Una boda shintoista

Ya sabéis lo mucho que me interesa el folklore, las costumbres y los usos sociales que los seres humanos utilizamos para expresar nuestra espiritualidad y adueñarnos del espacio. Por eso hoy os traigo una serie de fotos de una boda shintoista. Un verdadero despliegue de color y tradición.

Pero empecemos por el principio: ¿Qué es el shintoismo? El shintoismo (神道 shintō?), o “camino de los dioses”, es la religión autóctona de Japón y tan antigua como el propio país. Sus raíces se remontan a creencias prehistóricas. Combina la veneración a los espíritus de los antepasados con el culto a los espíritus de la naturaleza. Pues se cree que de esos espíritus surgieron los dioses.

El shinto es una de las pocas religiones que no tienen doctrina, ni fundador, ni preceptos morales, ni imágenes. Es una vía, un camino, y para seguirlo sólo hay una regla: avanzar por el sendero que señale el corazón.

En la imagen sobre estas líneas podéis ver a una novia vestida con el kimono tradicional, el  shiromuku.(白無垢). Es de un impoluto blanco  símbolo de pureza y metáfora de que la novia está dispuesta a que el novio lo “tiña de colores”. Además esta chica lleva sobre su cabeza un gorro llamado wataboshi (綿帽子), uno de los más elegidos por las novias. Aunque existe otra variedad de gorro: el tsunokakushi (角隠し),  que podéis ver en la penúltima imagen del post. El gorro es una parte esencial del traje. Tradicionalmente el primero se llevaba durante la ceremonia y el segundo después de la ceremonia, aunque actualmente se llevan según los gustos de cada cual.

 

En un jardín, bajo la atenta mirada de los familiares, y antes de entrar al templo para celebrar la boda, se suelen tomar las fotos de la pareja.

La toma de fotos suele ser un proceso bastante lento. Pues vestir a las novias no es tarea fácil. El traje es bastante pesado y no les permite moverse demasiado. Para que os hagáis una idea: en las dos bodas que presencié había, sin contar al fotógrafo, cuatro personas preparando los vestidos y arreglando las pelucas. Porque sí, llevan pelucas durante la ceremonia.

 

Supongo que os estaréis preguntando qué hace con un kimono de colores la chica de las fotos. Pues es que además de fotografiarse con el blanco, las novias también se ponen encima otro kimono llamado uchikake. Éste es un kimono de seda, de mangas largas, adornado con bordados de colores  y generalmente con motivos tomados de la naturaleza; y que se considera una parte más del kimono nupcial.


Después de la sesión de fotos toca el protocolo.  El gentío se dirige al templo y, primero los invitados, luego la familia y por último los novios, entran todos para que el monje oficie la ceremonia. Pero esta parte la dejamos para la intimidad de las parejas.

Por si os lo estáis preguntando, todas las fotos de este post las tomé en el Meiji Jingu. Un templo de Tokyo bastante importante y dónde prácticamente todos los domingos se celebran un par de bodas. Así que si aún no habéis visto una boda shintoista, ya sabéis dónde tenéis que ir en vuestra próxima visita a Tokyo.

El shintoismo (神道 shintō?), o “camino de los dioses, es la religión autóctona de Japón y tan antigüa como el propio país. Sus raíces se remontan a creencias prehistóricas. Combina la veneración a los espíritus de los antepasados con el culto a los espíritus de la naturaleza. Pues se cree que de esos espíritus surgieron los dioses.

El shinto es una de las pocas religiones que no tienen doctrina, ni fundador, ni preceptos morales, ni imágenes. Es una vía, un camino, y para seguirlo sólo hay una regla: avanzar por el camino que señale el corazón.

Las bodas shintoistas como os podréis imaginar, son tremendamente tradicionales y diferentes en muchos aspectos a las cristianas.

 

3 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>