Literatura, fotografía y otros viajes

Archive for junio, 2009

Crear un Foto-libro con iPhoto

Imagen 2

El tema del post de hoy es claro: crear un Foto-libro con iPhoto. Nunca antes había utilizado este programa y como neófito voy a dar mi valoración al respecto. Es cierto que iPhoto ofrece varias posibilidades de clasificación de fotografías (caras, lugares donde fueron tomadas, fecha de la captura…) pero no voy a entrar en estos aspectos ya que no superan a Lightroom (del cual hablaré en otra entrada). ¿Qué me ha llevado a utilizar iPhoto entonces? Simple y llanamente, que me permitía generar un libro de fotos rápidamente y costumizable.

Los libros de foto de los laboratorios fotográficos convencionales no me convencen (tipo Fotoprix, Fnac, 24×30 …). Las posibilidades que te permiten son muy limitadas, el resultado final me parece bastante amateur, y lo último que quiero cuando hago algo es tener que supeditar el diseño a la disposición que exigen las paginas del programa de creación del libro. iPhoto en este sentido ha resultado ser muy flexible. Si bien es cierto que te hace elegir entre varios temas para crear tu libro, la variedad de posibilidades y rapidez de flujo de trabajo que te ofrece es increible. Desde introducir mapas con las ciudades que visitas (flechas de viaje entre ciudades incluida), hasta un sistema de mejora automática (y manual) de fotografías, resulta de lo más práctico.

En cuanto al proceso de maquetación, unas miniaturas te muestran qué pinta tiene tu libro mientras lo vas creando y te permiten moverte por las diversas páginas con rapidez. No obstante debo reconocer que en el proceso he editado fotografías con Photoshop para incluir texto en ellas ya que iPhoto no te permite poner texto más que en las zonas marcadas a tal efecto por las plantillas. Éste es un gran contra para iPhoto. Sin embargo, y en el lado de los Pro’s, el propio programa te permite hacer el pedido y pagar el libro para que te lo envíen a casa (calcula portes y precio según las páginas del libro).

En cuanto lo reciba crearé una entrada para comentar el resultado. Habrá que ver la calidad de impresión y encuadernado final. Sólo espero que sea tan buena como el propio iPhoto.

ACTUALIZACIÓN: ¡Ya he recibido el libro! Podéis ver el resultado aquí.


John Hawkes (1925-1998)

portada-libro161Cómo llegan los libros a las manos de uno siempre es un misterio. Estoy seguro que vosotros también os habréis encontrado alguna vez con un libro de un autor totalmente desconocido entre las manos, y que éste, más que ninguno antes, os ha sorprendido con su prosa y su historia. Supongo que ya imaginaréis por el título del post que esto mismo es lo que me ha pasado con John Hawkes.


John Hawkes
fue un escritor americano post modernista. De estos que hacían metaliteratura. O lo que es lo mismo: de los que inventaron un mundo con su prosa. Un mundo más allá de lo que el gran público conoce por “literatura”. Vamos, un artista de la escritura. Entendiendo artista, y bien alto, como artesano.

La Novela objeto de comentario en este post, y con permiso de sus otras diecisiete obras, es Death, Sleep and the Traveler. Por desgracia esta obra no ha sido editado en España (o al menos no aparece en la base de datos del ISBN), aunque si ha sido editada en otros países. Yo concretamente he tenido la oportunidad de leer su edición francesa: La mort, le sommeil et un voyageur.

Su estilo es característico: no existen los capítulos, sólo una sucesión de párrafos separados por un asterisco, la historia no es más que una sensación del narrador-protagonista, y los diálogos -nunca banales- se enredan con los pensamientos del protagonista de forma deliciosa. Porque aunque si bien es cierto que llega un momento que uno no entiende el triángulo ¿amoroso? entre sus personajes, que los personajes no son más que tres caras del protagonista, y que uno no deja de preguntarse dónde querrá llevarnos Hawkes; su lectura no decepciona (si te gusta la buena literatura).

Lo mejor:

  • La ausencia de tiempo, de espacio y hasta casi de historia. Elementos los tres  que, paradójicamente, construyen la trama.
  • El nombre del protagonista (Allert), con el que Hawkes llama la atención al lector para que no se despiste de su historia.

Lo peor:

  • No poder disfrutar de ella en castellano.
  • A veces la historia es demasiado fragmentaria.
Blog Widget by LinkWithin