Literatura, fotografía y viajes

Archive for marzo, 2009

Tratamiento de imagen (de la toma al resultado)

retoques

Una de las mayores satisfacciones que me proporciona la fotografía es poder observar en qué y cómo se transforman en el laboratorio las imagenes que he capturado.

Porque aunque no siempre consigo reproducir lo que vi en el momento de tomar la fotografía, claro está, cuando consigo acercarme, me recorre una sensación de satisfacción y plenitud dificil de describir.

retoques1

Normalmente  la toma de la fotografía no es tan buena como debiera (para muestra la imagen de la izquierda), y uno se da contra las paredes por haber subexpuesto tanto, o haberse equivocado en el ángulo o no haber enfocado dónde debía. ¿Cuántas veces me habrá pasado esto? Sólo la experiencia te enseña que nunca vas a conseguir una foto perfecta simplemente disparando el obturador (al menos a mi eso no me sucede). Así que acabo trabajando con lo que tengo. Intento acercarlo a lo que vi en el momento de la toma y reinterpreto la imagen en el laboratorio.

El proceso de ir descubriendo la fotografía que se esconde en la imagen capturada es pura magia (y mucho trabajo). Por el camino, máscaras y más máscara, reencuadres, enfoques, capas de detalle, elegir si blanco y negro o color, si el contraste acentua la imagen o la mata, y otras tantas operaciones de estética. Eso sí, todo ello sin perder de vista lo que dice Spielberg: “los mejores efectos especiales son aquellos que no se ven”. Al menos eso es lo que yo intento, porque si bien el post-tratamiento de las imágenes es imprescindible, soy un puritano de la primera toma y no me gusta cambiar demasiadas cosas.

El resultado, en el encabezamiento de este post, queda para que vosotros lo juzguéis.


Paneles sin dirección

carteles

De repente levantas la vista para saber hacia donde debes dirigirte y las indicaciones te dejan perplejo: las flechas de dirección apuntan sin indicar ningún destino. El camino está en el aire, piensas. Sí, el camino te esconde esta vez su destino para que disfrutes del trayecto. Y sigues andando esperando que la providencia te lleve hacia donde quieres llegar. Con la esperanza, claro está, de que si no es así, seguro que los paneles de la próxima esquina iluminaran la dirección de tus pasos.

Nota: Por si alguien lo piensa, simplemente comentar que la fotografía no es ningún montaje ni está retocada. Tan solo es la parte de detrás de los paneles de dirección. Porque sí, los paneles de dirección tienen una parte trasera muy fotogénica.

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