“Macarons”: Delicias en miniatura
Supongo que os sorprenderá que hable de comida en el blog. ¿Qué tiene que ver la comida con la fotografía? ¡Pues mucho! No hay más que abrir un libro de cocina o echar un vistazo a la carta de muchos restaurantes para darse cuenta de la importante tarea que ha hecho la fotografía a favor del mundo culinario.
Por mi parte tengo que reconocer que soy un apasionado de la fotografía culinaria. A decir verdad, debo confesar que fotografío gran parte de los platos que como. De los bien compuestos, por supuesto. Y claro, esta casa en las afueras no podía quedar al margen de esta afición. ¿Qué mejor manera, además, de presentaros buenos postres y comidas?
Así que iniciando esta nueva “gama” de post “gastronómicos”, hoy os presento las deliciosas “Macarons”.
Seguramente algunos de vosotros ya las conoceréis por la ¿anodina? visión que Lucia Coppola dio de Maria Antonieta en su película homónima. Pero para quienes no las conozcáis os pondré un poco en antecedentes:
“Macarons” es el nombre con el que se conocen los pastelitos galos que ilustran este post. Esponjosos y crujientes, de aspecto delicado y extremadamente sabrosos, mezclan texturas y sabores más que diversos.
Según Ladurée (pasteleros desde 1892) fueron ellos mismo quienes los crearon a mediados del siglo XX y los únicos especialistas en su elaboración. Imaginaos su extravagancia: cada temporada hacen una tirada de sabores nuevos y hasta firmas como Dolce & Gabanna, Marni y Christian Louboutin han trabajado con ellos para crear ediciones limitadas de Macarons. Vamos, el sumum de la decadencia de nuestros tiempos.
Pero es que a pesar del fetiche repostero en el que las grandes marcas han conseguido transformar a estos pastelitos, la realidad es que son deliciosos.
¿Donde conseguirlos?
Pues como ni en la península ibérica ni en las islas tenemos la suerte de que Ladurée haya instalado una de sus barrocas tiendas, e importarlos es imposible por lo delicado del producto, sólo conozco una alternativa decente:
- Las pastelerías francesas PAUL. Aunque sólo tienen tiendas en Barcelona y en Tarragona.
Y sí, podréis encontrar “macarons” en otros sitios, pero suelen estar rellenos de pasta de mantecado y son poco sabrosos. No os dejéis engañar por estas imitaciones.
Prefiero hacerlos yo
Si estáis pensando “esto lo hago yo en un momento”, ya os avanzo que no son precisamente fáciles de preparar pues hay que tener en cuenta la temperatura de la pasta y hasta la humedad del horno. Si aún y así estáis decididos a prepararlos, encontraréis varias recetas por internet pero ninguna tan bien explicada como la que nos ofrece Laurousse Cuisine. Aunque por supuesto, tiene sus contras. En este caso que, aunque dispone de un video muy fácil de seguir, la página está en francés.
Yo por mi parte, y después de esta explicación, hago un par de fotos a los míos y me dispongo a incarles el diente. Bon appetit!

Barcelona World Press Photo 09

El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) acoge hasta el próximo 13 de diciembre la muestra anual más importante de fotoperiodismo: el World Press Photo 09.
No ha sido fácil traer este año a Barcelona El World Press Photo 09. Y es que aunque ya ha sido expuesto en varios países y eventos, incluido el Visa pour l’image de este año, con una más que buena acogida popular, los chicos de Photographic social vision no han conseguido patrocinadores. Así que este año se ha decidido cobrar una entrada simbólica para sufragar los gastos de organización. Al módico precio de 4 Euros (2,50 si compráis la entrada en éste enlace de atrápalo.com) podréis disfrutar de fotos como las que se muestran en el siguiente vídeo:
Por mi parte no puedo más que animar a todo aquél que guste de la buena fotografía a que se pase por esta exposición. La calidad de las imágenes es indiscutible. Aunque tengo que reconocer que el acabado de la gran mayoría es excesivamente similar. Photoshop se ha convertido en un standard de retoque fotográfica, y las técnicas, colorimetrías y texturas idénticas hacen que sólo en los encuadres podamos diferenciar a un autor de otro. Lo cual no digo que sea malo, sino heterogeneo. Y esto sin contar que a veces el dramatismo de la gran mayoría de fotos parece creado a posteriori. Aunque eso de que el periodismo es objetivo lo tengo superado hace tiempo, me impacta cómo puede reinterpretarse la realidad en una sóla imagen.
Por otro lado, sí, las imágenes son espectaculares, pero el 80% de ellas muestran violencia explícita. Lo cual hace que me pregunte si el fotoperiodismo sólo es interesante cuando muestra violencia o situaciones extremas. ¿Porqué no hay ningún reportaje de gente feliz? Supongo que no vendería tanto.
Yo por mi parte os dejo la instantánea que encabeza este post y que muestra algo del ambiente del espacio del CCCB donde podréis disfrutar de esta exposición. Y si necesitáis una excusa para ver esta buena exposición os dejo una consigna: encontrar la imagen de la chicha que no llega al escenario. Para mi es la mejor. Supongo que por lo diferente que es del resto de imágenes.
Recargando baterías

Llevo un par de semanas bastante liado entre temas que no salen y otros que por fin tienen luz verde. Y aunque llevo todo bastante al día, las actualizaciones del blog se han resentido.
En breve volveré a la dinámica de actualizaciones habitual. Mientras, os dejo con esta instantánea que me hizo pensar en lo simple que son las cosas que provocan las grandes catástrofes.
“Nana” de Chuck Palahniuk

Si por algo destaca el americano Chuck Palahniuk es por su absoluta modernidad y sus personajes estrafalarios. O al menos eso es lo que dice la crítica de él. En mi caso “Nana” ha sido el libro que me lo ha presentado como autor, pero os puedo asegurar que no será el último. Para aquellos que gustéis de más referencias del autor os diré que la película “El club de la lucha” de David Fincher y “Asfixia” de Clark Gregg están basadas en sus obras homónimas. Con lo que lo de su contemporaneidad queda más que probado.
En cuanto a “Nana”, no me extrañaría nada que la llevaran también a la gran pantalla. Sino atentos al argumento: Carl Strator es un periodista que lleva a cabo una investigación sobre la muerte súbita infantil, modo en el que él mismo perdió a su hijo. En su investigación descubre que en todos los lugares donde ha fallecido un niño hay un libro que contiene una nana letal. El resto será su periplo por la geografía estadounidense para encontrar el origen de esa nana y destruir todos los ejemplares de dicho libro que existan.
En este punto supongo que diréis: “Pero eso no es más que otra novela americana”, “Otra historia de carretera y de búsqueda del Grial”, o incluso “¿Dónde está lo original?”. Pues sí, no creo que la historia sea muy original, pero sí sin embargo sus personajes y estilo. Un periodista que construye casas en miniaturas, una administradora de fincas “peli-rosa” que vende casas “encantadas”, un necrófilo e incluso una bruja y “una Ostra”. El reparto es cuanto menos variado. El estilo merece un punto y a parte.
Y es que aunque vemos las virtudes y carencias del estilo americano de escritura: mucha acción y poco regodeo estético y reflexión; sus pocas reflexiones sobre la sociedad actual son bastante acertadas. En alguna ocasión molestas y hasta insultantes, pero en boca de sus personajes siempre comprensibles. Aunque para mí lo mejor de su estilo son las repeticiones de las ideas clave de la historia durante la narración. Ellas, más que ninguno otro de sus ardides literarios, crean ese “enganche” a la lectura, marcan el ritmo y te dan la impresión que conoces al personaje mejor de lo que crees. Y sobre las descripciones de los colores ni hablo, porque ocurrentes es lo mínimo que se puede decir de ellas.
Resumiendo, una lectura entretenida y sorprendente (sobre todo al final), que aunque no es profunda, no deja indiferente. Y eso a pesar que el hinchazón del pie del protagonista en un momento de la historia no me es creíble y hasta diría que está cogido por los pelos. Los que lo leáis ya me diréis si os pasa lo mismo.
Los expertos en cultura griega antigua dicen que la gente de aquella época no creía que sus pensamientos les pertenecieran. Cuando los griegos de la Antigüedad tenían una idea, creían que un dios o una diosa les estaba dando una orden. Apolo les estaba diciendo que fueran valientes. Atenea estaba diciendo que se enamoraran.
Ahora la gente oye un anuncio de patatas fritas con sabor a crema agria y salen corriendo a comprarlas, pero a eso lo llaman su libre albedrío.Chuck Palahniuk
Las Mejores vistas de Barcelona (III)
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En mi búsqueda de las mejores vistas de Barcelona, y gracias a Edu, he podido descubrir la panorámica de la ciudad que hasta el momento más me ha impactado. Supongo que el ser la primera vez que veo la ciudad desde tan cerca y a tanta altura, tiene mucho que ver. Y es que os puedo asegurar que no hay muchos lugares desde los que tener una visión más bonita de ésta ciudad. Aunque yo la seguiré buscando, claro está. Eso sí, ésta no es apta para quienes tengáis vértigo.
¿Que desde dónde está tomada la imagen? Pues aquellos que admiréis a Gaudí ya os habréis dado cuenta por la escultura de la izquierda. Y para aquellos que no conozcáis a este genio modernista os diré que la he capturado desde el templo expiatorio de la Sagrada Familia. El monumento más visitado de la ciudad (aún en construcción) y posiblemente una de las últimas grandes construcciones de la cristiandad. Mucho hay que decir sobre ésta obra, pero eso lo dejo para otro post, aquí sólo quiero que disfrutéis de las vistas desde esta casa no tan en las afueras.
Postales de Una casa en las Afueras
¡Por fin llegan!
Enviar un email es práctico pero también muy frío e impersonal. En cambio una postal escrita a mano demuestra, a quien la recibe, que realmente nos hemos tomado el tiempo de pensar en ellos. Hemos elegido no sólo las palabras (porque el espacio es limitado), sino también una imagen para ellos. Y claro, todo se tiene que decir, encontrar postales que expresen y transmitan es bastante difícil.
Quizás sea un poco pretencioso, pero entre las novedades que prometí iba a introducir en “Una casa en las Afueras”, he decidido incluir la posibilidad de comprar postales de las mejores imágenes que se publican en el blog.
Así que si queréis decirles a vuestros amigos y familiares que son importantes para vosotros, no lo penséis más y entrad en la sección postales para haceros con una de las imágenes de “Una casa en las Afueras”. El acabado os aseguro que es muy bueno y la galería de postales, aún un poco escueta, irá creciendo poco a poco.
¡Ah! y si hay alguna imagen de la web os gusta especialmente no dudéis en enviarme un email para ponerla en la sección postales.
XV Salón del Manga de Barcelona
Este fin de semana se ha celebrado el XV Salón del Manga de Barcelona con un ya esperado éxito de público. Más de 60.000 personas han pasado este año por Hospitalet para disfrutar de este evento al que acude gente no sólo de toda España, sino también de Europa.
Claro que la realidad es que, a pesar de haber tan sólo 133 expositores entre editoriales, fanzines y asociaciones, el espacio se les queda pequeño; y la oferta no difiere de la que hay en las tiendas habituales de Barcelona – aunque supongo que esto sólo lo notarán los barceloneses, y que para el resto de público seguramente es un paraíso otaku -. Y eso sin hablar de la masificación de público a determinadas horas. Imaginad: yo he ido a pasear las al final de esta tarde, último día del Salón, por aquello de poder andar, vamos.
Por otro lado y, a pesar de todos esos peros, siempre es entretenido acercarse a este evento aunque sólo sea para sacar unas cuantas fotografías de quienes acuden al Salón disfrazados de sus héroes del manga y anime (lo que se denomina hacer cosplay y que, por supuesto, proviene de Japón). Eso me hace pensar que, tal vez, lo próximo que se nos “pegue” a los españoles de los japoneses sea la dedicación al trabajo y la preocupación por mantener el entorno limpio y unas relaciones humanas sanas…
En cualquier caso, y dejando de soñar sobre el trasvase cultural japo-cañí, a continuación os dejo algunas instantáneas del Salón del Manga de éste año para que aquellos que no lo conozcan puedan hacerse una idea de cómo es:

El disfraz de los lazos (qué ni idea de qué es) impresionaba bastante en directo.




“Ensayo sobre la ceguera”, de José Saramago
Hacia tiempo que un libro, como se dice vulgarmente, no me enganchaba como lo ha conseguido hacer con este título el señor Saramago.
Con una prosa de pocos adjetivos, frases sincopadas y ligeras de artificios, se construye una historia de pura humanidad. Imaginad: el mundo empieza a padecer una extraña ceguera blanca. La enfermedad se va extendiendo sin discriminar entre ricos y pobres. El gobierno por miedo a una pandemia envía a quienes se van quedando ciegos a un manicomio en desuso. Allí permanecerán en cuarentena hasta recuperarse o hasta morir. Nadie cuidará de ellos, y la humanidad, por llamarla de algún modo, buscará nuevas vías de organización, como poco, vergonzosas. Sólo una persona, para su desgracia, conservará la vista sin que nadie lo sepa. La única persona, tal vez, que será capaz de ver los horrores de un mundo ciego.
Con esta trama, con pocos agujeros (yo sólo he encontrado uno sin importancia), Saramago consigue hacer una radiografía de los males de nuestro tiempo y de la propia condición humana. Es el primer libro que leo de este premio novel de literatura, pero os aseguro que me he quedado con ganas de más. Porque este señor, además de conseguir enganchar con la trama, demuestra un conocimiento de su oficio certero, que le permite hasta, al final de la historia, poner en tela de juicio a los escritores y la utilidad de los libros. En muchos puntos uno se para y piensa: “Este hombre es bueno, sabe lo que hace”.
En definitiva, una lectura recomendada.
Un minuto después, por una de esas extrañas dimensiones del cuerpo, que escoge, para renunciar, ciertos momentos de angustia o de desesperación, cuando, si se gobernase exclusivamente por la lógica, todo él debería estar en vela y tenso, le entró una especie de sopor, más somnolencia que sueño auténtico, pero tan pesado como él. Inmediatamente soñó que estaba jugando al juego de Y si fuese ciego, soñaba que cerraba y abría los ojos muchas veces, y que, cada vez, como si estuviera regresando de un viaje, lo estaban esperando, firmes y inalterables, todas las formas y los colores, el mundo tal y como lo conocía. Por debajo de esta certidumbre tranquilizadora percibía, no obstante la agitación sorda de una duda, tal vez se tratase de un sueño engañador, un sueño del que forzosamente despertaría más pronto o más tarde, sin saber, en aquel momento, qué realidad le estaría aguardando.
José Saramago. “Ensayo sobre la ceguera”. Publicado en 1995.
Por cierto, para los que os guste el buen cine, os recomiendo la versión cinematográfica de la novela. Un gustazo de peli, aunque bastante edulcorada en comparación con el libro.
Los cables de Tokyo
En Tokyo, y prácticamente en todo Japón, llama mucho la atención que las calles están anegadas de cables. Cuando uno viaja a uno de los países más desarrollados del mundo no puede más que sorprenderse ante este hecho. ¿Qué hacen todos estos cables cruzando el cielo? Si en Europa todo va por el suelo ¿porqué no aquí?

La respuesta tiene su razón de ser en los terremotos. Como el país se encuentra en una zona donde confluyen varias placas tectónicas, los terremotos son relativamente habituales y condicionan el tipo de construcciones e instalaciones del país. Por esta razón los cables están por fuera de los edificios: si un edificio cae o hay una avería en la red eléctrica o de fibra óptica, las reparaciones son mucho más fáciles cuando los cables no están sepultados. Ello arrastra otra ventaja: conectarse a la red eléctrica o a internet es muy sencillo ya que sólo hay que tirar un cable hacia el poste más cercano y hacerlo pasar por un par de calles. Ese es el secreto de sus conexiones a internet tan rápidas y demás comodidades que en Europa no podemos soñar ni pagando un precio considerable. Y es que además, en Japón, y con una instalación y reparación tan fácil de llevar a cabo, los precios de los servicios de comunicación están por los suelos.
En la foto podéis ver como no exagero respecto a la cantidad de cables que hay en las ciudades, y además podéis observar cómo se procede para su reparación. Qué, ¿Cómo lo veis? ¿Os imagináis semejante imagen en Europa con lo ordenados que nos enseñaron a ser los romanos?
Retocar con tableta gráfica: Wacom Intuos4
Componer una buena fotografía en la toma es lo más importante para conseguir capturar las imágenes que queremos, pero no es lo único. Tras la toma, toca hacer las mejoras de rigor con nuestros programas de retoque, para que la imagen no sólo se parezca, sino que muestre lo que nosotros vimos al apretar el obturador (disparador de la cámara). De lo contrario lo único que tendremos será un negativo, digital sí, pero no más que un negativo.
Aquellos como yo que hagan sus pinitos con Photoshop, Gimp o incluso Lightroom o Picasa, se habrán dado cuenta que cuando la imagen requiere retoques muy precisos el ratón se queda corto y no nos permite una fluidez de trabajo adecuada. A todos vosotros os recomiendo que os hagáis con una tableta gráfica, una especie de papel y bolígrafo electrónico que permite retocar las imágenes (incluso sustituir al ratón en todas las funciones comunes) como si dibujáramos sobre ellas.

Hasta hace poco en casa tenía una tableta gráfica barata Trust con la que no había conseguido los resultados que esperaba obtener cuando compré este periférico. Sin embargo, la reciente actualización del sistema operativo de Apple a Snow Leopard me había dejado sin driver de control de mi chusqui-tableta. Así que, sin dejar que la experiencia previa me desanimara, me hice con una Wacom Intuos4. Y el cambio ha sido muy gratificante.
Ahora puedo decir que en el mundo de las tabletas gráficas está Wacom y el resto. El comportamiento ante la presión y la precisión de esta tableta es considerablemente superior a la anterior. De algo debían servir sus 2048 niveles de presión. Pero lo que más me ha sorprendido han sido los botones que incorpora este modelo. Todos ellos configurables para agilizar el flujo de trabajo con las teclas y tareas más utilizadas. Control, Altura, Mover, ampliación y reducción de imagen, retoque de precisión, cambio de capa y hasta rotar lienzo en Photoshop CS4. Sin contar con las puntas con diferentes texturas para aquellos que quieran dibujar con ella. Un ahorro de tiempo considerable.
Sin duda aún me queda mucho para explotarla bien, pero ya os digo desde ahora que la compra ha merecido la pena. Aunque eso sí, su precio es un poco elevado y para el retoque fotográfico amateur con modelos inferiores como la Bamboo hay más que suficiente (eso sí, y aunque ahora el modelo además es táctil, no trae estos magníficos botones de atajo).
En cuanto al tamaño necesario de la tableta para retoque fotográfico, teniendo en cuenta que la superficie de trabajo abarca toda la pantalla, en mi opinión un A5 cubre de manera suficiente las necesidades para retoque fotográfico. A no ser que te dediques a la ilustración, adquirir una tableta de tamaño superior, en mi opinión, sólo es cuestión de gusto y presupuesto, no de necesidad real.
Conclusión, si os gusta la fotografía valorad una inversión en una tableta gráfica. Quizás os cueste haceros al principio con su funcionamiento pero a la larga merece la pena.
Temas a Fotografiar (II): fachadas
Siguiendo con los posts sobre temas a fotografiar, hoy le toca el turno a las fachadas.
La fotografía de arquitectura suele dar mucho juego, y aunque hay quienes creen que no se trata más que de tomar simples imágenes de construcciones, resulta bastante compleja a pesar que los edificios, al contrario de las personas, no se mueven.
Al fotografiar fachadas es importante encontrar un equilibrio de formas y controlar bien el ángulo en el que la luz incide en ella, ya que una buena combinación de estos elementos nos permitirá obtener imágenes muy diversas de una misma fachada. Sé que no os descubro nada diciendo que controlar la luz es muy importante. De hecho la fotografía no existiría sin luz. Pero el caso es que al fotografiar edificios, y aunque podemos movernos entorno a él, el único modo de cambiar su textura (a no ser que seamos Christo y Jeanne Claude) es crear textura en su fisonomía mediante la iluminación.
Otra opción a la hora de fotografiar fachadas es incluir elementos del entorno que nos permitan componer una lectura diferente del edificio objeto de retrato.
Yo por mi parte os dejo algunas de las fachadas que he capturado en el paseo de hoy:



Animales de ciudad: Palomas
No son pocos los animales que pueblan las ciudades hoy en día. Y aunque unos son más agradables que otros (y no entraré en detalles de cuáles lo son más y cuáles menos), en Barcelona las palomas son de los que más abundan. Son la delicia de los niños en los parques públicos, de no pocos gatos, y además constituyen la sal de muchas fotografías y de no pocas novelas (sino que se lo digan a Merçé Rodoreda y a su “Plaça del Diamant”). Y todo ello a pesar de ser consideradas ya por muchos una plaga.
Hoy dejo una imagen ahora ya poco usual de algunas de las más de 180.000 palomas que viven en Barcelona. Y es que actualmente es difícil ver a alguien alimentar a estos “animalitos”. ¿Será que su aumento, junto con el de cotorras, empieza a asustar a los Barceloneses? ¿Tendrá Hitchcock algo que ver con esto? Habrá que investigar al respecto…
Ha informado Saliendodemi, Barcelona, Una casa en las afueras.
Nuevo “look” de la web
Supongo que quienes leáis esta web en un navegador y no a través de facebook o de un lector de rss, ya os habréis dado cuenta que he actualizado el fondo de la web. Para los que no lo hagáis y para quienes se pregunten cómo es la imagen completa, os la subo a continuación:
He decidido que por el momento esta sea la imagen de fondo porque me parece fresca, urbana, somnolienta y melancólica. Si tenéis otras opiniones al respecto soys libres de decir cuanto queráis.
En cualquier caso éste es el siguiente paso hacia una reestructuración de la página. Lo próximo será crear un menú de secciones para mejorar el acceso a los contenidos y un par de sorpresas más que estoy preparando.
Sueño de una noche del pasado

Miraba a todos lados sin ver absolutamente nada. La iglesia era preciosa. Como todas las iglesias italianas, pensó. Estaba a punto de marchar de gótico saturado cuando, de repente, suddenly et tout d’un coup, una señora desconocida, de pelo demasiado negro para su edad y delgada como una manzana tras varias semanas en la cocina, le cogió del brazo y señaló esa puerta en ningún sitio. La puerta que colgaba del techo. La puerta que hubiera marchado sin ver si ella no la hubiera señalado. Ella tiró de su brazo para ponerlo a su altura, acercándole mucho a su cara. Y mirando fíjamente a sus ojos, en un italiano más que cerrado, dijo varias frases de las que sólo llegó a comprender algo así como que “esa puerta es muy importante”. La señora le soltó el brazo. Él miró la puerta un momento y cuando se giró para analizar un poco más el aspecto de aquella señora, no encontró más que un par de turistas cuchicheando en la otra punta de la iglesia.
Fiestas de barrio a lo Wim Wenders
Las fiestas de barrio son diferentes según el país en el que nos encontremos. Aquí y aquí ya os enseñé las particularidades de las fiestas del barrio de Gracia de Barcelona. Pero por supuesto no todas las fiestas españolas son tan espectaculares. Es más, el resto suelen ser muy parecidas: grupos de música desconocidos, atracciones (o “cunitas” como dicen por Andalucía), puestos de patatas fritas y algodón de azúcar, y tómbolas y puestecitos de venta de collares y demás enseres. Eso sí, todas ellas destilan una decadencia luminosa que no creo que tarde en morir o en reconvertirse en algún tipo de puestos con pantallas de videojuegos. ¿Acaso no habéis tenido la sensación de viajar al pasado cuando habéis ido a una fiesta de pueblo?
El caso es que el ambiente de éstas fiestas siempre me ha recordado a las películas de Wim Wenders, con esa textura lenta y verdosa que destilan sus historias. Os dejo unas cuantas instantáneas de las fiestas del barrio de Horta-Guinardó de Barcelona para ilustrar lo que os digo:

100 Fotógrafos Españoles
“100 Fotógrafos Españoles (100 Spanish Photographers)” editado por Exit Publicaciones es el mejor (por no decir el único) catálogo de fotógrafos ibéricos. En él se reunen desde mi muy estimado José Mª Mellado (que merece un premio a la divulgación de la didáctica de la fotografía) a la España tradicional de Cristobal Hara. Vamos, que este libro nos pasea por una España ficticia e interpretada por el ojo de quienes nacieron en ella. Pero “100 fotógrafos…” no sólo habla de España, porque aunque sí es cierto que los autores que ilustran sus páginas son españoles, podemos encontrar en él imágenes de todo el mundo (físico y psicológico) en el que éstos se mueven.
Sensualidad, abstracción, foto-periodismo, fotocomposición, soledad, analógico, digital,… En sus páginas se mezclan técnicas y conceptos muy diversos. Y, voy a ser sincero, algunas de las imágenes no son espectaculares (por no llamarlas banales), pero otras muestran una sensibilidad y un buen saber hacer excepcionales. Se puede decir que uno aprende viendo lo que se hace en casa.

En definitiva, éste libro es un homenaje a los que se esconden tras esas imágenes que ilustran nuestro tiempo, y un recorrido por una profesión que en España parece que únicamente está formada por obras anónimos, y que deja de lado a sus autores.
Rock Me, Rock You

Si te gusta hacer algo se nota. Y es que os puedo asegurar que la energía que desprendía este señor era impresionante aunque su público no fueran más que turistas, y sus ingresos del día, poco más que unas monedas en la funda de su guitarra. A pesar de eso, él se desbordaba de pasión.
¿Y vosotros recordáis cuándo fue la última vez que visteis a alguien apasionado con lo que hacía?
Lugar del avistamiento: Parque Güell, Barcelona, un domingo por la mañana.
Piel de Foto: ¿el Fotoperiodismo ha muerto?
Resulta que un día, paseando por Barcelona, se encuentra uno con una nueva publicación gratuita. Una de tantas, tal vez. Pero la imagen de la portada llama mi atención y decido rescatarla del expositor donde descansa junto a unos cuantos flyers que promocionan no quiero saber qué. Piel de Foto. <<Es un bonito nombre>>, pienso mientras la guardo en la bolsa para hojearla más tarde. Sin saber aún, por supuesto, qué contienen sus páginas.
Así, y en el camino de vuelta a casa después de un extenuante paseo, abro la revista en el metro y ¿qué me encuentro? Pues que Piel de foto resulta ser una revista de fotografía documental. ¡Sorpresa! <<¿Cuánto tiempo lleva esto en la calle y yo sin saberlo?>>. <<¡Ah!, es el primer número>>. Ojeo su contenido. Veintiséis escasas páginas donde se mezcla desde un reportaje sobre discapacitados practicando deportes de riesgo hasta uno sobre el alzheimer. Todo ello con una calidad de impresión más que aceptable y una maquetación que parece una mezcla de un libro de la Taschen y de un suplemento del Periódico.
Miro y remiro las páginas, y me doy cuenta que al margen de la calidad de las imágenes (alguna de ellas nada desdeñable), su interior esconde una promesa muy clara: demostrar que el fotoperiodismo seguirá vivo mientras queden cosas que contar y que, además, en él trabajan verdaderas promesas de la fotografía. Interesante.
Puede que este proyecto sólo haya visto la luz coincidiendo con la tercera edición del festival de fotografía de Barcelona Traffic y con el VISA pour l’image francés, pero sinceramente espero que viva tras él y que podamos verlo crecer. Eso sí, también espero que los reportajes vayan más allá de la prostitución o el Alzheimer. Porqué sí, aunque los de Callejeros en España no lo crean, hay un mundo de historias más allá de esos temas.
En conclusión, si estáis hartos de revistas gratuitas que no son más que una guía publicitaria, os gusta la fotografía y comprender mejor el mundo que nos rodea; puede resultar interesante hacerse con un ejemplar impreso de esta revista que encontraréis por Barcelona o con uno digital en su página web (lástima que el poco texto de la página sólo esté de momento en catalán… aunque la revista esté en inglés y castellano).
Lugar Indefinido
Foto tomada en ese lugar en el que la vida se ríe de la muerte y la muerte se come la vida.
Las mejores vistas de Barcelona (II)
Barcelona tiene muchos rincones que ofrecen vistas “de pájaro” de la ciudad pero como dije en su día, no todos son recomendables. Siguiendo pues con “las mejores vistas de Barcelona”, hoy os enseño cómo se ve Plaza Catalunya desde el restaurante del Corte Inglés. Cuando los cristales están limpios realmente merece la pena. Así que no dudéis en subir aunque sea una vez a tomar un refresco.
En la foto podéis ver a senseidani diseñando a uno de sus personajes en una de nuestras salidas en busca de ideas por la ciudad.
Tutorial: Cómo crear fotos Lomo con Photoshop
Con el tutorial de hoy podréis convertir vuestras fotos tomadas con cualquier cámara en una fotografía capturada con una de las populares cámaras Lomo con óptica de plástico. El efecto os puede ayudar a destacar partes de una fotografía o a darle un aire diferente a esa imágen que tantos quebraderos de cabeza os da.
Primero os muestro el original y el resultado de mi imagen tras pasar por los pasos expuestos en este tutorial. Así podréis comparar mejor el efecto final. Por cierto, los valores que utilizo en el tutorial son orientativos. Os recomiendo que pongáis estos valores y después experimentéis con ellos hasta obtener el resultado que buscáis.


Ahora pongámonos manos a la obra:
1. Ajustar Brillo – contraste de la imagen
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Brillo contraste

2. Ajustamos el tono y la saturación
Capa -> Nueva capa de Ajuste -> Tono y saturación

3. Hacemos una selección rectangular con la “Herramienta marco rectangular” en el centro de la imagen, calando las esquinas a 150 px. Acto seguido invertimos la selección para que quede seleccionado la parte externa de la forma que hemos creado y no el interior (Menú: Selección -> Invertir)

4. Ahora vamos a ajustar los niveles de la imagen con una nueva capa de Ajuste.
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Niveles

5. Y ahora la curva de color
Capas -> Nueva capa de ajuste -> Curvas

6. Creamos una nueva capa que rellenaremos de negro. Como lo que queremos hacer con este paso es homogeneizar el color de la imagen. Ponemos la capa en modo de fusión “tono” y reducimos la opacidad hasta el punto que más nos guste. Normalmente las imágenes te piden que se haga por debajo del 50%.

Estos serían los retoques digamos standard. Yo, por ejemplo, en la imagen que ilustra esta entrada, le he añadido, además de la capa 1 (negra) con opacidad 33, una capa de amarillo pastel con opacidad 3 para cambiar ligeramente la tonalidad de la imagen; y le he cambiado la forma de la capa de niveles rectangular.

La fotografía de “Cleo de 5 à 7″
“Cleo de 5 à 7” es una de las películas con la fotografía más bonita que jamás he visto en cine. Realizada por la directora francesa Agnés Vardà en 1961 y en blanco y negro (a excepción de la secuencia inicial) debiera ser uno de los clásicos del cine.
Vardà siempre destacó por su mirada femenina (sin excesivo feminismo) capaz de explicar historias simples pero llenas de vida, y por la ruptura con las estructuras narrativas prefijadas en el cine. Vamos, que desde su primera película se la encuadró en la Nouvelle Vague del cine francés.
Pero dejando de lado la biografía de la siempre sorprendente Sra. Vardà, me voy a centrar en la soberbia fotografía de Jean Rabier. En “Cleo de 5 à 7″ Rabier elige planos arriesgados, juega con los reflejos y resalta los detalles acompañando a la historia de forma casual pero omnipresente. Diría incluso que aunque el tiempo de la película es lineal sin elipses y en todo momento se acompaña a la protagonista durante la duración del metraje, Rabier consigue acortar y estirar el tiempo a su antojo. La fotografía es tan importante y omnipresente en esta película que a veces parece que más que una película “Cleo de 5 à 7″ sea fotografía en movimiento. En definitiva: sin Rabier esta película no existiría. Supongo que por algo fue director de fotografía de muchas de las películas de Claude Chabrol.
Así pues recomiendo este film a aquellos que gusten de la fotografía de los pioneros de MAGNUM y a los que estén cansados del cine de acción. El argumento no es soberbio pero no por ello deja de ser interesante (tiempo, belleza burguesa, muerte y mucha Francia). Como dije, lo extraordinario es la fotografía, el resto, en este caso, es attrezzo.
Para que os hagáis una idea de la fotografía y del tono general en la película, os dejo (por gentileza de youtube) el trailer y un pedazo de la película especialmente ligero. La escena en la sombrerería os dejo descubrirla a vosotros.
Castellers (Castillos humanos): L’anxaneta

Els “Castells” o Castillos Humanos son una tradición en los países catalanes que se supone se inició en Valencia en el siglo XVIII. Con el paso de los años estos “Castells” se han ido haciendo más complejos y ahora els “castellers” (como se llaman las personas que hacen castillos humanos) construyen verdaderas obras de ingeniería que desafían la ley de la gravedad.
Cuando tenga la oportunidad de hacer más fotos a “Castells” os haré otra entrada al respecto. Hoy quiero centrarme en el “anxaneta”. Con este nombre es como se llama al más pequeño de los castellers. Pero no os penséis que por ello es el menos importante. Más bien al contrario. El anxaneta, que suelen ser niños y niñas de escasos 8 años, tienen la misión más difícil de todas: subir a lo más alto de la torre humana. Hasta que el anxaneta no “fa el cim” (sube, y levanta la mano), el castillo no se entiende como acabado y se puede descargar.
Pocos son los que se atreven a tocar el cielo por miedo a la caída (que no suele ser precisamente pequeña). ¿Dejarías a vuestros hijos “fer el cim”?
VISA POUR L’IMAGE 2009: International Festival of Photojournalism
Del 29 de Agosto al 13 de Septiembre, y como cada año, el Festival Internacional de Fotoperiodismo más importante del mundo abre sus puertas en la ciudad francesa de Perpignan. ¿Quién iba a decir que cuando se empezó con este festival llegaría a su vigésimo primera edición con tan buena salud? Veintiún años son muchos y a pesar que año tras año los hay quienes se empeñan en decir que el fotoperiodismo ha muerto, VISA POUR L’IMAGE sigue demostrando que en el mundo pasan infinidad de cosas que merecen ser contadas y que, por suerte, existen buenos fotógrafos para hacerlo.
Abbas, Françoise Demulder, Care, Dominic Nahr y Jérôme Sessini son sólo algunos de los fotógrafos que exponen. Y por si eso no fuera suficiente, las exposiciones y eventos se reparten por toda la ciudad. Podréis acceder al mercado, al claustro de una iglesia o hasta al camposanto para disfrutar de una buena sesión de fotografía. Realmente inmejorable.
En resumidas cuentas, recomiendo a aquellos que gusten de la buena fotografía que se acerquen aunque sea únicamente un día a Perpignan para ver las exposiciones y proyecciones que VISA ofrece. Todo normalmente gratuito o a un precio ínfimo, y en lugares de lo más insólito.
Si queréis saber más sobre las exposiciones, horarios y cómo llegar podéis visitar la web oficial del festival VISA POUR L’IMAGE.












