“Ensayo sobre la ceguera”, de José Saramago

ensayosobrelacegueraHacia tiempo que un libro, como se dice vulgarmente, no me enganchaba como lo ha conseguido hacer con este título el señor Saramago.

Con una prosa de pocos adjetivos, frases sincopadas y  ligeras de artificios, se construye una historia de pura humanidad. Imaginad: el mundo empieza a padecer una extraña ceguera blanca. La enfermedad se va extendiendo sin discriminar entre ricos y pobres. El gobierno por miedo a una pandemia envía a quienes se van quedando ciegos a un manicomio en desuso. Allí permanecerán en cuarentena hasta recuperarse o hasta morir. Nadie cuidará de ellos, y la humanidad, por llamarla de algún modo, buscará nuevas vías de organización, como poco, vergonzosas. Sólo una persona, para su desgracia, conservará la vista sin que nadie lo sepa. La única persona, tal vez, que será capaz de ver los horrores de un mundo ciego.

Con esta trama, con pocos agujeros (yo sólo he encontrado uno sin importancia), Saramago consigue hacer una radiografía de los males de nuestro tiempo y de la propia condición humana. Es el primer libro que leo de este premio novel de literatura, pero os aseguro que me he quedado con ganas de más. Porque este señor, además de conseguir enganchar con la trama, demuestra un conocimiento de su oficio certero, que le permite hasta, al final de la historia, poner en tela de juicio a los escritores y la utilidad de los libros. En muchos puntos uno se para y piensa: “Este hombre es bueno, sabe lo que hace”.

En definitiva, una lectura recomendada.

Un minuto después, por una de esas extrañas dimensiones del cuerpo, que escoge, para renunciar, ciertos momentos de angustia o de desesperación, cuando, si se gobernase exclusivamente por la lógica, todo él debería estar en vela y tenso, le entró una especie de sopor, más somnolencia que sueño auténtico, pero tan pesado como él. Inmediatamente soñó que estaba jugando al juego de Y si fuese ciego, soñaba que cerraba y abría los ojos muchas veces, y que, cada vez, como si estuviera regresando de un viaje, lo estaban esperando, firmes y inalterables, todas las formas y los colores, el mundo tal y como lo conocía. Por debajo de esta certidumbre tranquilizadora percibía, no obstante la agitación sorda de una duda, tal vez se tratase de un sueño engañador, un sueño del que forzosamente despertaría más pronto o más tarde, sin saber, en aquel momento, qué realidad le estaría aguardando.

José Saramago. “Ensayo sobre la ceguera”. Publicado en 1995.

Por cierto, para los que os guste el buen cine, os recomiendo la versión cinematográfica de la novela. Un gustazo de peli, aunque bastante edulcorada en comparación con el libro.

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