Literatura, fotografía y otros viajes

John Hawkes (1925-1998)

portada-libro161Cómo llegan los libros a las manos de uno siempre es un misterio. Estoy seguro que vosotros también os habréis encontrado alguna vez con un libro de un autor totalmente desconocido entre las manos, y que éste, más que ninguno antes, os ha sorprendido con su prosa y su historia. Supongo que ya imaginaréis por el título del post que esto mismo es lo que me ha pasado con John Hawkes.


John Hawkes
fue un escritor americano post modernista. De estos que hacían metaliteratura. O lo que es lo mismo: de los que inventaron un mundo con su prosa. Un mundo más allá de lo que el gran público conoce por “literatura”. Vamos, un artista de la escritura. Entendiendo artista, y bien alto, como artesano.

La Novela objeto de comentario en este post, y con permiso de sus otras diecisiete obras, es Death, Sleep and the Traveler. Por desgracia esta obra no ha sido editado en España (o al menos no aparece en la base de datos del ISBN), aunque si ha sido editada en otros países. Yo concretamente he tenido la oportunidad de leer su edición francesa: La mort, le sommeil et un voyageur.

Su estilo es característico: no existen los capítulos, sólo una sucesión de párrafos separados por un asterisco, la historia no es más que una sensación del narrador-protagonista, y los diálogos -nunca banales- se enredan con los pensamientos del protagonista de forma deliciosa. Porque aunque si bien es cierto que llega un momento que uno no entiende el triángulo ¿amoroso? entre sus personajes, que los personajes no son más que tres caras del protagonista, y que uno no deja de preguntarse dónde querrá llevarnos Hawkes; su lectura no decepciona (si te gusta la buena literatura).

Lo mejor:

  • La ausencia de tiempo, de espacio y hasta casi de historia. Elementos los tres  que, paradójicamente, construyen la trama.
  • El nombre del protagonista (Allert), con el que Hawkes llama la atención al lector para que no se despiste de su historia.

Lo peor:

  • No poder disfrutar de ella en castellano.
  • A veces la historia es demasiado fragmentaria.
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