Click: un fotógrafo aprendiz
Para tomar una fotografia no es necesario un equipo caro o conocimiento alguno. Ni siquiera es necesario mirar por el visor de la cámara o una cámara propiamente dicha (no olvidéis que con una caja de zapatos y algo de papel fotosensible ya podemos tomar una fotografía). Sólo es cuestión de hacer click y listo. Pero apretar el botón de disparo, disparador, liberar el obturador o cualquier otro nombre u expresión que queramos darle al chisme o acción que desencadena la toma de una fotografía, el simple hecho de hacerlo no es garantía de obtener una “buena foto”. Para conseguir la ansiada imagen parece que tenemos que entrar un poco más en le mundo de la fotografía.
Y es que sin técnica creo que conseguir una “buena foto” no sería más que azar. Aunque tranquilos, libros de modos de trabajo y técnicas los encontramos para parar un tren. Los que hayáis nadado entre ellos me entenderéis bien. Sin embargo, no he encontrado un sólo libro que dé un paso más allá y explique cómo conseguir buenas imágenes y no sólo técnicas de trabajo. Y ya ni hablar de que expliquen el mundo de la foto con la suficiente simplicidad como para que nosotros: “¡Oh simples mortales!”, seamos capaces de comprender algo de este arte sin que nos hablen en chino.
Todo ello me lleva a pensar:
- Que el mundo de la fotografía guarda un secreto oculto que nadie ha querido revelarnos.
- Que sólo la experimentación me llevará a entender cómo conseguir una “buena foto”.
Aunque, y no puedo evitarlo, siempre tengo la misma pregunta en mente: ¿Tan difícil es hacer una “buena foto” que nadie ha conseguido explicar llanamente cómo se consigue? Yo, por si acaso, seguiré investigando al respecto.
Fotografia de Saliendodemi finalista del concurso Jove.cat
Pues sí, la fotografía que presenté al Fotoconcurso de la Generalitat ha quedado finalista. Esta vez no pudo ser vencedora pero no por ello dejaré de intentarlo el próximo año. En cualquier caso, y como finalista, la foto será portada oficial de la página Jove.cat de la Generalitat de Cataluña.
La que presenté, titulada “El observador”, será portada el próximo 7 de Junio de 2010. Pero tranquilos que os lo recordaré. Parafraseando a Neil Amstrong: Éste es un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para saliendodemi.

Una verdadera boda senegalesa
En estos días además de estresarme con la mudanza he tenido la suerte de ser el fotógrafo de una boda senegalesa (cristiana, eso sí). Ha sido una verdadera experiencia porque, si bien es cierto que esto de las bodas, bautizos y comuniones no es lo que más me interesa del mundo de la fotografía; no puedo negar que retratar un celebración, y además una como ésta, me ha hecho disfrutar como un niño.
Porque claro: ¿a cuantas bodas habéis ido donde se toque tambores dentro de la iglesia, se cante en francés y en wólof y al salir se tiren mantas al suelo en señal de respeto para que todo el mundo baile?
Para que os hagáis una idea de cómo fue todo, os dejo unas cuantas imágenes que me gustan especialmente por la alegría del momento. Y es que resistirse al son del “Djembe” sin ponerse a bailar es imposible. Claro que ellos lo tienen fácil porque llevan el baile en la sangre.
Mudanza a las afueras
De momento no ha sido a una casa, sino a un piso, pero eso sí, a las afueras. Y aunque a costado lo suyo, ya se puede decir que se puede vivir en él con más que cierta comodidad. Pero lo más importante de la mudanza es que, todo ya organizado, me permite dedicarle mucho más tiempo a la foto y a la escritura. Y es que no hay nada mejor que una casa en las afueras con sus ranas, patos y nenúfares para inspirarse. Porque sí, las fotos que se acompañan a este post son del parque que mi ventana ve atardecer cada día. ¡Vamos, que estoy seguro que ni buscando algo más bucólico lo hubiera encontrado!














