1.8 de Canon. ¡Qué ganas!
“El mapa y el Territorio” de Michel Houellebecq
“El mapa y el territorio”, galardonada con el premio Goncourt y recientemente publicada por Anagrama, ha sido la primera obra del escritor francés Houllebecq que he leído. Cayó en mis manos sin darme cuenta. Me habían recomendado “Las partículas elementales” y “Plataforma”, al parecer dos de las grandes novelas contemporáneas de la literatura francesa; entré en una librería cualquiera (qué gusto da poder decir aún esto de “una librería cualquiera”, espero que duren muchos siglos), tenía algo de tiempo antes de que empezara la formación para la que mi empresa me había convocado esa tarde, y me puse a buscar entre los lomos de las novelas de ficción. El noventa por ciento de los libros que habían a la vista eran best-sellers con tapas de colores estudiadas al milímetro por los departamentos de marketing de las editoriales. Nada interesante. Me sentí bastante frustrado ¿Se habían convertido las librerías en filiales de venta del mismo pensamiento a granel?
La tendera, que a duras penas ocultaba que había pasado la frontera de los cuarenta y cinco, me preguntó qué buscaba exactamente. Tenía un acento pijo muy acorde con la zona. Y sin pensarlo, me sorprendí pidiendo la última novela de Houllebecq. Contuvo la expresión de “BINGO, la tenemos. La primera venta de la tarde se resistía”. Se acercó a las mismas estanterías en las que yo no había sido capaz de encontrar más que algunos Brown’s y Follet’s, las separó como hizo Moisés con las aguas del Mar Rojo, y apareció una segunda ristra de estantes quién sabe con qué tesoros escondidos. Sólo ella conocía el mapa para encontrarlos.
- Aquí tiene – y me alcanzó el libro con unos gestos tan pretenciosos que, de tener ojos, me habrían mirado por encima del hombro.
- ¿No lo tiene en francés? – le dije después de revisar la contraportada. Tampoco quería ponérselo tan fácil.
- No – Respondió entre ofendida y resignada a perder la venta.
Leí un par de páginas. El estilo de Houllebecq me atrapó en seguida pero dejé pasar algo de tiempo, como evaluando la compra. La librera había reanudado sus quehaceres tras el mostrador. De tanto en cuanto me dedicaba una mirada furtiva, expectante.
- Me lo llevo igualmente.
Levantó la vista del mostrador y sonrió aliviada. Sin duda, en ese barrio de la zona alta no se leía tanto como ella esperaba cuando decidió montar la tienda.
Y os puedo asegurar que la compra fue todo un acierto. La historia fluye mansamente por el mundo de la fotografía, de la pintura y la sociedad post-industrial. Los personajes tienen carisma sin empañar la trama. Y el estilo de Houllebecq, aún traducido, es exquisito.
Reconozco que la tercera parte de la historia, allá por la página doscientos treinta y nueve, me tomó de improviso. La novela policíaca nunca ha sido mi género preferido y ahí el tono de la narración cambia para dar paso a una historia de crímenes y pasiones. Pero, a pesar de la impresión, consiguió engancharme de nuevo. Las reflexiones del mundo contemporáneo de los personajes tuvieron la culpa.
Sin duda una lectura recomendable. Con un tono existencialista y de crítica a la sociedad de consumo, más que un mapa del territorio francés (donde se desarrolla casi la totalidad de la trama), “El mapa y el territorio” es una verdadera disección del homo contemporanius.
Cómo organizar fotos digitales (II)
En la primera parte de este artículo os expliqué cómo organizar todas nuestras fotos digitales. Y estoy seguro que ordenándolas habéis encontrado algunas joyas que destacan por encima de las demás. Pero ¿cómo organizamos nuestras mejores fotos para que, cuando las necesitemos, no tengamos que nadar entre todas las imágenes para encontrarlas?
Tener las mejores imágenes bien organizadas y siempre a mano es una parte muy importante del flujo de trabajo de un fotógrafo. Pues son ellas las que conforman nuestro portafolio y la mejor muestra de nuestro trabajo. Nunca se sabe cuándo tendremos que enviarlas a clientes, concursos o publicarlas en web.
Mi método para organizarlas es un refrito del de gran Zack Arias y varios fotógrafos más, unido a un proceso de prueba-error para encontrar el que me fuese más útil. Espero que os sea de utilidad tanto como a mi:
1. Mantener siempre una carpeta en el escritorio llamada “Master Portfolio”:
El motivo de que esta carpeta esté en el escritorio es tenerla siempre a mano y poder acceder rápidamente a nuestro trabajo sin necesidad de bucear por el ordenador. Y sí, esto implica que el escritorio debe estar lo más limpio posible. Nada de llenarlo con películas, música, o miles de carpetas y programas. En él deben haber el mínimo de cosas posibles para que nuestro flujo de trabajo sea eficaz.
2. Crear subcarpetas dentro de “Master Portfolio” según nuestras necesidades:
Las mías son básicamente:
- Ediciones finales: aquí pongo las fotos que ya tienen el acabado final que quiero.
Las guardo en formato psd. Nunca se sabe, tal vez algún día querré cambiar alguno de los retoques.
- Editadas para imprimir: son las fotos que tienen el retoque necesario para enviarlas a imprimir.
Para los que no lo sepáis los parámetros de color, tamaño y resolución son diferentes dependiendo de si las fotos se van a imprimir o a ver en una pantalla.
- Redimensionadas para web: aquí pongo las fotos retocadas y redimensionadas para subirlas a internet.
- Posibles: fotos que me gustan pero que aún no he editado.
Las llamo “posibles” porque puede que las utilice o puede que no. Se trata de la carpeta de cuarentena. Gracias a ella hago una primera selección de imágenes y unos días después vuelvo a visionarlas para verificar si me gustan y tienen fuerza.
Como podéis comprobar mi método de archivado es muy sencillo y me ha resultado muy práctico.
Si aún no tenéis un método propio de selección y archivado de imágenes, espero haberos ayudado. Pero si por el contrario vuestro modo de organizar el portafolio es diferente, no dudéis en compartirlo con nosotros.
Proyecto “Cámara Viajera”
A los que vistáis el blog os sonará la “Familia Fotera“, un grupo de adictos a la fotografía que cada mes plantean un tema y ponen su imaginación a trabajar para conseguir las mejores imágenes. Yo mismo he participado en varias ocasiones en estos retos. Bien, pues de esta gran familia nació un proyecto paralelo. El llamado: Cámara Viajera.
La mecánica del proyecto era sencilla. Una cámara analógica, de las de usar y tirar, viajaría por España de mano en mano para que cada uno de los participantes tomara dos imágenes. El objetivo era conocernos mejor los miembros del grupo y regresar al momento que nos enganchamos al mundo de la fotografía. ¡Qué recuerdos de aquellas cámaras de plástico que regalaban con las bolsas de congelados en el super!
El caso es que tras varios meses y no pocos problemas logísticos y organizativos que derivaron en la necesidad de dos cámaras en lugar de una; el proyecto ha llegado a su fin, y todas esas imágenes que sólo su autor conocía, han visto la luz.
La experiencia no ha estado nada mal. Eso de volver a disparar y no obtener el resultado al momento, sin duda descoloca. Pero al mismo tiempo te deja un mensaje muy claro: hacer fotos no depende de la cámara que tengas. En realidad una cámara de plástico de pocos euros es suficiente para capturar esos momentos que querríamos guardar para siempre. Pues lo que hace las fotos ha sido, y siempre será, el ojo de quien sea que mire a través del visor. Aunque a través de un objetivo de plástico todo tenga un velo de desenfoque.
Mis dos fotos con ese aspecto “vintage” que ahora nos empeñamos en conseguir con mil filtros de lightroom y photoshop, son las dos siguientes:
Y mis favoritas de todas las que se han tomado son sin duda las siguientes (los autores y propietarios de las imágenes son: taza: ???, muelle: Miguel Angel Pelegrí, playa y tamarindos de Alderdi Eder: Jaione Garcia):
¡Gracias chic@s de la familia fotera por esta experiencia! ¡Sois grandes!
Cómo organizar fotos digitales
Las cámara digitales tienen muchas ventajas. La más interesante, sin duda, es que podemos tomar todas las fotografías que queramos sin tener que preocuparnos por quedarnos sin carrete o por lo que nos van a cobrar por revelarlas. Claro que esta ventaja es el origen de un gran problema: ¿cómo encontramos nuestras fotos ahora que hemos triplicado la producción de imágenes?
Eso de revelar las fotos y guardarlas en una caja de metal como las abuelas ya no es una buena solución. Con la cantidad de fotos que tenemos seguro que llenaríamos una caja casi cada mes. Lo de guardar los negativos en un carpesano y las fotos montadas en álbumes tampoco es muy práctico. ¿Os imaginais imprimir las 20 fotos casi iguales que tomasteis en la piscina ?
Es hora pues de buscar nuevos métodos de archivo. Para ello empezaremos dividiendo este proceso de organización en varias partes:
1. Importar las fotos al ordenador:
Guardar las imágenes en la cámara no es una opción. Las tarjetas de memoria se llenan rápido y no es raro que den errores. Siempre que regresemos a casa después de hacer fotos, hay que volcarlas al ordenador.
Incluso cuando se sale de viaje no es mala idea llevarse algún dispositivo en el que podamos ir vaciando la tarjeta de memoria. Ya sea un ipad, un ordenador o un disco duro con lector de tarjetas de memoria, estos dispositivos garantizan que volveremos a casa sin perder las fotos por el camino.
2. Organizarlas por años, meses y días:
Pero importar las fotos de cualquier manera no es práctico. Resulta imprescindible disponer de un sistema claro que nos permita localizar cronológicamente las imágenes que hemos tomado. Así que si aún no disponéis de un programa que os organice la galería fotográfica, ya estáis tardando en buscar uno.
Encontraréis muchos programas que cumplen este propósito: iphoto, Aperture, AcdSee, … Para mi sin duda el mejor programa existente de catalogado fotográfico es Lightroom. Esta aplicación detecta cuando insertas la tarjeta de memoria en el ordenador e importa las fotografías clasificándolas por años, meses y días. ¡Qué más se puede pedir!
3. Etiquetar las imágenes:
Ya tengo las imágenes a salvo en el disco duro. ¿Y ahora qué hago?
Todos los programas mencionados permiten poner etiquetas a las fotos de un modo muy sencillo. Las etiquetas funcionan como los hashtags en twitter, instagram y tantas otras aplicaciones; y su misión es acelerar la búsqueda de contenidos. Por ejemplo, imaginad que habéis hecho una varias sesiones de fotos en ferias de pueblo, importáis las fotos al ordenador y etiquetáis las fotos con los hashtags “feria”, “Barcelona”, “noche”. Si después buscáis la palabra “feria” os saldrán todas las fotos etiquetadas bajo esta palabra. Pero si buscáis “feria” y “Barcelona”, el programa sólo mostrarás las fotos de ferias en Barcelona.
Etiquetar imágenes puede parecer un proceso lento, pero es más que efectivo y os aseguro que cuando tengáis prisa por localizar una foto en concreto, un buen etiquetaje os va a salvar la vida.
4. Hacer una copia de seguridad:
Quizás os parezca algo exagerado hacer una cópia de seguridad de todas vuestras fotos, pero recordad que como son digitales es más fácil perderlas. Si se os cae el disco duro o hay una subida de tensión eléctrica: adiós fotos. Y ya que ahora no tenemos los negativos para hacer un duplicado, hacer copias de seguridad resulta imprescindible.
Para mi la mejor opción es disponer de un segundo disco duro que copie automáticamente el contenido del disco principal. De este modo os aseguráis que tenéis una copia exacta del disco. Pero existen otras opciones válidas (aunque no tan prácticas) como hacer copias de las fotos en DVD o Bluray.
Bien, por hoy es suficiente. En el próximo post veremos cómo crear una selección de nuestras mejores imágenes y mantenerla en orden para localizarlas después. Vamos, lo que se podría llamar “Crear nuestro portafolio”.
Y como siempre, si tenéis cualquier duda sólo tenéis que preguntar.
Musica para el revelado: Much more than sun
Para compensar los días de ausencia en el blog, y como siempre os digo que para mi la música es indispensable para trabajar, os dejo el enlace a Spotify de la lista de reproducción que preparo cada verano: Much more than sun 2012.
Pero como éste blog es principalmente fotográfico, he aprovechado para crear unas carátulas con un par de fotografías tomadas con Instagram. Así si decidís descargar la lista podéis ponerselas al CD.
Es la primera vez que utilizo imágenes tomadas con el móvil para un diseño, ¿será que utilizo el móvil para fotografiar más de lo que creía?
Espero que la disfrutéis tanto como los días de verano que quedan por venir.
¿Art or Erotica?
Después de unas semanas de intenso trabajo y tras haber actualizado con imágenes como ésta la sección portfolio, vuelvo por estos lares lleno de nuevas preguntas.
Los viernes en blanco y negro: Señales
Las señales son esas marcas o dibujos que nos guían en una tarea. Algunas, burdas indicaciones contenidas en un prospecto o en un manual para montar muebles, nos acompañan durante escasos segundos. Otras, las que medio mundo busca en el fondo de una taza de café, nos llevan por caminos insospechados. Se adueñan de nuestras decisiones y dan pistas sin revelar el destino que nos ofrecen. Como si su única razón de existir fuera plantearnos una pregunta cuya respuesta inventarán con el tiempo.
¿Qué es la “streetphoto”?
No han sido pocas las ocasiones en este blog en las que he utilizado la palabra “Streetphoto”. Y ahora caigo en la cuenta que nunca me he parado a explicar en qué consiste exactamente. Así que llegó el momento de solucionarlo.
Muchos os dirán que la streetphoto simplemente consiste en hacer fotos en la calle. Y si bien “fotografía callejera” tal vez sea la traducción más fiel a la palabra inglesa, ésta no acaba de expresar qué conlleva exactamente.
“Si sabes esperar, la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz”
Steve McCurry
Sin duda, hay muchas formas de tomar fotos en la calle. Está el fotógrafo que con su pequeña cámara y un 35 mm se pasea entre la gente de forma discreta a veces, y otras acercándose peligrosamente a los sujetos a fotografiar (Robert Doisneau, Cartier-Bresson, Capa…). También está el que lleva un teleobjetivo tamaño bazooka que le permite tomar fotos desde muy lejos, evitando así los peligros de acercarse a la gente. O el que va con su cámara y su flash en mano y no duda en dejar ciego a quien sea con un breve fogonazo para conseguir la imagen que busca (Bruce Gilden). Todas son técnicas válidas cuyo uso depende de nuestro propio carácter, pero todas ellas tienen un mismo objetivo: conseguir captar la esencia del momento. Una sonrisa furtiva, una mirada de desidia, una composición de elementos que normalmente no están juntos. En definitiva, lo que podríamos decir que es robarle sensaciones al tiempo. Eso es la steetphoto: capturar un momento de vida fugaz. ¡Os podéis imaginar la dificultad de conseguir buenas imágenes! Es mi género fotográfico favorito y no os creeríais cuántos paseos doy en busca de una única foto.
“Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje.”
Henry Cartier-Bresson
Para que nos entendamos, que una imagen esté tomada en la calle no la convierte en streetphoto. Eso es lo más complicado de este tipo de fotografía que, sin equipo de iluminación preciso, ni modelos y muchas veces ni planificación previa de lo que se fotografiará; debe conseguirse magia. Todo el peso de las imágenes queda, pues, en el fotógrafo. Porque la streetphoto, más que ningún otro tipo de fotografía, trata de la mirada del fotógrafo.
Ya os había hablado aquí de lo importante que es para un fotógrafo saber mirar, y sobre todo, saber ver; pero en la streetphoto es más importante que en ningún otro género fotográfico. En fotografía de moda, por ejemplo, aunque el fotógrafo no tenga una buena mirada, al final del día siempre acabará con imágenes de una modelo luciendo la ropa que le hayan encargado fotografiar. Sin embargo, en la streetphoto, sin mirada, simplemente no hay obra fotográfica, sólo una mera fotografía sin contenido.
“La fotografía es una herramienta para tratar con cosas que todos conocen pero sobre las que nadie presta atención”
Emmet Gowin
Esa “vida” contenida en las imágenes es lo que convierte a las fotografías callejeras en “Obras fotográficas” y no en “Meras fotografías”. Diferenciación que incluso queda recogida en la ley de propiedad intelectual española. Y os aseguro que la protección de estos dos tipos de obras es más que diferente. Pero de ese tema, me permitireis que hablemos otro día.
Y vosotros, ¿qué opináis de la streetphoto?
Girona, una ciudad llena de flores
El Temps de Flors es una fiesta con tan sólo 57 años de antigüedad que se celebra en la ciudad catalana de Girona. Cada tercera semana de mayo la ciudad entera se llena de flores. Sí, sé que suena raro que una ciudad entera decore sus calles con flores, pero no más que la decoración de las fiestas del barrio de Gracia de Barcelona. Y es que las costumbres de este país no dejan de sorprenderme.
Girona es una de las ciudades más bonitas de Cataluña. Las casas al borde del río, el barrio viejo, las murallas y la imponente catedral son dignas de visitar. Claro que, no diría que el Temps de Flors sea el mejor momento para visitar la ciudad. Al menos no el primer fin de semana. Había gente por todos lados y ver algunas exposiciones era más que difícil.
Encontré exposiciones clásicas, feas con ganas, conceptuales y hasta algún poema visual y, lo que nunca dejará de sorprenderme: un trocito de japón. Esta vez en forma de exposición de ikebana y bonsais.
Los viernes en blanco y negro: sweet sixteen
Este viernes mi homenaje en blanco y negro es para esos “dulces dieciséis”. Esa edad violenta en la que las manos y la cabeza no se ponen de acuerdo con el resto del cuerpo y crecen a destiempo, y dónde, según Ken Loach, tomamos las decisiones para convertirnos en las personas que queremos llegar a ser.
¡Buen y dulce fin de semana a todos!
La Ceremonia del té japonesa
El pasado domingo la biblioteca japonesa de Barcelona celebró los 20 años que lleva abierta con una modesta pero bonita fiesta. Hubo actividades para los niños, venta de libros a 50 centimos (¡Eso sí que son precios para reirse de la crisis!), degustación de repostería japonesa e incluso una ceremonia del té.
La ceremonia del té es un ritual para preparar el té verde japonés o matcha (抹茶). Aunque también es un Dou: un camino hacia la sabiduría y la espiritualidad como también lo són la caligrafía, el arreglo floral o las artes marciales. Tradiciones todas ellas muy arraigadas en la cultura japonesa y que no siempre son fáciles de entender a la mentalidad práctica de occidente (dónde preparar un té se limita a tirar agua caliente sobre unas hierbas).
Dado que la ceremonia del té o chadou (茶道) es un camino a la sabiduría, no es de extrañar pues, la delicadeza estudiada de cada uno de los gestos necesarios para servir la bebida. Transmitidos de generación en generación como disciplina espiritual y que requiere años de estudio.
Ha sido la primera vez que he asistido a una ceremonia del té y que he tomado matcha, pero os aseguro que no será la última. ¡Estaba delicioso!
Y vosotros ¿habéis probado alguna vez el matcha?
Fotografía con el móvil (parte 2)
Como dijimos en la primera parte de éste post el boom de la fotografía en el móvil se debe sin duda a la facilidad para compartir imágenes. Podemos enviar cualquier imagen a nuestras cuentas de Facebook o Twitter y compartirla con nuestros contactos con una inmediatez que ya quisiera la prensa escrita para ella. Pero no han sido sólo Facebook y Twitter quienes han contribuido a esta “socialización de la fotografía”. Aplicaciones como Instagram para iphone y android, la potente Mytubo para android, o Hipstamatic, Everyday, 3d Camera y HDR Pro tienen gran parte de culpa de la normalización del uso del móvil como cámara de fotos.
Lo que no me deja de sorprender es que la iphonography o fotografía con un iphone (u otro móvil, que no es cuestión de ser elitistas) se esté extendiendo a fotógrafos profesionales. Pues no son pocos los que se suman a esta moda e incluso exponen sus “ifotos”. Y no precisamente con malos resultados. Para muestra echadle un vistazo a los portafolios de Sion Fullana, Case Jarvis y a los rompedores reportajes sobre Afganistán y Libia realizados por Benjamin Lowy.
Personalmente creo que el uso del móvil como cámara tiene sus puntos positivos y puntos negativos.
PUNTOS POSITIVOS:
1. Cualquiera con un teléfono puede documentar un suceso. Allí donde se produzca.
2. Las imágenes llegan rápidamente a su destino.
PUNTOS NEGATIVOS:
1. Cada vez hay más saturación de imágenes.
2. Las fotos no suelen documentar una realidad sinó que sólo responden a un “estuve allí”.
Lo que sí tengo claro es que estas aplicaciones enganchan. Hace poco que, por probar, he comenzado con instagram (mi nombre de usuario es @saliendodemi) y a veces me sorprendo a mi mismo sacando el móvil para subir una foto en instagram en lugar de sacar la cámara.
Y vosotros ¿Qué puntos positivos y negativos encontráis a los móviles con cámara?
Los viernes en blanco y negro: panorámica
Con una imagen panorámica es fácil recrear un espacio, la inmensidad de una construcción y las proporciones de los elementos que construyen la imagen.Sin embargo, y aunque la mayor parte de las nuevas cámaras digitales incluyen la posibilidad de crear fotografías panorámicas, pocos son los que utilizan esta función. Ya sea porque requieren de tamaños muy grandes para poder percibir sus detalles o porque “no caben en nuestros monitores”. Sin duda, una verdadera lástima. Porque, no me diréis que no es una técnica ideal para streetphoto. Y sino que se lo pregunten a Jens Olof Lasthein que realiza casi todos sus espectaculares reportajes de calle con una cámara panorámica.
Si os ha picado el gusanillo de la panorámica recordad que también puede podéis crearlas con programas como Hugin o Autopano. Aplicaciones sencillas pero que cumplen su cometido mejor que bien.
Sin más: ¡feliz viernes en blanco y negro a todos!
Los Viernes en Blanco y Negro: Cinema
La foto en blanco y negro de este viernes es mi particular homenaje al mundo del cine y en especial al ambiente que se crea en la sala cuando se apagan las luces y empieza la película.
Aunque quizás los más observadores os habréis fijado que la imagen tiene algo de color. No, no es que haya bajado los colores a la imagen, está tal y como se tomó. Lo que pasa es que como los colores no son más que una longitud de honda (un espectro de luz) desaparecen cuando no hay luz. Por eso las cabezas más cerca de la pantalla tienen algo de color y el resto están en blanco y negro.
Curiosidad: La película es Cléo de 5 à 7, una pequeña joya en blanco y negro que los chicos de la filmoteca de Cataluña repusieron hace poco.
Libros para el viaje: “El ganso salvaje” de Ogai Mori
“El ganso salvaje” es una pieza de apenas 153 páginas que no deja indiferente. Hablando con una amiga japonesa me comentaba que el estilo de Ogai Mori era muy きびしい (Kibishii). O lo que es lo mismo: austero. Y aunque yo no habría conseguido describirlo así, debo darle la razón. Su escritura es sobria y sencilla, como una partitura de pocas notas pero muy bien escogidas. Quizás fuera su formación en medicina lo que le dio ese toque kibishii que decía, y que en ocasiones ralla en una precisión quirúrgica.
“De súbito, se vio asaltado por una extraña sensación de soledad y, por unos instantes, perdió la noción de dónde se encontraba. Si tuviera que traducir esta sensación en palabras, diría que era el sentimiento de un padre caído en la miseria y obligado a vender a su hija como mantenida.”
En “El ganso salvaje” Mori explica una historia de amor sin complicadas relaciones o mundos paralelos a lo Murakami. Tampoco hay acción trepidante ni elementos superfluos o florituras literarias. Porque lo interesante de esta historia no es la trama sinó sus personajes y el narrador. En este caso un amigo de los protagonistas que, desde fuera, nos cuenta una de las historias de amor más reales y japonesas que jamás he leído. Donde los sentimientos y el tiempo no son más que una simple recopilación de pequeñas casualidades. Y con un más dificil todavía: sin caer en el romanticismo ni en el desapego, simplemente paseandonos de la mano por su modo de ver la vida.
“En Ueno Hirokôji los incendios eran poco frecuentes y no recuerdo que Matsugen fuera nunca pasto de las llamas, con lo cual es posible que aquella estancia de estilo japonés exista todavía.”
Gracias infinitas a Mercedes Abad por recomendarme esta lectura.
Los Viernes en Blanco y Negro: Frente a la catedral
Hoy inauguro una nueva mini sección: Los Viernes en Blanco y Negro.
El Blanco y Negro fue lo que me capturó del mundo de la fotografía y aún hoy mi mirada se siente más cómoda en blanco y negro que en color. Quizás porque la falta de color apoya mi visión de la vida: milenaria y llena de sentimientos contrapuestos. O porque eliminar el color despoja al mensaje y lo hace más irreal y fácil de entender al mismo tiempo.
Pero sobre todo esto volveré el viernes que viene. Hoy, os dejo disfrutando, poco a poco, de la que seguramente era la única galleta de esta señora que miraba a la gente pasar frente a la catedral.
Rick’s Diner: El restaurante americano del Vallés
La semana pasada me pidieron que hiciera algunas fotos para la nueva web del Rick’s Diner, el primer diner de Cerdanyola del Vallés. O lo que es lo mismo, un restaurante americano donde se sirve comida americana de calidad, hecha al momento y sin usar productos congelados. Vamos, como los de las pelis americanas.
Lo más complicado era transmitir esa atmósfera de los setenta que tiene el local. Así que opté por tomar fotos de detalles con luz natural (no quería nada demasiado artificial), así como por un revelado algo desaturado y amarillento. Así, con la suma de detalles se crea el espacio y el ambiente, y los colores nos trasladan a la época dorada de los diners.
En conclusión: la experiencia fue muy agradable. El local es acogedor, el dueño es muy simpático, y las hamburguesas deliciosas. Aunque para mi lo mejor fueron el entrecot y las patatas picantes. ¡Qué se le va a hacer! Soy carnívoro.
El resto de tomas seleccionadas podéis verlas en la web del restaurante.
Semana Santa en Barcelona
La Semana Santa, además de unas breves vacaciones, es la conmemoración anual cristiana de la tortura, muerte y resurrección de Jesucristo. Personalmente no soy muy religioso que digamos, pero me maravilla toda la liturgia que envuelve estos actos. Esa mezcla entre barroca y kitsch; y la energía que mueve a tantas personas en una sola dirección, no dejará nunca de sorprenderme.
Para quienes no conozcáis la semana santa (que será probablemente porque no vivais en España), os diré que una de las actividades típicas de estas fiestas es que las hermandades saquen a sus vírgenes en procesión por toda la ciudad. Aunque no siempre escoltada por la policía como en la primera imagen.
Las procesiones o desfiles se dan en toda la geografía española. Eso sí, por experiencia propia os digo que la semana santa andaluza no se puede comporar, en magnitud y participación, con ninguna de otra comunidad autónoma. En sevilla, por ejemplo, no es sólo un fenómeno sociocultural, sinó también turístico y económico de gran importancia. Y por ello se le ha declarado hasta de interés turístico internacional.
Las fotos que ilustran esta entrada pertenecen a la procesión de “María Santísima de la Esperanza Macarena”del Viernes Santo en Barcelona. Me encontré con ella cuando me acerqué a tomar un chocolate caliente al centro con unos amigos, y no pude evitar tomar algunas imágenes.
Y vosotros, ¿habéis visto alguna procesión?
Retos de la familia fotera: Primavera
El reto de la família fotera de este mes es:”Primavera”. Muy adecuado para la época y para los tiempos que corren.
Sin duda, lo que más me gusta de la primavera es su optimismo empedernido. Porque por muy duro que haya sido el invierno, ella siempre cree que el verano puede volver a invadir las calles.
En mi caso esta primavera está siendo especialmente productiva y en breve mi primer proyecto literario, que empezó como el pequeño brote de la imagen, llegará a su versión final. Dispuesto a afrontar el verano con un follaje bien tupido.
¡Ah, casi se me olvida! Podéis ver las propuestas del resto de participantes aquí.






















































